6 Errores Que Estás Cometiendo Al Cobrar A Tus Clientes

Y cómo solucionarlos para que tus cuentas no paren de crecer

Si quieres que tu negocio funcione, tienes que saber vender. Pero tan importante como eso es aprender a cobrar.

La cosa va así, empiezas a trabajar como autónomo, consigues tus primeros clientes, haces los trabajos y entonces empiezan los problemas. Papeleo, impuestos, contabilidad y cobros, una pesadilla.

Las empresas lo tienen fácil, en cuanto empiezan a crecer contratan a contables o financieros para que les lleven las cuentas y las previsiones.

Pero para los autónomos la cosa no es tan fácil. En la mayoría de ocasiones nos convertimos en hombres orquesta. No tenemos suficiente presupuesto para que nos lleven las finanzas y lo tenemos que hacer nosotros.

Si tú estás en esta situación, aquí va el consejo que me hubiera gustado que me dieran cuando empecé: lo más importante es que seas cuidadoso con tu liquidez.

Porque aunque las cosas vayan bien, puedes llegar a sufrir igualmente para llegar a fin de mes. Hay un dicho entre los financieros que dice:

Tu principal preocupación debe ser la caja, luego la caja y por último la caja

Es decir, siempre tienes que tener dinero en tus cuentas. En serio, el 90% de las empresas mueren por falta de liquidez. Y no tiene nada que ver con cómo vaya el negocio.

Igual ahora estás pensando “¿Qué puede ir mal si estoy vendiendo mucho?”. La respuesta clara a eso es “¡todo!”. Es un caso muy habitual entre autónomos, tienes más clientes, sube la facturación pero continúan los problemas porque no cobras o cobras tarde. Y cada vez le echamos más horas y llega nuestra cara de preocupación…

Esto se debe fundamentalmente a que no le damos la importancia a la gestión financiera como deberíamos.

En mi opinión, es muy importante ser capaz de realizar un presupuesto o entender el funcionamiento de los impuestos. Los conocimientos básicos financieros son útiles incluso para la economía doméstica, nunca sobran.

Yo llevo 10 años trabajando con director financiero de varias empresas. Y he visto los principales errores que cometen la mayoría de autónomos y pequeñas empresas. Estos son los principales:

1. Retrasarse en el cobro

Error monumental, siempre hay que ser rápido enviando la factura a tus clientes.

Muchos autónomos que envían todas las facturas juntas a final de mes. Piensan que así son más productivos. Sin embargo lo que están consiguiendo son retrasos en los cobros que les pueden desmontar las previsiones financieras.

Haz números, en un mes de 30 días, has podido vender un pedido cada día. Si emites las facturas el último día, cobrarás con 15 días de retraso de media.

Mi consejo es que hagas todas la facturas el mismo día, así no se te desmonta la caja.

2. No negociar las formas de pago

Escucha bien, cobrar anticipos es el mejor invento del siglo XX. Lo empezaron a hacer los fabricantes de productos con un largo plazo de fabricación y que exigían hacer acopio de material, para asegurarse no palmar pasta si no cobraban el resto del pedido.

Pero vendas lo que vendas, puedes intentar negociar un anticipo. Por ejemplo, del 30% (del 50% es el ideal). El resto del importe, tienes que intentar cobrarlo nada más finalizar el servicio o entregar el producto.

De contado. En el momento que empiezas a aceptar el pago fraccionado, las dificultades de cobro aumentan exponencialmente. No sólo te va a costar mucho más saber si el negocio te va bien. También lo notará tu liquidez.

3. Cobrar con transferencia

El mejor medio de pago para ti si cobras de contado, es cobrar con tarjeta. hace difícil que te devuelvan algo. Si no cobras con tarjeta, elige cobrar mediante recibo domiciliado, porque así controlas tú cuando te pagan ya que eres tú el que emite el recibo.

Si les dejas que te paguen con transferencia, te pagarán cuando quieran y tendrás descuadres en tus cuentas.

4. Periodos de cobro demasiado largos

Tu objetivo tiene que ser que el periodo medio de cobro a tus clientes, sea inferior al periodo medio de pago a tus proveedores.

Me explico, si cobras normalmente de contado con transferencia, lo que hace que de media tus clientes te paguen al cabo de 15 días, debes conseguir pagar como mínimo a los 16 días de media a tus proveedores.

Negocia con ellos. Con algunos no podrás conseguir nada (factura de la luz, teléfono, etc.), pero todo lo que no sean grandes multinacionales, estarán dispuestos a negociar.

Quizás al principio no cedan, pero si te conviertes en un buen pagador y buen cliente, no tendrán más remedio que darte algo de cariño. Todos los días de media que pagues más tarde que cobras, es lo que se llama financiación gratuita, porque sin pagar intereses al banco, tienes el dinero de otros en tu bolsillo.

5. No llevar los impuestos al día

Lleva todos los impuestos al día, porque si no empezarán a llegar multas de hacienda, y vienen con recargo.Este error puede salirte caro.

Por eso yo te aconsejo que uses un programa de contabilidad y facturación como Declarando. Si llevas tu contabilidad en un Excel vas a cometer muchos errores en tu libros oficiales y seguro que acabas dejándote impuestos que tienes que presentar.

6. No negociar los días de pago con proveedores

Concentra los pagos a proveedores en un mismo día del mes. Mi consejo es que no sólo debes negociar pagarles tarde, si no pagarles un día concreto.

Por ejemplo, te voy a pagar a 30 días más día de pago 15 de cada mes. Esto significa que si el proveedor emite tu factura el día 1 de Enero, le sumamos 30 días, más luego el día de pago, así que deberías pagar el 15 de Febrero.

De esto modo sólo necesitas controlar la liquidez de tu cuenta bancaria los días de pago. Éste es un truco que me gusta contar porque simplifica enormemente tu administración financiera. Además, estás consiguiendo de media 15 días más de financiación de tus proveedores.

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