El otro día, en medio de una reunión de trabajo con personas de un cliente, surgió una conversación sobre mi blog.

Una de las personas comentó que “me seguía”. Decía que le resultaba útil leerlo pero que últimamente estaba medio “para abajo”. Decía que en su opinión el blog se concentraba más en lo negativo que en lo positivo. Otra persona de la reunión, que también lo lee dijo, a modo de justificación, que el nombre era “así no se hacen las cosas” y por ende estaba un poco enfocado en la parte problemática de la vida laboral.

El contrapunto fue interesante por dos motivos.

El primero, y obvio, es que me dejó pensando sobre el tema. ¿Estaré quejoso en lo que escribo? ¿Es así como debe ser un blog llamado “Así no se hacen las cosas”? ¿Podemos hacerlo más positivo? Ya veré como trabajar este punto pero es claro que mi escritura sufre efecto derrame de mi personalidad. ;-)

El segundo, es el hecho de que en medio de una reunión laboral surja mi blog como tema. Eso, si bien ocurre seguido, no deja de ponerme contento.

Seguimos pensando..

Originally published at http://ift.tt/2bG7O4W on August 22, 2016 at 07:00AM.

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