Un nuevo ordenador

Hace poco he cambiado de trabajo y he pasado por el habitual ritual de recibir un nuevo equipo para trabajar.

Llevo ya bastantes años usando Mac. Su sistema operativo, OSX, se adapta a mis necesidades a la perfección. En el mundo del desarrollo de software y, sobre todo, web, contar con un sistema operativo basado de alguna manera en Unix te facilita bastante la vida.

Aunque a lo largo de mi carrera laboral he usado prácticamente todas las opciones posibles en cuanto a sistemas operativos se refieren, usando Windows y Linux (en varios de sus sabores), cuando en mi anterior trabajo me proporcionaron un Mac Mini ya no quise cambiar. Y eso que aquel equipo no era gran cosa y petardeaba bastante, pero prefería usar OSX un poco más lento que cualquier otra cosa más rápido.

En el sitio nuevo, al entrar, pregunté si me podrían proporcionar un Mac. Me dijeron que, lamentablemente, no, y que me darían un Acer bastante apañado. Así ha sido, he optado ésta vez por instalarle Windows 10 y aquí estoy haciéndome a él.

Hoy en día se sigue tratando a los equipos informáticos en las oficinas como un objeto de lujo, como si fuera algo que casi tuviéramos que agradecer por tener. Un ordenador, hoy en día, es poco más que material de oficina: al igual que no se escatima en bolígrafos o folios, no tiene sentido escatimar en equipos.

En el caso de los productos de Apple se tiene la percepción, además, de que son productos de lujo que no merecen la pena y que el que lo quiera usar tan solo lo hace para aparentar o por pedir algo más caro. Como si a un conductor le negaran un vehículo más potente o a un albañil le dieran un casco más blando porque con eso le vale.

Hay que cambiar el modelo: quizás se podría ofrecer al trabajador una cantidad anual en concepto de material informático y que él se lo gaste como quiera, como se hace con los uniformes en algunas profesiones. Yo estaría dispuesto a pagar parte de mi equipo informático con tal de trabajar mejor. Mi empresa podría, por ejemplo, darme 600 € cada par de años, o la cantidad que sea, y yo ya buscarme la vida. Nos dedicamos a esto, somos informáticos, que me dejen elegir como quiero desarrollar mi trabajo.