Bitácora semana 1
Por: Iram Arreguin, PEM 2018
El brindar significado a las cosas, cualquier cosa en sí, representa una tarea muy ambiciosa, pues se trata de observar, escuchar, sentir y probar de todos y con todos los sentidos: es una conjunción de estas partes, de observar con el tacto, de escuchar mirando, de probar, oliendo.
Justo estoy en este proceso, un proceso construido por muchas cosas, muchos momentos que han pasado, estoy significando a mi lugar, a mi labor y a la gente que pronto será mi gente.
El estar en La Paz es algo que aún no creo, la llegada prematura, producto de noches insomnes, culminaba cuando descendía del avión, y la ola de calor, y el poco aire golpeaban mi rostro: he aquí la llegada.
Pronto se avecinaba la búsqueda del lugar para dormir, entre las alergias de la piel y el salpullido, todo tenía que acomodarse como la tierra, y precisamente se acomodó, aquí estoy, sentado en la cama, escribiendo estas líneas, quizá con menos inspiración que hace unos minutos, quizá con menos fervor, pero la causa sigue intacta: el amor y la pasión por impactar.
Cuando vi a mis alumnos no titubeé, ya era una persona segura en cierto grado de sí misma como para estar frente al grupo, ellos personas tan ordinarias, superficialmente, como yo lo era para ellos.
Charlamos y entonces, al concluir la jornada, yo preocupado por no saber qué hacer, ¿cómo lograr un impacto?, miraba a través de la venta de uno de los salones la comunidad y decía, hay muchas cosas que hacer, caray, ¿pero cómo lograrlo?¿qué hago? ¿acaso es una tarea gigante para mí, ser tan minúsculo e indefenso?
La incógnita sigue, pero el latido también perdura, y crecerá por hacer algo por ellos, ellos que me enseñaron antes que yo a ellos, desde hoy, justo hoy aprendí, los vi, y dije, somos el complemento para levantar estos espacios, para llenarlos de pasión, y con esto me llevo una frase de una maestra de la UNAM, quien me guío cuando di talleres en el CEVARESO: ‘yo me siento satisfecha si solo 1 persona se lleva algo de lo que hicimos, si solo 1 se lleva el cambio, me doy por bien servida’.
Yo también, quiero que lejos de recordarme, que se sientan satisfechos por hacer algo por su comunidad, por sus espacios, por su gente.
Hasta ahora el camino es nada, y aquí me apropio de las palabras de Machado: se hace camino al andar.

