2.700.000 chilenos pueden aumentar su sueldo líquido en $5.000, sin costo para el Estado o el empleador
Actualmente, 2.770.000 trabajadores ahorran en las tres AFP de mayor costo, ninguna de las cuales tiene mejor rentabilidad que las alternativas con comisión más baja. Si los ahorrantes dejarán estas AFPs, la diferencia en comisiones pasaría directamente a sus bolsillos mediante aumentos del sueldo líquido de entre $1.500 y $21.500, con un promedio de $5.200 por trabajador. El cambio de AFP no tiene costo y no es necesario comprometer los ahorros para obtener el beneficio, es sin duda una gran oportunidad.


Esta estimación se basa en datos confiables y cálculos sencillos. Increíble, pero cierto. La situación se explica por la nueva estructura de comisiones generada por la política de licitación de cartera. Está introdujo AFP con menor costo que cobran hasta un tercio que el promedio histórico, en el cual algunas de las AFP antiguas siguen ancladas.
No concibo una política pública más eficiente que educar a los trabajadores para mejorar esta decisión individual. Entender lo necesario está al alcance de todos, y realizar el trámite es sencillo: todo se completa en menos de 30 minutos. Lamentablemente, esto no está sucediendo, y los trabajadores están pagando más por menos. Es una falla de mercado de proporciones épicas, y el sistema, que se basa en consumidores racionales, se ve perjudicado en su totalidad. ¿Por qué? La información disponible es compleja o carece de independencia (aunque la superintendencia de pensiones ha realizado esfuerzos interesantes al respecto), las estrategias de venta agresivas y los usuarios desconfiados e indiferentes.
En su mayoría, la información disponible para evaluar las AFP proviene de lo que ellas mismas intentan vender. Por lo tanto, cada una informa lo que le conviene (mejor rentabilidad en el último año, los últimos tres años o al inicio de los multifondos). La segunda fuente es la Superintendencia de AFP, que aporta datos e información en formatos difíciles de digerir. La tercera son “expertos” haciendo recomendaciones en base a recetas secretas. Ninguna de las alternativas entrega educación, información que permitan al trabajador confiar y tomar la decisión que le conviene.
Las AFP de mayor costo destinan parte importante de sus ingresos a estrategias de venta agresivas y costosas. Se contratan rostros y se compra publicidad. La práctica ilegal de entregar dinero por cambiarse sigue siendo habitual; la AFP pone 1 y luego saca 2 del bolsillo de su nuevo afiliado. Todo es muy ineficiente. El aporte a la misión de maximizar las pensiones es nulo.
La indiferencia de los usuarios proviene de la sensación de haber sido objeto de abusos. Esto genera un terreno fértil para quienes aumentan la desinformación prometiendo recetas mágicas para la felicidad o la destrucción del sistema. En este ambiente, la decisión que puede tener un impacto inmediato en mejorar la situación financiera de cada trabajador es dejada de lado, y el sistema en su conjunto falla. Se desperdicia una gran oportunidad.
Donde hay un problema hay una oportunidad. La misión de enSimple es que millones de trabajadores entiendan y obtengan información para tomar una mejor decisión, que aumenten su sueldo hoy y su jubilación mañana.

