Percepción Vs. Realidad de Acapulco.

Reflexión sobre un destino turístico ¿En decadencia?

Nota:

El presente artículo fue escrito durante mi estadía en Acapulco en verano de 2016.


Desde los 15 años he tenido la oportunidad de visitar Acapulco de forma MUY frecuente, logrando ser testigo de su evolución (o involución) desde mediados de la década de los 90.

No hay duda que dicho puerto, ubicado en el Estado de Guerrero sobre el pácifico mexicano, ha sido un ícono turístico no solo dentro de México, sino a nivel mundial desde hace varias décadas.

Yo, así como millones de personas a nivel mundial, hemos vivido recuerdos MUY gratos en Acapulco debido a que es un lugar que tiene todo lo que pudiera ofrecer un destino de “Sol y Playa”.

Desde buena gastronomía, vida nocturna hasta actividades para toda la familia, así como turismo económico y de lujo, Acapulco ofrece (u ofrecía) todo lo que cualquier turista (nacional o internacional) pudiese pedir.

Este “detalle” ha causado que la cantidad de turistas nacionales e internacionales haya disminuido de forma drástica.

Así es. La criminalidad llegó y los medios de comunicación -nacionales e internacionales- se han encargado de informarlo generando desconfianza entre quienes solían visitar el puerto frecuentemente y aquellas que “hubiesen” querido conocer uno de los grandes íconos turísticos de América Latina.

Las estadísticas, datos y hecho son reales, pero me queda MUY claro que Acapulco sigue siendo un GRAN lugar para visitar y pasarla increíble.

Creo que sería excelente que todos aquellos líderes de opinión que han escrito sobre lo sucedido en Acapulco se tomen unos días para hacer una investigación de campo y puedan -también- decir que el destino puede ser salvado y que aún tiene mucho que ofrecer.

Nada me gustaría más que ver a Acapulco renacer… o sencillamente, pasar por un proceso de re-Branding que le permita volver a ser aquel ícono turístico de México.

Sé que hay muchos responsables por lo ocurrido en Acapulco, pero también sé que pocas personas consideran que las víctimas de todo también son aquellas que se han quedado sin trabajo por la falta de turismo.


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