Dejemos atrás el Siglo XX

Decía Albert Einstein que “los problemas no se pueden solucionar en el mismo nivel de conciencia en el que fueron creados”.

Y me temo que el debate de los medios sigue enfrascado en encontrar en el ámbito digital la solución a un problema que ya no se podrá resolver: obtener ingresos por las mismas vías del pasado, así como lograr que la audiencia consuma con la misma lógica.

Diarios/ Periódicos

La visión se mantiene lineal: producen noticias y la audiencia las consume. Entendamos que la confianza en los periódicos se está derrumbando, como lo revela este gráfico. En EEUU ya sólo es de 22%, y el caso más notable es el de Argentina, que perdió 14 puntos en un año.

La primera fuente de breaking news son los buscadores, según el Barómetro de Confianza que elabora Edelman, mientras que los medios tradicionales caen. En la encuesta, el 27% admitió que busca en Google las noticias, mientras que el 18% lo hace en medios tradicionales. El siguiente gráfico nos muestra la tendencia desde 2013: buscadores en alza, medios en baja.

Televisión

Los informes hablan de una “buena salud” para esta plataforma. La facturación publicitaria se lleva la torta más grande en casi todos los países, sobre todo los subdesarrollados. Pero no debemos engañarnos, las audiencias de entre 15 y 24 años prescinden de la TV y consumen en sus smartphones: YouTube, Netflix están a la cabeza. En este gráfico podemos ver que los anunciantes ya lo ven así, según ZenithOptimedia

En el año 2000 se produjeron 23 series de TV en los EEUU, en 2014 la cifra alcanzó las 173. El ejercicio es simple: ¿dónde ves tus series? ¿En FOX/HBO de tu cableoperador o en Netflix? El paradigma es consumir en cualquier soporte, sin horarios y, fundamentalmente, sin esperas. El único caso que rompe este nuevo paradigma es “Game of Thrones”.

Radio

Es el que hoy tiene más futuro por delante. La radio en vivo acompaña al conductor de automóvil, pero sólo por el momento, porque los dispositivos conectados y servicios como Spotify ya desplazan a la radio del vehículo. Los bares que antes “sintonizaban” una FM musical, ahora tienen sus computadoras con playlist sonando sin publicidad ni interrupciones de locutores proponiendo concursos.

Creo que la radio tiene la posibilidad de conseguir suscripciones de pago, que los diarios no han podido. Para lograrlo, tiene ventajas:

  1. Se puede consumir mientras hacemos otra cosa (leer y ver TV, no),
  2. Es 100% portable en el smartphone.
  3. La palabra hablada es infinitamente más rápida que el texto y la imagen.
  4. Es más barata de producir para ON DEMAND que la TV.

Lo pongo así: Personalmente yo pagaría u$s5 al mes si a las 7pm cuando vuelvo en mi auto me dieran los 30 títulos económicos globales más destacados del día y en paralelo me pasara un par de canciones de Dire Straits de mi playlist.

La radio necesita contagiarse del modelo de Netflix para multiplicar la oferta de contenidos y canales especializados, en formatos de audio cortos, y conectados a los intereses del oyente.

Conclusión

Ni la estrategia de la TV, ni la de las radios ni los periódicos están enfocadas en resolver la demanda de las audiencias de los próximos 10 años.

Netflix no nació de un canal de TV, Facebook, Twitter, Flipboard o GetPrismatic no fueron concebidos en un periódico, Soundcloud, Ivoox, Last.fm, Pandora y Spotify no fueron ideas surgidas de una estación de radio.

El problema es que hay miles de emprendedores en el mundo pensando ideas tan brillantes que un día recordaremos a muchas marcas de medios prestigiosos como hoy recordamos a Blockbuster.