ÉL, mejor amigo

Lo conoció un mes de junio y para diciembre no se imaginaba su vida sin él. ¿Quién puede imaginar la vida sin su mejor amigo? Él es esa persona especial, el que la hace ver todo lo maravilloso del mundo y a la vez la hace cuestionarse hasta su propia sombra. Siempre logra sacar lo mejor de ella, le demuestra que cree en ella incluso cuando ella misma deja de hacerlo.
Ella no confía con facilidad, pero con él es sencillo hacerlo. Él la deja ser libre, mas nunca la deja sola. Estando con él no siente miedo, miedo de nada. De ser juzgada o de equivocarse, de ser querida y luego lastimada. Él sabe como abrazarla para hacerla sentir que todo va a estar bien, o por lo menos que ella lo estará.
Algo cambió. Él no ha dejado de ser su mejor amigo, ni ella ha dejado de verlo como tal. Pero algo está sucediendo en ella. No puede dejar de pensar en él, siente la necesidad de compartirle cada cosa buena que le sucede. No la pone nerviosa y puede ser ella misma, pero a la vez le gustaría que la mirara con esos expresivos ojos claros y no deseara ver a nadie más. Siente algo de celos de las personas que pueden verlo a diario, aunque el no ser una de ellas hace más especial cuando se encuentran. Quisiera pasar aún más tiempo con él, pues le gusta su simple presencia. Pueden hablar de todo y a la vez de nada, aprender uno del otro. Nunca se había sentido así con alguien. Tal vez estas cosas pasan cuando te enamoras de tu mejor amigo.
Ella quiere estar para él, como él siempre ha estado para ella. Quiere abrazarlo y decirle que lo quiere, pero le cuesta, aunque sus acciones gritan lo especial que es para ella. El cariño que le tiene es especial, diferente. Es alguien que quiere en su vida, y lo quiere para siempre. No como algo más, no como algo menos. Como lo que es, su mejor amigo. Porque sencillamente él la hace sentir feliz.
Y no lo cambiaría por nada.