Manejo de emociones en el deporte

La regulación emocional cobra especial importancia en ambientes exigentes, uno de ellos es el deporte, especialmente si se trata de un deporte individual como el tenis.

1 Las emociones son energía. Indican lo que funciona y no funciona en cuanto a nuestros objetivos y metas en la vida. Son fuerza para generar movimiento y su manejo es la clave del éxito porque con ello determinamos en qué dirección llevamos la energía: o avanzamos o nos paraliza.

Aprender a modular y regular emociones aporta una ventaja importantísima a la hora de dar el máximo rendimiento en cualquier ámbito, tanto en entornos deportivos como relacionados con el trabajo o la vida personal, puede marcar la diferencia entre éxito o el fracaso.

2Puedes regular tus emociones. Examina el sistema de creencias y convicciones personales que te bloquean, que te impiden seguir avanzando y tener nuevos resultados.

Y para que puedas hacerlo es muy importante que entiendas un principio: las emociones no son causa de las situaciones, si no de cómo interpretamos o evaluamos las situaciones. Las situaciones no tienen ningún significado emocional en sí mismas pero sí lo tienen los pensamientos que utilizamos para interpretarlas. Si nos centramos en el tenis podemos observar como la respuesta emocional ante un error depende en gran medida no sólo del hecho en si (lanzar la bola fuera o a la red) sino de la interpretación que tu hagas de ese error; si lanzas la pelota fuera como consecuencia de un buen golpe del rival no tendrás la misma respuesta que si cometes un error no forzado, en ambos caso el suceso es el mismo (un punto para el rival) sin embargo, cuando cometes un error no forzado interpretas que podías haber hecho más.

¿Y qué ventaja tiene pensar que son mis propias interpretaciones o sistema de creencias lo que me hace tener emociones?
Muy fácil, examinando tu sistema de creencias, convicciones y pensamientos y viendo si son funcionales para el resultado que deseas.

Reformulando tus convicciones y pensamientos no dejarás que las situaciones te dominen emocionalmente. Reinterpretando las situaciones podrás manejar mejor tus emociones y harás que tu rendimiento aumente. Eso marca la diferencia entre que las situaciones te dominen o que tu domines la situación.

3Si eres capaz de manejar tus emociones porque has cambiado tu forma de pensar y de ver las cosas, podrás corregir más rápidamente y así obtener más rápido lo que quieres.

Esto no quiere decir que no tengas emociones, al contrario, las emociones siempre son indicadores de algo que funciona o no funciona en el camino hacia el objetivo que te has propuesto.

Si pienso que los fallos me impiden ganar y que no tendría porque hacerlos, me voy a enfadar. En este caso entiendo el fallo como un resultado no deseado. Si no puedo dejar de hacer fallos, me frustraré y seguramente me implicaré menos en el partido y dudaré más de mí mismo y de mis capacidades. Sin embargo si consigo interpretar el fallo como un resultado más sin evaluarlo, sin juzgarlo, si lo veo como un resultado que me ayuda a averiguar lo que funciona o no funciona, estaré tranquilo y centrado en corregir, centrado en la tarea y no en el resultado.

Por lo tanto, si no eres capaz de mantener la calma mental, no te preocupes. Forma parte de tu proceso de crecimiento. Las emociones te indican algo que no está funcionando en cuanto a dónde pones tu energía, en qué tipo de pensamientos pones tu atención y cuál es el sistema de creencias que te impide mantenerte calmado y equilibrado.

¿Se pueden “entrenar” las emociones?

Un psicólogo o coach deportivo puede ayudarte a recuperar el control emocional y el dominio de determinadas situaciones y cambiar el sistema de creencias y convicciones que te impiden pasar al siguiente nivel de rendimiento. A través de la empatía, del autocontrol, de las habilidades sociales y de las motivaciones, podemos controlar emociones perturbadoras, tales como ansiedades, terrores, depresiones y agresividad, y transformarlas productivamente.

¿Funciona de igual manera en profesionales y en deportistas amateur o quien hace deporte sólo por placer?

Los “miedos” aumentan a mayor presión y disminuyen a mayor confianza.

En el alto rendimiento deportivo, las exigencias y demandas de la competencia son cada vez mayores. Lógicamente, el atleta profesional que compite para ganar está más exigido en el rendimiento y la concentración, porque de ello depende que los resultados sean óptimos.