¿Soy Figura Pública?

Pregunta que se hacen muchas personas.

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En mi objetivo por cuidar la imagen de mis clientes, me he encontrado -varias veces- debatiendo sobre qué tanto un CEO debe cuidar su reputación.

Hasta ahora todos han estado de acuerdo en que es sumamente necesario, pero el debate comienza cuando les digo que todo lo que hagan como líderes de una marca y en su vida personal, repercute en su prestigio.

Normalmente su argumento es que NO son figuras públicas, por lo que a diferencia de grandes personalidades como Angelina Jolie o Brad Pitt, ellos tienen una vida privada que no puede ni debe ser tema de conversación de nadie.

Entiendo su punto, pero hasta esas celebridades pueden argumentar que su vida privada debe mantenerse así, a pesar de estar PERMANENTEMENTE perseguidos por paparazzis informándole al mundo sobre todo lo que hacen.

Ahora bien, la realidad es otra, y la gran pregunta es:

¿En qué momento una persona se vuelve “figura pública”?

Después de mucho leer y entender sobre el tema de “derecho a la privacidad” entendí que una persona se vuelve “Figura Pública” cuando quienes hablan de ella y/o de lo que hace, no la conocen personalmente.

¡Pensemos!

Cuando dos personas hablan sobre otra persona que conocen, claramente tienen una “razón” para conversar, pero ¿qué pasa cuando hablan de una persona que no conocen?

Ciertamente están involucrando a alguien que es relevante para un tema y que hizo algo que trascendió para bien o para mal… eso es irrelevante, pero el punto de todo es que están hablando sobre alguien que NO CONOCEN PERSONALMENTE.

Ojo. Es importante aclarar que una persona puede ser figura pública sin necesariamente ser “famosa” y esto pasa MUY seguido en el caso de los grandes ejecutivos/dueños de empresas, y más en la era de las redes sociales.

De igual forma -y gracias a las redes sociales- hay personas que aglutinan miles (y a veces millones) de seguidores en sus cuentas…

Dichas personas, que muchos llaman “influenciadores”, se vuelven figuras públicas sin necesariamente estar presentes en los medios de comunicación tradicionales, o ser ejecutivos de grandes empresas o funcionarios gubernamentales de primer nivel.

Habiendo explicado lo que constituye ser una “figura pública”, queda claro que la primera pregunta que cualquier persona con esa disyuntiva debe hacerse es:

¿Quién soy y lo que hago es razón para que otras personas que no me conocen hablen de mí?

Es una pregunta un tanto cuanto complicada, pero la respuesta debe llegar de inmediato si somos objetivos.

Por ejemplo, ¿El/La CEO de una de las empresas más grandes del país es “figura pública”?

Pensemos.

¿Steve Jobs era una figura pública?

¡Por supuesto!

A tal grado era una figura pública que se han hecho varias películas sobre su vida y -mientras estaba vivo- cualquier declaración que emitía llegaba a las primeras páginas de los medios de comunicación.

Ojo. Steve Jobs NO era actor, músico ni político… Era un empresario.

Seguimos…

Piensa en el/la CEO/dueñ@ de una gran empresa/marca de tu país que NO conozcas personalmente… ¿Es figura pública?

Pues si… la respuesta está implícita en la pregunta…. Pensaste en el/la CEO/Dueñ@ de una empresa que NO conoces personalmente, pero sabes quién es y lo que hace.

Considero que esta teoría siempre ha sido válida, pero -en la actualidad- con el uso de las redes sociales, personas que antes “pasaban desapercibidas” o solamente las conocían personas “interesadas” en su sector, hoy son blanco de ataques o de simple “cobertura”.

Antes el/la CEO de una empresa solamente era conocida por quienes tenían algún tipo de interés en su marca, pero hoy -gracias a las redes sociales- lo que dice y hace está al alcance de todo el mundo… literalmente.

El típico ejemplo es el de el/la CEO que se va de vacaciones con su familia y el mundo entero se entera por las fotografías que una persona que la/lo reconoció coloca en las redes sociales y si además consideramos que su empresa está pasando por problemas financieros y acaba de despedir a varios empleados, el/la GRAN ejecutiv@ se verá atacad@ por algo que hizo en su vida PRIVADA/PERSONAL.

Un LAMENTABLE ejemplo es el de las/los hijos de “figuras públicas” y/o “personalidades”… Normalmente estas personas son víctimas de la fama de sus padres y aunque su entorno haga todo por mantener su vida privada, “el público” siempre estará interesado en lo que hacen, por lo que también deben cuidar lo que dicen y hacen.

Ejemplos como estos hay varios, pero creo que queda claro que hay personas que son figuras públicas aunque no crean que lo son, o no quieran.

La vida privada es algo MUY valioso, pero debemos siempre tomar en cuenta que si por nuestro trabajo, apellido y/o logros en la vida nos volvemos “figuras públicas” lo mejor es aceptarlo y cuidar nuestra reputación en todo lo que hacemos (privado y público) y pensar que alguien siempre nos puede estar viendo y/o escuchando.


Raúl Baz S.

Comunicólogo | Mercadólogo | Periodista Digital | Abogado
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