Para poder comprender la mente de quienes cayeron a la cárcel y luego se fugaron, es necesario manejar algunos conocimientos.

Para comenzar con un país como Chile en términos de guerrilla, por ejemplo, hay que entender el sentido que le da una de las entidades revolucionarias más importantes de nuestro país a la figura de Manuel Rodríguez.

El Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) fue el grupo armado chileno más importante en Chile en términos de ideología marxista-leninista, de orientación revolucionaria y guerrillera. Fue pensado para luchar contra la dictadura encabezada por Augusto Pinochet, impuesta el 11 de septiembre de 1973.

Este organismo fue bautizado precisamente en honor al héroe indiscutible de la independencia, siendo sin duda considerado por historiadores y políticos el primer guerrillero en la historia del país.

Inicialmente el FPMR fue pensado como el brazo paramilitar de la lucha armada contra el Régimen Militar impulsada para mover a las masas populares que estaban en contra de la dictadura, todo esto fomentado por el Partido Comunista.

Todo lo anterior tuvo como consecuencia que el FPMR fuese considerado como terrorista por el Departamento de Estado de los Estados Unidos hasta el año 1999, lista de la que fueron removidos por al cese de sus actividades.

Después de la creación del frente, comienza el entrenamiento. Términos como paramilitar y guerrilla comienzan a hacer eco en la conciencia colectiva de los chilenos descontentos con el régimen. Ambos términos son similares y apuntan a lo mismo: la militarización de un grupo reaccionario.

Con todo, gran parte del entrenamiento y la visión de mundo de los guerrilleros viene desde Cuba. Ahí fue donde muchos se entrenaron y realizaron las conexiones con distintos grupos guerrilleros latinoamericanos y europeos.

Todos tenían distintos fines, pero siempre el método y la solución eran las mismas: las armas. Fue así como a lo largo de los años 70's en América Latina se fue formando una red de guerrillas que se apoyaban entre sí. Compartían armas, entrenamiento, experiencias y el sentimiento de pertenecer a algo que hasta el día de hoy creen que iba más allá de cualquier sensación normal: pertenecer a una hermandad de guerrilleros.

Para esto fue clave el apoyo y la experiencia de la Cuba castrista. Ellos ya habían generado una revolución durante los 50’s y 60’s, por lo que para 1986, la Operación Carrizal Bajo fue clave en la forma en que se ayudaban entre sí los movimientos guerrilleros.

Carrizal Bajo, según consta el sitio memoriachilena.cl, es la operación en la cual “ fue descubierto un cargamento de armas” por el régimen militar “que habían sido desembarcadas en Carrizal Bajo y el 7 de septiembre de 1986 el general Pinochet sufrió, junto a su comitiva, un atentado por parte del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) en el sector del Cajón del Maipo”.

Las explicaciones de este atentado son expuestas en un artículo publicado por la página EconomiayNegocios.cl, el cual se titula “El rol que tuvo Castro en el apoyo a la internación de armas en Chile”. En el se explica que “El gobierno del general Augusto Pinochet había logrado, el lunes 11 de agosto de 1986, una incautación que no dudó en dar a conocer a la prensa. Era para el régimen militar el hallazgo del mayor arsenal de explosivos y armamento internado ilegalmente al país por Carrizal Bajo. En ese momento, se atribuyó el accionar a “agentes instigadores internacionales” dirigidos por el Partido Comunista chileno, el que contó con la colaboración de Cuba.”

Para una de las operaciones más importantes del frente, la misión Vuelo de Justicia, como le denominaron los mismos miembros del FPMR, además del entrenamiento que recibieron en Cuba, recurrieron a la ayuda de dos mujeres del I.R.A., grupo paramilitar de Irlanda. También se recurrió a la E.T.A., quienes también aportaron con manejo de estrategias y personal para las misiones del frente.

Pero finalmente todo se resume en una sola experiencia. Esa es la del fanatismo con que todos los miembros se toman su realidad. Al ver como única solución la vía armada, se tornan hacia una obnubilación que no les permite comprender otras formas de acción. Al mismo tiempo generan una forma de educar dentro de sus propias familias, pues como varios miembros han mencionado, no entienden que sus hijos no fuesen revolucionarios.

Cuando hablamos de los vídeos que realizaba el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, nos referimos a una forma reclutar gente. Era una herramienta, un elemento ocupado para llegar a aquellos grupos de personas indecisas con respecto a su postura frente a la dictadura de Pinochet.

Hoy, claramente tenemos la capacidad de producir vídeos con una facilidad mayor que la de los 80’s, lo cual muestra la capacidad comunicacional que tenían los grupos de guerrilla para enviar sus mensajes.