5 Errores Que Hacen Los Autónomos Con Su Dinero
Y cómo solucionarlos para ahorrarte una pasta cada año

Te levantas y te vas a trabajar subido en un Uber . A medio mañana te llega un reparto a la oficina con un ciclista de Glovo . Vuelves a casa a abrir al fontanero porque no funciona el gas. Y acabas el día con una clase con un entrenador personal ¿Conclusión? ¡Vives rodeado de autónomos!
Cada día hay más españoles trabajando por cuenta propia . Será por la flexibilidad de horarios y por eso de no tener jefe.
A lo mejor se debe a que puedes ganar más si te lo curras mucho. Y también a que puedes pagar menos impuestos si aprendes a deducirte bien los gastos.
Presta atención, solo en Estados Unidos, 55 millones de personas hicieron un trabajo como freelance en 2016. Esta cifra no es para aumentar y solo es cuestión de tiempo que esa tendencia se ve en España. Ya verás como en 20 años la mitad de los trabajadores españoles no estaremos como asalariados.
Y si hay algo común que compartimos casi todos los autónomos, es que somos un desastre con nuestras finanzas.
El otro día leía un artículo diciendo que la mayoría de autónomos aprendían de sus finanzas haciendo prueba y error. Hacían algo y si les salía bien, lo repetían. Si la fastidiaban, cambiaban de estrategia.
Después de 15 años ayudando a autónomos, estos son los 5 errores más comunes que he visto:
1. No controlar bien los impuestos
Si me dieran 1€ por cada vez que alguien me ha dicho “este trimestre me han dado un palo en mis impuestos”, podría escribir este artículo tumbada en una playa.
Lo cierto es que en general, no tenemos ni idea cuánto nos va a tocar pagar cada trimestre. Ni sabemos aproximadamente lo que nos van a devolver en la Renta.
Ya sé que los impuestos son complicados y que la normativa es imposible de entender para alguien que no sea abogado. Pero yo creo que el principal problema es que no sabemos qué es el IVA ni cómo funciona el IRPF.
Mi consejo para todos los autónomos, es que hay que usar un buen programa de contabilidad. Obviamente yo te recomiendo Declarando, simplemente porque es el más sencillo de todos los que he probado.
La ventaja es que a lo largo del trimestre puedes consultar el resultado de todos tus modelos. Y así vas provisionando tus cuentas para que cuando llegue el momento de pagar no tengas un susto.
2. No separar las finanzas personales y laborales
Un error muy común entre los autónomos es mezclar en una cuenta nuestras finanzas personales y nuestras finanzas profesionales. Al fin y al cabo, todo entra y todo sale del mismo bolsillo.
Esto es un fallo tremendo que provoca que no tengamos ni idea de cómo está yendo nuestro negocio. Nos cuesta saber si estamos gastando mucho, si estamos ganando lo suficiente. Si hemos aumentado los ingresos o si se están disparando los gastos. ¿Cómo solucionarlo?
- Lo primero que tienes que hacer es tener una cuenta de banco personal y otra cuenta para tu actividad como autónomo.
- Lo siguiente, es tener también 2 tarjetas de crédito, una asociada a cada cuenta.
- Por último, usar un programa para llevar tu contabilidad que te permita llevar los libros de tu negocio como exige la administración pública.
Además, piensa que si lo tienes todo mezclado, como tengas una inspección de Hacienda, lo vas a pasar fatal. Vas a tener un lío tremendo y seguramente acabará todo en sanción. No podrás probar si esa comida que te dedujiste era de negocios o de placer.
3. Poner todos los huevos en la misma cesta
Con esto a lo que me refiero, es que solemos confiar demasiado en nuestros clientes estrella.
La mayoría de autónomos sucumbimos a la regla del 80/20 de Pareto, el 80% de nuestros ingresos viene del 20% de nuestros clientes.
Y esto es verdaderamente peligroso, porque como se nos caigan un par, se nos desmonta el chiringuito.
De hecho, muchos trabajadores por cuenta propia nos dejamos el trabajo de asalariados porque de repente tenemos un único cliente que es la bomba. Nos cegamos en trabajar para él y no nos preocupamos de captar nuevos clientes.
Mi consejo es que si quieres que tus finanzas de autónomo sean estables, dediques un tiempo todas las semanas a buscar nuevos clientes. Da igual si las cosas van bien, si vas desbordado o si no lo necesitas. Mete genero nuevo y eso también te servirá para deshacerte de otros clientes que son una verdadera pesadilla.
4. No dar suficiente importancia a los cobros
Parece mentira pero los autónomos somos un desastre para los cobros. Nos cuesta conseguir clientes, nos esforzamos por darles un buen producto o servicio y luego nos descuidamos en los cobros.
Mis consejos para cobrar a tus clientes son estos:
- Cobra todo lo rápido que puedas, hay que ser rápido enviando la factura
- Si puedes cobrar de contado, mucho mejor que aplazar los cobros, te ayuda a tener todo más controlado
- Si no le importa al cliente, es mejor que te pague con tarjeta o recibo domiciliado, porque así controlas cuando te pagan. Si les dejas que te paguen con transferencia, te pagarán cuando quieran (y a veces no es pronto)
- No financies a clientes, intenta parecerte a las grandes superficies que cobran al contado y pagan a sus proveedores a 60 días
- Concentra los pagos a proveedores en un mismo día del mes, así sólo necesitas controlar la liquidez de tu cuenta bancaria los días anteriores
5. No poner bien el precio de los servicios
Deja de pensar como un trabajador y empieza a pensar como un autónomo. Ese es el consejo principal para poner el precio correctamente a tus servicios.
Si no sabes muy bien cuánto cobrar, analiza a tus competidores. Mira su experiencia, servicios y capacidades, y descubre lo que están pidiendo. Ajusta tu precio a lo que ves siendo realista con tus posibilidades.
Y sobre todo, no te regales. Muchos autónomos nos ponemos en la piel del cliente y pensamos que con la dichosa crisis no van a poder pagar nuestros servicios. Sin embargo para fijar nuestros precios lo hemos de hacer en el sentido contrario, hemos de hacer autoanálisis y pensar en la satisfacción que podemos generarle a ese cliente con nuestra profesionalidad.
Por último, una de las cosas más importantes, no saques los precios por hora. Es vital que recuerdes que cuando eres un trabajador por cuenta propia no puedes pretender hacer los números de precio hora, como los hacías cuando eras trabajador.
Originalmente publicado en declarando.es el 25 de julio de 2017.

