Ponle punto y final al estreñimiento

Si preguntas a muchas personas si van al baño con regularidad su respuesta puede ser “si, cada 2 o 3 días”. La frecuencia mínima que se puede considerar saludable es evacuar a diario, al menos 1 vez al día, aunque sería normal ir 2 o más veces, incluso después de cada comida.
Muchas mujeres con endometriosis sufren estreñimiento, entre otras molestias digestivas, y esto está relacionado con los altos niveles de estrógenos. Normalmente, estas mismas mujeres suelen experimentar diarrea cuando llega la menstruación y los niveles de estrógenos bajan.
El estreñimiento es una de las primeras cosas que hay que atajar para empezar a mejorar los síntomas de la endometriosis. La salud comienza en el intestino y necesitamos que éste funcione adecuadamente y elimine a diario los tóxicos y el exceso de estrógenos que pueda haber en nuestro cuerpo.
Voy a compartir contigo 3 remedios eficaces y sencillos que van a poner fin a esta situación. Pero, eso sí, tienes que incorporarlos a tus rutinas mañaneras diarias y ser muy constante, al menos hasta que tu cuerpo coja el hábito.
- Lo primero que tienes que hacer cuando te levantes, después del ayuno nocturno, es beber un vaso de agua. Antes de des-ayunar debemos hidratar nuestro aparato digestivo y ayudar a movilizar las heces.
- A continuación, tengas ganas o no, te sentarás durante 5 minutos en baño con las piernas un poco elevadas, apoyadas a un pequeño taburete, por ejemplo. La postura erguida que adoptamos habitualmente no es fisiológica y dificulta la evacuación. Transcurrido ese tiempo, si la técnica no ha dado resultado, no pasa nada, te levantas y sigues con tu día. Es muy importante que reserves esos 5 minutos a diario, aunque tengas que ir a trabajar o coger un avión, ponte el despertador un poco antes, pero esto debe pasar a ser una prioridad.
- Por último, en el desayuno incluye al menos una cucharada sopera de semillas, preferiblemente de lino o chía. Puedes molerlas en un molinillo de café o similar e incorporarlas a tu batido o smoothie, puedes añadirlas a un porridge de avena o simplemente dejar las semillas enteras en remojo por la noche y por la mañana beberlas con un poco de agua o zumo. Además de fibra, te aportarán también ácidos grasos Omega 3 con acción antiinflamatoria. Estas semillas se enrancian rápidamente una vez molidas, así que muele sólo la cantidad que vayas a consumir en el día o al día siguiente o consérvalas en el congelador.

Siguiendo estos 3 sencillos consejos, verás lo rápido que se acostumbra tu cuerpo y coge buenos hábitos. Te parecerá increíble después de años de padecimiento.
Si quieres ayudar a una limpieza más profunda del colon y a la depuración del hígado, puedes probar a ponerte un enema de café. Compra un irrigador rectal en la farmacia y prepara una cafetera con 2 o 3 cucharadas soperas de café orgánico molido de tueste natural. Cuando el café esté a temperatura ambiente, te lo pones y lo retienes unos 15 minutos. Aquí te dejo un enlace a un vídeo con más información de manos de la bióloga molecular Rosa López Monís.
Los enemas de café se pueden hacer 1 o 2 veces a la semana si se quiere e incluso a diario los días de regla. Y también puedes hacer una limpieza aún más intensa, haciendo una hidroterapia de colon 1 o 2 veces al año en algún centro especializado.
Ponlo en práctica y ya me contarás.

