
Así le expliqué a mi hija de 8 años lo qué es el divorcio.
Lección de “Comunicación Infantil”.
*Antes de comenzar con el contenido formal de presente artículo, aclaro que NO me estoy divorciando… De hecho, hace unos meses festejé mi décimo aniversario y NO está en mis planes modificar mi vida.
Recientemente los padres de una de las amigas más cercanas de mi hija decidieron divorciarse, y NO es secreto que -SIEMPRE- los más afectados son los hijos, independientemente de su edad.
Como era de esperarse, la hija comenzó un período en su vida muy díficil y -por lo tanto- todos a su alrededor notaron que algo le pasaba.
Mi hija NO fue una excepción.
Yo sabía que los padres de la niña estaban en un proceso de separación/divorcio, pero jamás se lo comuniqué a mi hija, ya que en ese momento NO era prudente.
En los últimos meses hemos salido -en repetidas ocasiones- con la amiga de mi hija y su mamá, algo diferente a la “dinámica” de siempre, ya que antes -en dichos “momentos”- también estaba presente su papá.
La mamá me había comunicado que su hija ya sabía que estaban divorciados y que habérselo dicho implicó varias visitas a una psicóloga.
Hace unos días, mi hija me preguntó la razón por la que el papá se su amiguita jamás estaba presente.
Fue en ese momento que tuve que tomar la decisión de decirle/explicarle lo que había pasado.
Consulté con un par de personas que me dijeron “no le digas nada”… Algo que descarté ya que siempre he tenido una relación bastante abierta y de confianza con mi hija.
Además, vivimos en un mundo en el que la tasa de divorcios va en aumento, por lo que dicha conversación tendría que llegar tarde o temprano.
Por otro lado, preferí ser yo quien le explicara dicho concepto a que alguien más lo hiciera de forma incorrecta.
Aclaro que NO soy psicólogo, pero estoy convencido que -en muchas ocasiones- la mejor persona para explicarle algo así a un niño son sus papás, por lo que decidí enfrentarme a mi hija de 8 años y explicárselo de forma que me entendiera.
Confieso que estuve varias horas pensando en la respuesta que le daría, hasta que la llamé, la senté y le dije:
Divorciarse es cuando dos personas -que están casadas- deciden dejar de estarlo.
No sé si haberle dicho eso así aclaró sus dudas (o le generó más), pero sé que fue el comienzo de una grata conversación, por lo que decidí seguir explicándole.
Hay muchas razones por las que dos personas que están casadas deciden divorciarse, pero por lo general es por que se pelean mucho.
Eso NO quiere decir que no se quieran, pero significa que van a ser más felices estando separados.
Al decirle eso a mi hija, procedió a preguntarme:
¿y que pasa con los hijos?
Todas las respuestas que me llegaron a la mente eran algo complejas (tomando en cuenta que tiene 8 años) así que procedí a decirle:
Normalmente se quedan viviendo con la mamá y ven a su papá los fines de semana.
Por ahora creo que esa respuesta fue suficiente, pero si decidí agregarle lo siguiente:
Cuando los papás se divorcian, NO significa que dejaron de querer a los hijos… los hijos siempre van a ser lo más importante.
Por último, después de otras preguntas -más de forma que de fondo- le dije que es un tema triste y que NO son cosas que uno debe hablar ni preguntar… Creo que para un niño de 8 años es importante aclararle eso como lección de “introducción a la prudencia”.
A veces se nos olvida que los niños son MUY perceptivos y que se dan cuenta de todo lo que pasa a su alrededor… quizás haya cosas que no entiendan, pero no hay duda que se dan cuenta cuando “algo raro” está pasando.
Yo a los 8 años sabía bastante bien lo que era un “divorcio”… Si bien mis papás siguen casados (más de 40 años), tenía parientes que pasaron por el doloroso proceso y mis papás jamás me escondieron dicha realidad.
Como profesional de la comunicación, he confirmado que todo se le puede explicar a un niño… lo interesante es encontrar la forma en cómo hacerlo para que pueda entender.
Hay realidades del mundo que quisiéramos esconder, pero hoy sé que la mejor forma de combatir los “males del mundo” es quitándoles el “tabú”…
Sé que el día de mañana llegarán los temas sexuales y demás asuntos del mundo a los que tendré que encontrarles una explicación para mis hijos, pero -por lo pronto- sé que NO debo tratar de esconderles nada ni actuar como que “nada está pasando”…
Creo que lo peor que se le puede hacer a un hijo es tratar de “blindarlo” de las crudas realidades del mundo… Esa jamás será mi intención.
Si bien mi GRAN objetivo en la vida es que mis hijos sean felices, también quiero que conozcan la realidad para que sepan como actuar y reaccionar al verse frente a un mal momento.
Hoy mi hija sabe que todas las familias son susceptibles al verse enfrentadas ante una situación como la de su amiga…
Hoy a mi hija le quedó claro que no todo en la vida es color de rosa…. ¡Que bueno!


