Stranger Things, el poder de la nostalgia

Nostalgia is the new black

No soy de la generación de los 80, ni (norte)americano, ni tuve un sótano en el que poder a D&D con mis amigos después de clase, pero sí que he sentido nostalgia al ver la última perla de Netflix, ¿cómo es posible?

Stranger Things narra la historia de la desaparición de un niño llamado Will en un pueblo tranquilo de Estados Unidos. La desaparición causa mucho revuelo y aun más cuando poco a poco empiezan a ocurrir cosas extrañas tras la llegada de una niña con poderes psíquicos llamada 11 (Eleven).

Tres nerds buscando a su amigo por los bosques a golpe de pedal, una madre que intenta contactar con su hijo mediante las luces de casa, la desaparición súbita de personas, gobiernos extremadamente eficientes que cubren sus huellas y experimentos, un monstruo que acecha en la oscuridad… Todo esto ¿no os suena? Lo hemos visto en muchas otras películas de ciencia ficción como E.T. o de terror como Poltergeist o basadas en libros de Stephen King como El cazador de sueños o Stand By Me.
He aquí la razón por la cual esta serie me ha producido nostalgia, porque ya la he visto. Pero no malinterpretéis, esta serie está lejos de ser un refrito de temas que abundaban en películas ochenteras o topicazos que sobreviven al paso de los años; ofrece una historia muy cuidada con matices retro muy bien acabados.

Cuando ves la serie estás inmerso en la época, se respiran y se viven todos los detalles y además te sientes cómodo teniendo esa sensación tan familiar. Te extraña que los protagonistas se llamen por teléfono fijo (de esos de la rueda) para preguntar algo en vez de buscarlo en internet, que las pistas vengas dadas por fotos de carrete o que se usen máquinas de escribir para trabajar.

Para terminar, lo que más y menos me ha gustado de la serie son los personajes femeninos. La actriz que interpreta a la siempre callada y poderosa Eleven hace un trabajo impecable y no era nada fácil. Sin embargo, en mi opinión, Winona Ryder aun siendo de los más veteranos de la serie deja mucho que desear con su interpretación siempre sobreactuada y sin apenas otro registro que la mujer histérica cuando la historia y el personaje daban para mucho más.