Mi negra

Mi negra es blanca, y pelirroja;
¡Esa es mi negra!
Anda desnuda, aún con costuras;
¡Qué hermosa negra!

Camina altiva, bien elegante;
¡Posuda negra!
Es bien esquiva, casi pedante;
¡Mi tosca negra!

Mira. Sonríe, y se sugiere;
¡Pícara negra!
Ahora se ríe, y el tiempo muere;
¡Bendita negra!

No lo diría, aunque quisiese;
¡Prudente negra!
Pero yo se, que ella me quiere;
¡Y yo a mi negra!