¿De qué se descojona esta gente? De ti

El Colegio de Enfermería de León convoca (y gana) elecciones en 8 días


(Nota previa: a pesar de indagaciones y conversaciones, resulta imposible reconstruir totalmente los hechos más antiguos, tal y como sucedieron exactamente; circulares y otro material documental está guardado bajo siete llaves por la mafia colegial gonzalezjuradista. He echado mano, pues, de testimonios personales directos para completar estas lagunas. Eso sí, cualquier imprecisión en la que pudiera incurrir, recuerde: en realidad fue aún más pestilente. Seguro)

2002–2007

Corría 2007. En el Colegio de Enfermería de León se celebran elecciones a la Junta Directiva, en la que pugnan dos candidaturas: la oficialista, encabezada por Olga Álvarez bajo la bendición apostólica de Il Dottore Máximo González Jurado, presidente, hacía ya entonces 20 años, del Consejo General de Enfermería; y la opositora, que representa al extinto movimiento Enfermeras por la Democracia. En las elecciones anteriores de 2002 ya se había producido un pucherazo importante que fue denunciado y del que no he llegado a saber realmente cómo se solucionó: Google, entonces, era un servicio incipiente y es muy difícil retrotraerse documentalmente a los archivos de esa época.

Cinco años después, la historia se repite, pero con un sorprendente giro: el pucherazo del voto por correo no es bastante y la candidatura oficialista es derrotada. Agitación, sofocos, mocos, llamadas a Madrid (póngasele música pop-rock):

-”Máximo, qué hacemos, nos han ganao”.

-”No se preocupéis, danme un par de horas”.

Movilización general en Fuente del Rey, 2. Llamada a los mansos:

-Toma Alfredo, el nombre de todos los vocales de todos los colegios afines, inventarse nuevos votos por correo con nombres reales.

-”Pero es que no son colegiados”…

-”¡Sí lo son, cohoneh!”.

-”Pero no de León”...

-”¿Y? ¡Cago en tó! ¿Tas tú tonto? Pa qué te he puehto ahín, cohoneh!

-”Nada, nada, todos somos contingentes, solo tú eres necesario. Todo por la past… profesión, quicí”

Dicho y hecho: unos cientos de votos nuevecitos, bajo el nombre de los mansos de Il Dottore, elecciones ganadas. Y punto.

¿Y punto? No…

La chapuza fue muy cantosa. Se denuncia en los juzgados y era tan evidente la trampa que no solo se perdería en los tribunales el contencioso-administrativo, sino que era bastante probable ser condenados por prevaricación, fraude mediante una querella civil o penal.

Así que Il Dottore toma la decisión lógica: se suspenden las elecciones; se anulan los resultados;

-Ya… y convocamos nuevas elecciones…

-¿Tahtontotú? No hombre, se nombra como Junta Directiva Provisional a la candidatura perdedora-oficialista, por Resolución (8/2007) del Consejo de Colegios Profesionales de Castilla y León. Y punto.

¿Y punto? Sí, y punto: la Junta Directiva Provisional, no solo se consolida, sino que no tiene ni que convocar elecciones a los cinco años, como mandan los estatutos (supongo, porque no están en la web del Colegio de León).

Y pasan 2007… y 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, casi todo 2013…

En 2004, el líder local opositor a la dictadura gonzalezjuradista declaraba a la prensa:

«León es sólo parte de un entramado de ámbito nacional en el que mediante un presunto fraude electoral generalizado se buscaba la estabilidad de las mismas personas al frente de una economía muy generosa, 41 millones de euros»

Hoy sigue siendo así, como veremos:

2014–2015

Hasta que un día, aprovechando un acto público, “alguien” recrimina agria y públicamente al manso-en-jefe regional, Alfredo Escaja, presidente del Consejo Autonómico, los hechos, y le niega su reclamada cualidad de “representante” de las enfermeras, ya que la democracia ha sido secuestrada y que hace siete años que no se deja votar a los colegiados de León.

Una Junta Directiva “provisional” que dura siete años… Sí, la verdad, hay que hacer algo… no sé…

-”Máximo, habrá que dejar votar a los colegiados de León algún día, ¿no?”

-”¿Tastontotú? ¿Democracia para qué?”.

-”Eso lo dijo Lenin, Dottore, se lo oí el otro día a uno de Intereconomía…”

-”Ay coño, que ahora soy leninista, como Podemoh… Bueno, ‘¿democracia pa lo cualo?’, así está bien…”

-”¿Y qué hacemos, Dottore?”

-”No se preocupéis, danme un par de horah”.

Y de esa privilegiada mente (qué pena que se fuera tan joven al lado oscuro de la fuerza; probablemente es que nació en él…) no podía salir nada bueno, desde luego nada democrático ni legal. Así fueron los hechos:

  • 15 de octubre de 2014: todos los miembros de esa Junta Directiva “provisional” tan longeva ponen sus cargos a disposición del Consejo Autonómico.
  • “Apenas” tres meses y medio después, 27 de enero, ya en 2015, el Consejo Autonómico acepta la renuncia y nombra una nueva Junta de Gobierno Provisional… con (casi) todos los mismos miembros, maniobra destinada a evitar que en algún momento se declararan nulos los actos obrados por una Junta Provisional, la anterior, que claramente se nombó y mantuvo en claro fraude de ley.
  • El 20 de febrero de 2015, esta Junta Provisional convoca elecciones para el día 21 de marzo. Y da hasta el día 28 de febrero (8 días naturales, ni siquiera hábiles…) para presentar candidaturas.
  • Peeerooo… (por si acaso era poco) estos gánsteres secuestran la convocatoria durante tres días; no envían las cartas a los colegiados (que tardan otro par de días en llegar) y no lo publican en su web hasta el día 23 de febrero, lo cual reduce de hecho el plazo para presentar candidaturas, de ocho días naturales a solo cinco: del 23 al 28 de febrero. (¿Quieren una prueba de que no miento? Aquí debajo está):
  • El día 28 de febrero se cierra el plazo de presentación de candidaturas; el 3 de marzo se proclama presentada la presidida por un tal José Luis Blanco; y el día 21 de marzo se declara electa la única presentada.

Y ahí los tienes, descojonándose de ti, que les pagas 234,24 euros al año: una pasta que se reparten entre Máximo, Alfredo y José Luis, tres (presuntos, señoría) gánsteres. Nada, tú mismo…

Esta entrada va dedicada a las enfermeras demócratas y progresistas que en Asturias, Madrid, Zaragoza y todos aquellos sitios donde quizás no son tan visibles, lucharon, luchan y seguirán luchando porque los colegios profesionales sean de todos los profesionales y no de las mafias que hoy se han apropiado de ellos.

Y también para quienes ya lo han conseguido en Murcia, Comunidad Valenciana, Baleares, Barcelona… Quizás no son perfectos, pero son decentes.

Y de manera también muy especial para un puñado de colegios (no los citaré -de momento- para evitarles problemas, pero ellos saben que me refiero a ellos… creo) que demostrando cada día que trabajan de verdad en pro de la profesión y de su cohesión, cuando llega el momento de intentar lograr un cambio para que lo haga también el Consejo General… pues eso, el miedo a Il Dottore les hace caer en la más absoluta incongruencia. Recuerden: la dignidad y la decencia son compatibles (ver el párrafo anterior).