http://onebigphoto.com/on-top-of-the-world/

180 días

Día uno.

Hola sunshine:

Vine a ver a mi doctor/cliente. ¿Recuerdas que ya hago sitios web para doctores? Bueno, pues vine a verlo a él. En calidad de paciente: traigo un dolor de cabeza medio latoso desde hace unos días y uno debe aprovechar que se tiene un neurocirujano a la mano. Claro que espero no tener que verlo más que como cliente, me mandó hacer unos estudios y me han conectado a miles de electrodos. Me sentí como rata de laboratorio. Y me metieron a una cosa enorme sin ruidos y me dijeron que no me moviera en media hora. Claro, son enchiladas. Bah. Si el Doc dice que se debe hacer, well, debo creerle. Corin pasó por los resultados al laboratorio y quedó de verme aquí en el hospital. Le marqué antes de llegar para que me dijera si en los resultados aparece algo bueno o malo. O algo. Estoy con el Jesús en la boca. No me preocupo tanto, Bancomer y sus estúpidos y sensuales Seguros de Mña-mña me tienen cubierta. Lo único bueno de llevar la cuenta y enterarse que existen cosas así. En realidad lo tengo por toda la familia que no tiene tiroides. Uno nunca sabe.

Acaba de llegar Corin, ya vi su coche y el Doc nos está esperando (https://play.spotify.com/track/7CwHD7I7Xs4UvWl2Q9iOoJ — Somebody get me a doctor). Te sigo escribiendo en cuanto salga.

Siempre tuya, Anne (con E al final).

Día dos.

Hola.

Ya sé que prometí escribir antes.

Pero estoy speechless.

No sé qué hacer.

Tuya, Anne

Día cinco.

Hola.

Acabo de volver del hospital.

Seguimos en las mismas.

Estoy abrumada.

(https://play.spotify.com/track/4gjDvVr405b18JBmzU1Map — Rainy days and mondays)

Anne.

Día diez.

Hola.

(https://play.spotify.com/track/2EUxbBRKE07EOWW8mBkg5q — Sad)

Sigo sin poder ver la dona.

Sólo veo el hueco.

No, no estoy bien.

Perdón por no ser tan expresiva a veces.

Anne.

Día trece.

Hola darling:

Por fin he tenido el tiempo y la calma para sentarme a escribir. Es complicado todo. No sé por dónde empezar. Dicen que el Inicio por lo general es una buena idea.

¿Recuerdas que había ido al hospital a ver a Rabin? Ajá, el Doc. Bueno, pues llegó Corin más pálida que de costumbre. Volví a decirle que en lugar de piel, a ella la había forrado con hule cristal y por eso estaba tan descolorida. Dijo que había tenido mucho trabajo. Y que no había revisado nada de los estudios. Entramos al consultorio y esperamos con los dulces de menta que le regalamos a Rabin. Y con las revistas que Corin le trajo la última vez que vino con Mami.

Rabin sacó las láminas de plástico. Se me veían todas las ideas. Todititas. Ya me imaginaba volviendo lámparas de Do It Yourself a todas esas placas. Algo me decía que estábamos ahí por mero trámite. Seguro ya tenía que bajarle como tres rayitas a mi desmadre, no es algo nuevo que deban decirme. Lo mismo pasó hace años con el doctor Valdespino. Tanto desmadre para pinche ketorolaco y vitaminas que me mandó. El Doc volteó a verme súper serio y me hizo miles de preguntas más. Por si las flies, le dije el día, la hora y la ciudad en la que nos encontrábamos. Vaya, tengo buena memoria. Yo estaba super bien. Puso las placas en la caja esa con luz y me pidió que las revisara con él. Se veía el lado derecho y el lado izquierdo del cerebro. Yo no veía nada raro. Nada. Claro que la jefa no tiene colgado mi título universitario de Médico Cirujano. Y dado que la jefa de Rabin si lo tiene, bueno, él alcanzó a ver un punto brillante. No es más grande que una moneda de 50 centavos. De las enanas que no conocías. Me dijo que estaba justo en medio del Mña y el Mña. Claro, comenzó a hablarme en Idioma Doc. Volteó a ver a Corin, me miró a mi y me dijo que me sentara para que me explicara.

(https://play.spotify.com/track/2kMVxFh1y5gow2hBtqGO4m — Té para tres) Mi hermana ya tenía los ojos rojos y la nariz inflada para ponerse a llorar. Claro, ella ya los había visto. Es chismosilla, la conozco desde hace años. Y si no me había dicho qué tenía, obvio no era nada bueno. Y le dejó al Doc la chamba de decirme. ¿Me iban a dar un montón de chochos por toda la vida? ¿Me iban a operar? ¿Me iban a abrir la cabeza? Vaya, ¿qué podría ser tan malo como para que mi hermana no me dijera?

Rabin sacó un libro del año del caldo y me enseñó una de esas láminas de enciclopedia vieja. Me dio un tour por todo lo que vive en mi cerebro. Hasta que llegamos al punto donde estaba Mi Punto Brillante. Te lo explicaría pero lo cierto es que lo he bloqueado. I mean, a grandes rasgos, si uno realmente tuviera un botón de On/Off para el cerebro, sería ese lugar donde había una cosa creciendo en mi cabeza. ¿Alguna vez se te ha caído un librero en la cabeza en alguna mudanza? A mi tampoco. Pero seguro así se debe de sentir. El Doc me dijo que mi botón On/Off estaba a punto de tomar una decisión. En la que evidentemente no estaba incluida. A Mi Punto Brillante poco le importaban las cosas que debía hacer en la vida. No he plantado ningún árbol ni escrito un libro. Mi futuro se reducía a una operación con el 5% de esperanzas de que el botón dijera On, o máximo seis meses en los que me iban a servir las entendederas y después Off. Así de sencillo.

- Doc, ¿y esta cosa va a seguir creciendo?

- Nena, temo decirte que si. Si te vas por la primera opción tenemos que operarte ya. Cada día se reduce un poco más la probabilidad de que diga On.

(https://play.spotify.com/track/24AHMA1clycUHtzlPEfZc1 — On/Off Switches)

¿Seis meses para vivir una vida entera o un par de días encerrada en el hospital y rogar por una larga existencia llena de bombones y azúcar? Me dijo que lo pensara un poco. Vaya, ahora si era una decisión de vida o muerte.

Los siguientes días vimos a un par de doctores más. Rabin buscó especialistas por debajo de las piedras pero todos nos decían lo mismo. Seis meses a lo mucho. 180 días. Y contando. Tic tac.

No sabía cuál era la respuesta correcta. Hasta que nos pusimos a divagar en las profundidades de nuestros problemas de primer mundo ¿recuerdas? Un día en la noche llegué a la conclusión de que no tenía nada más qué perder. I mean, estaba a punto de quedarme sin pulso.

On/Off.

On/Off.

On/Off.

(https://play.spotify.com/track/395XDt5vt8DKguJDjGtYLU — Living in the moment) Decidí quedarme entre los vivos por el tiempo que fuera posible. Todavía me quedaban más de 160 días. Cuenta la historia que se puede dar la vuelta al mundo en 80, yo tenía casi el doble. Debía intentarlo. ¿Me vas a acompañar? No debes hacer maletas, don’t worry. Sólo quédate sentado y leyendo. Pase lo que pase, no me dejes de leer. No cortes el cable rojo ¿Vale?

Siempre tuya, Anne (con E al final).

Día veinte.

Hola darling:

Gracias por preocuparte pero no, en este momento no necesito nada. Un descanso tal vez. He dormido poco en los últimos días, han estado llenos de trámites y papeleo.

Te cuento por partes:

1. Al final, el banco ya me entregó el dinero del seguro. Dicen que puedo pagar un tratamiento de cáncer completo con eso. Bueno, a mi Punto Brillante no le interesa. Ni con los mejores cirujanos sube del 5% de probabilidad de éxito. Así que no me importa mucho ahorrar para el futuro. Porque ¿adivina? No lo tengo. Cuando me dieron el cheque, te juro que estaba eufórica. Corin se moría de la risa de nervios conmigo. Jajajajaja. Muchos millones. Jajajajaja. Y yo que me voy a morir. Jajajajaja. La niña del banco se nos quedó viendo super rara (https://play.spotify.com/track/3aoDEt6zSuYQ47gzarlaVo — Money). Generalmente todos van con una cara de depresión enorme. Yo estaba a las carcajadas. Es que, ya no tengo tiempo para vivir en el Lodo de la Miseria. Los días siguen llegando uno tras otro, no se detienen. Tengo que darme prisa.

2. Ya fui con los de la funeraria y con los del servicio de catering. Los primeros me hicieron llenar un montón de papeles, pagar por adelantado y elegir mi caja. Vaya, están acostumbrados a ver toda clase de cosas. Dicen que es más fácil hablar con el Muerto mientras sigue Vivo. Tienen un humor bastante peculiar. Me han asegurado que todo estará listo en el momento que sea necesario. Me dieron el número telefónico para hacer La Llamada (dicen que es el teléfono de la Muerte) cuando todo ocurra y me pueden traer de cualquier parte del mundo hasta ahí en menos de 24 horas. Eso les llena de orgullo. Es como “Su muerto llega todavía calientito o le devolvemos su dinero”, algo así como las pizzas. Me sentí tranquila de saberlo, no quiero ver a nadie en casa haciendo papeleo ese día.

Los del catering fueron más dramáticos. Generalmente les piden comida para días de celebración. Yo les dije que era casi lo mismo pero se pusieron medio pálidos. Probé las opciones que me dieron. Les dije que no nos íbamos a poner a buscar una cena de tres tiempos. Vaya, no da tiempo en un funeral de comer tanto. Además todo mundo anda con las tripas revueltas. Nadie quiere comer. Aunque todos mueren de hambre. Les pedí lo menos condimentado que tuvieran, algo sin azúcar por aquello de cuidarles la figura y café. Del mejorcito que tuvieran. Suficiente drama es ver a un muerto como para tener que aguantar café malo. Elegí la mantelería y las flores. Todo va de rojo (https://play.spotify.com/track/20WrXSEQIeMOzGiYZ6wDID — Red balloon). Me sugirieron algo más discreto, ya sabes, llenar todo de esas flores como de cempasuchil pero blancas. Noup, yo no decidí el color de la bata del doctor que me trajo al mundo pero si puedo elegir lo que quiero que vean la última vez que yo esté a nivel del mar. Todo va de fucking rojo. Dije. Por si las flies, les dije a modo de broma que si no respetaban mis decisiones, les iba a jalar las patas en la noche. Se quedaron pálidos como la chingada. Y yo muerta de risa. Ni siquiera sé las reglas del juego después de morir. Aunque eso no lo saben ellos.

3. La visita con el notario fue mucho más sencilla. Todo se va a (https://play.spotify.com/track/5xjglZ2nhz8dmsl1Qw4BLM — Valentina) Daniel y Sofía. Con sus respectivas madres de albaceas. Vaya, no es que tenga mucho qué dejarles pero es más fácil decidirlo desde ahora.

4. Con la agencia de viajes me tardé varios días. Planear un viaje así de extenso no son enchiladas (https://play.spotify.com/track/0NSeXLBOh16zjbENkAu0P6 — Black dog). El monito que me atendió no entendía nada de lo que le pedía. Claro, él no tiene un botón On/Off en la cabeza. Le conté a grandes rasgos la historia, el plan y todo se le aclaró. Boletos, hoteles, itinerarios, paseos, tours, recomendaciones, visas, vacunas. Creo que pasé varios días metida en la agencia. Un día la señora de la limpieza me preguntó que cuándo me iban a dar un lugar en las oficinas. Lo más difícil de coordinar es el desmadre de husos horarios. Mami me hizo prometerle que todos los días a las 8 am le iba a hablar para decirle que seguía viva. Miguel me ayudó a buscar una app que me recuerde hacer eso por los días que me quedan. Y maravilla de maravillas, hay otra app que, con apretar un botón, le manda a mis hermanas mi ubicación geográfica para saber que ahí es dónde me quedé muerta. Yeap, eso existe. Hay que pensar en todo.

5. Mi casa ya está vacía. No creo necesitar ni la lavadora ni el refri. Guardé un par de recuerdos en una caja enana y la lleve a casa de Mami. Hay fotos, cartas, cuadernos. Los borradores de la novela que ya no me va a dar tiempo de terminar, los aretes que me regaló Perla en Navidad y los videos en CD de las Ene mil gracias de Daniel y Sofía. Issanita vino por los libros. Ya tenía mucho que no la veía tan triste. Eso no quitó que nos reímos como guacamayas por horas. Prometió hacer el Playlist perfecto para el funeral. Le dije que se pusiera en contacto con los del catering y la funeraria. No planeo dejar este mundo escuchando basura. Prometió buscar las versiones más aguardientosas de José Alfredo Jiménez (https://play.spotify.com/track/6wHpO1NgQKZ0k9K29KDlJU — Pa todo el año).

Al parecer todo está listo. Me hacen falta un par de vacunas pero ya está todo.

¿Crees que alguna embajada tenga el Manual del Perfecto Viajero para el Más Allá? Me da un poco de miedo pensarlo. He querido evitar el tema lo más posible. Rabin me dijo que debía mantenerlo informado por cualquier cosa. Claro que esa ya no es la chamba del médico, eso lo hace para tener tranquila a mi hermana.

Mñeh. Debo seguir con esto que el mundo no se va a conquistar solo y en tan poco tiempo.

Siempre tuya, Anne (con E al final)

Día 30.

Hola sunshine:

Ha comenzado este viaje. Mi primera parada fue para volver a Acapulco después de muchos años. (https://play.spotify.com/track/5iRNKJoGqjD8RG7RNwOWYb — See me now) La última vez fue para decirle a Daddy que al final, habíamos regresado a la playa saliendo del hospital. Por fin me aventé del bungee. Rogué al cielo por que no me diera un infarto, no sería apropiado que me robaran días. Bajé eufórica. La señora que estaba al lado decía que una experiencia así te regresa a la vida. Ojalá fuera cierto (https://play.spotify.com/track/0mWiuXuLAJ3Brin3Or2x6v — Learn to fly).

Sigo viva.

Siempre tuya, Anne (con E al final)

Día 60.

Hola darling:

Ya tenía un rato que no te escribía tanto, ¿verdad? Es que he pasado mucho tiempo en aeropuertos intentando leer en idiomas raros.

Wow, tienes que conocer Tailandia. Es un lugar increíble. Pasé un par de semanas con los niños cuidando elefantes. Si, son muy grandes. Enormes. Enormisisisisisimos. Me sentí tan pequeñita e insignificante al lado de ellos.

Aunque no tanto como en Nepal. Casi dejé los días que me quedaban por aneciarme a subir a los Himalayas. Tuve que quedarme como en la orillita porque no tengo condición. Pero escuché algo increíble. Estando en un lugar tan cerca del cielo sólo se alcanza a oír la Nada. Nada. El viento que corta las montañas. Las nubes que se mueven. Juro que escuché claramente cómo se movía cada gota de mi sangre. Recordé que sigo viva. Que mis entendederas todavía no se descomponen del todo. Rabin me dijo que podía tener dolores esporádicos o que se me iban a olvidar cosas. Todavía no pasa nada de eso.

(https://play.spotify.com/track/4NSdaYjI8u2t3kQaHVpRU3 — Fly me to the moon) Estando en la Cima del Mundo no queda nada más que agradecer por todo. Disfrutar la vida por completo. Reír hasta que duela la panza y sonreír como estúpida.

Estuve tentada a reclamar un poco. Vaya, no es justo que el reloj siga corriendo y los días sigan pasando. No es justo que yo deba morir. Tengo tantas cosas que compartir. A veces siento que me van a hacer falta unos cuantos días. ¿Crees que si cierro los ojos y pido muchas veces lo mismo se haga realidad?

Debo tomar otro avión. Sigo viva.

Siempre tuya, Anne (con E al final)

Día 90.

Hola sunshine:

Vamos a la mitad. Ya cubrí mi ración de Oriente. Los pandas en China son lindos. Que bueno que si te llegaron las fotos. Ya sé, tenemos las mismas ojeras. Creo que cada día me veo un poco menos sexy ¿Verdad? Bueno, morirse no es la cosa más glamour del mundo. Y viajar en las motos raras de la India tampoco lo es. Dios, y yo creía que manejaba mal.

Volví un par de días a casa. Rabin me pidió que pasara a verlo para revisarme. Mis reflejos ya no son tan buenos y me cuesta trabajo entender las palabras raras que me dice. Mi memoria va bien aunque debo revisar las cosas dos veces y mis recuerdos ya no son míos. I mean, debo leer mis diarios más seguido para recordar bien quien fui. Me quedan tres meses.

Mami no sabe bien qué decirme. (https://play.spotify.com/track/6Au252TsILH1YAdH9UUYOS — Fool to cry) Es como si se hubiera descompuesto. La próxima semana me voy con Issanita a Disneylandia. Dice que su viejo Mickey Mouse necesita volver a casa. Hoy que la volví a ver, me miraba extrañada. Sigue con los ojos rojos. Eso me rompe un poco el corazón. Te diría que me siento morir un poco cada vez que veo a toda la familia así. Lo cierto es que en estos casos resulta un pleonasmo.

Debo confesarte sólo a ti que tengo miedo. Muchísimo. Cada vez se acerca más el Día D. Tengo miedo de morir. Morir. Por fin puedo escribirlo. Morir. Morir. Morir. Ya no voy a estar aquí. Nunca más. Nunca más volveré a ver el cielo o la playa. O los ojos de Mami. Tengo miedo por que no sé qué es lo que sigue. Nunca me había sentido así. Vaya, uno pasa la vida creyendo que es eterno y que tenemos todo el tiempo del mundo para entregarnos a las cosas que nos gustan. Creí que debía ser prudente y meticulosa. Pensé que no llegaría a este punto de tener un miedo paralizante. Tengo miedo. Pero ¿todo estará bien? Right?

Sigo viva.

Siempre tuya, Anne (con E al final)

Día 100.

Hola.

No pude volar a Disneylandia.

Mi cerebro se apagó unos momentos.

Es como un simulacro.

Quiero seguir viva.

(https://play.spotify.com/track/0L7QCEXQBDAtEyK1x72Sw0 — Where does the good go)

Me encanta respirar.

Siempre tuya, Anne

Día 120.

Hola darling:

Después del retraso en el itinerario, por fin fui a conocer a La Bella Durmiente. Ahora entiendo por qué Miguel me decía que el aire es diferente en Disneylandia. Tenía razón, todo huele a felicidad. Como a Algodón de Azúcar. ¿A qué sabe el algodón de azúcar? Conozco la expresión pero no puedo recordar el sabor. Grité mucho en la montaña rusa, me divertí mucho.

Y jugué mucho con los pandas. Son como chiquitos y dulces. Y los grandes comen mucho. No, eso será la próxima semana. O ¿ya fui a China? Me dijo Corin que me iba a acompañar a Londres cuando volviera de Costa Rica. ¿O era después de Perú? Me siento confundida. Tal vez mañana sea un mejor día para contarte.

Sigo viva.

Anne.

Día 150.

Hola corazón:

Otra vez tuve que volver a casa. Después de Brasil tuve un simulacro de esos cero bonitos. Mami me pidió que volviera. Ya no puedo estar sola en un lugar tan lejos.

Me siento tan tranquila. Sabes, hoy descubrí que me hace feliz. Es una tontería: despertar. (https://play.spotify.com/track/2pp3RfqX5cb1BAnmNi4Nej — What a wonderful world) Cada noche que voy a la cama intento recordar lo más posible todo lo que hice. Porque a estas alturas ya no sé cuál será mi último recuerdo. Quiero asegurarme que los días que me quedan sean increíbles. Me gusta mucho despertar y hablar con alguien. Porque quiere decir que sigo viva y me siguen viendo y escuchando. Me gusta ver videos chistosos en internet. Mis hermanas dicen que siempre veo los mismos pero yo sé que no. Me esfuerzo en seguir pensando. Me cuesta mucho trabajo.

Cuando vi los jaguares de Costa Rica, me daban ganas de vivir muchos años más. Quería volver a ver a las crías. Quiero seguir viva. Quiero volver a los Himalayas. Las últimas noches le he pedido al universo más días. Treinta no me van a alcanzar. Quiero volver a enamorarme. Quiero volver a sentirme bonita. Tan poquitos días no alcanzan para cocinarle a Mami todas las cosas raras que he comido. Ni para contarle de todas las ciudades a Daniel. A veces quiero llorar pero no puedo.

Quiero seguir viva.

Siempre tuya, Anne (con E al final)

Día 160.

Hola.

Por fin conocí Hardwick Hall con Corin.

(https://play.spotify.com/track/4UbWDw44HJdKZjia2VlAQQ — The Tudors)

La casa es tan increíble como la imaginaba. Efectivamente es More Glass Than Wall.

Me he sentido casi bien, mi hermana no ha tenido que llamarle a Rabin para nada.

Sigo viva.

Siempre tuya, Anne

Día 170.

Hola.

Ya voy en camino.

Gracias por querer ver el mar conmigo.

(https://play.spotify.com/track/7AQAlklmptrrkBSeujkXsD — Somewhere only we know)

Siempre tuya, Anne (con E al final)

Día 178.

Hola corazón:

Perdón por salirme de la casa sin avisar. No tengo tripas para despedirme de ti. No quiero llorar. (https://play.spotify.com/track/2ZNEcJ6jJAN9PiN8paKhoK — Angie)

Gracias por todo.

Gracias por hacerme sentir bonita de nuevo.

Gracias por decirme cosas tontas y hacer ojos ciegos al par de veces que se me perdió el hilo de la conversación.

Gracias por escuchar mis llamadas a casa a deshoras.

Gracias por tomar mi mano mientras caminabas conmigo por la orilla del mar.

Prometo no volver a caerme tantas veces en la arena.

Perdón por besarte en la calle mientras todos nos miraban.

Gracias por no dejar de leerme.

Gracias por darme una semana llena de ti.

Ya voy camino a casa. Me siento muy cansada, quiero dormir un poco.

Creo que todavía me quedan muchos días. No me siento cerca de la Muerte. Si acaso me has hecho sentir más cerca del cielo. Por favor, perdona que me haya ido así. Quiero que me recuerdes cuando todavía tenía un poquito de vida (https://play.spotify.com/track/3U4bGzubXkQEpe98AUF5uT — Who wants to live forever).

Sigo viva. Y aunque me sienta muy cansada, me siento increíble.

Siempre tuya, Anne (con E al final)

Día 180.

Hola darling:

Dice el calendario que este es mi último día. Y para ser la última vez que abro los ojos, me siento increíble. Como si pudiera hacer cualquier cosa. Me siento invencible. Me siento enamorada de la vida, de todo. Hoy he despertado llorando de felicidad. Aunque si me lo preguntas, quiero un día más. Un día más.

Sigo viva.

Siempre tuya, Anne

Día 182.

Hola.

Se me acaban las fuerzas, recuerdo pocas cosas.

Te recuerdo a ti y al Mediterráneo.

Tengo hambre pero no sé si quiero comer.

No creo despertar mañana.

Quiero dormir.

(https://play.spotify.com/track/7lYczk2HUh0AZjlRF07mDj — Dear friends)

Quiero soñar. Con más días.

Quiero días.

Siento pesadas las manos y me duele la cabeza.

Escucho canciones tuyas pero no siento nada.

Me siento más cerca de Cielo.

(https://play.spotify.com/track/1L5Gxe0WFWW5Gf8UyGkSpX — Top of the world)

Y más lejos del calendario.

No tengo miedo.

Sólo me siento cansada.

Hay palabras que me suenan raras:

“Siempre”, “Tuya”.

Ya no les entiendo.

O tienen más significados.

Comienzo a quedarme dormida.

Recuerda.

Recuerda los.

Me cuesta trabajo hacer frases completas.

Recuerda los besos.

Todo estará bien.

Tal vez.

Tal vez la próxima.

Tal vez la próxima vida cuando seamos gatos.

Hasta entonces, soy mía.

No.

Tuya.

Anne.

(https://play.spotify.com/track/1APw3y3PHlXdFkwExlORi0 — Always with me)

Día 210.

Hola Español. Perdona que no sepa tu nombre pero mi hermana jamás me lo dijo. Sólo me pidió que te mandara esta caja. Me dejó la fecha y la dirección. Espero que signifique algo para ti. Saludos, Corina.

(https://play.spotify.com/track/6zfvGwHCF75v3TUWmQQCqK — Happy Birthday)

“Día 179. Hola corazón: No podía olvidar tu cumpleaños. Se siente increíble vivir un año más ¿verdad? Recuerda que estoy más cerca de lo que imaginas. Anne” * Nota anexa a una caja con un estetoscopio

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