6 cosas que aprendí después de 15 años de crear productos en Internet

Cuando empecé la secundaria en 1998 mis padres me regalaron un acceso dial-up a Internet. En esa época coleccionaba en VHS los capítulos de Los Simpson que se emitían por televisión abierta. La primera búsqueda que hice en altavista.com el primer día en que me conecté a Internet desde mi casa fue eso: ‘Los Simpson’. Llegué a un sitio que todavía existe, The Simpsons Archive, de donde me bajé una guía completa con todos los capítulos que existían hasta ese momento. La imprimí y fui marcando uno por uno los que ya tenía grabados. Así empezó todo. Así empecé a digitalizar contenido de otros medios. Así empecé a generar contenido para Internet.

Estos son los únicos rastros arqueológicos digitales que quedan del sitio en archive.org

De a poco me fui metiendo en el mundo de la creación de páginas web en Geocities, Xoom y otros portales de Internet. En Geocities alojé por un tiempo la primera página HTML que hice con FrontPage; básicamente un par de GIFs de Los Simpson sobre un fondo negro y un poco de texto. Hasta que un día decidí hacer algo con todos esos VHS repletos de capítulos de Los Simpson que se amontonaban en mi placard. Capturar videos en esa época era bastante más complejo que ahora, así que me tuve que conformar con sostener un micrófono Genius contra el parlante del televisor de tubo de 14 pulgadas. Así migré mi colección entera de VHS a archivos .wav que después subía a algún servidor gratuito junto a la transcripción del diálogo al que se podía acceder desde www.blinky.com.ar. Era el año 2000.

Con blinky.com.ar aprendí a pensar en qué tipo de contenido podría llegar a ser de interés para más gente y de qué manera podría ofrecerlo.

Como todas las grabaciones que capturaba salían de un canal de televisión de aire, inevitablemente me encontraba con publicidades. Al principio las pasaba de largo, pero un día dejé de apretar Fast Forward y edité el primer audio de una publicidad. Fue este:

WTF? Era una publicidad de Pampers y la canción se escuchaba sobre imágenes de cachorros de tigre jugando en la pradera.

Desde ese momento no dejé de buscar excusas para grabar cualquier cosa. Por esa época, en el año 2001, apareció Todo X $2 en la televisión argentina. Y desde ese momento empecé a agregar grabaciones de otros programas al archivo de mi colección. Así nació www.mediosregistrados.com.

Así se veía MediosRegistrados en Agosto de 2005 en uno de sus más de 10 rediseños

El sitio se lanzó por lo menos 4 años antes de la aparición de YouTube, por eso tener acceso gratuito a un archivo de audios y videos de estas características resultaba bastante atractivo para muchas personas, sobre todo periodistas, creativos publicitarios, productores y otros personajes relacionados a los medios y la publicidad. Esto me abrió las puertas a muchas cosas; desde tener que lidiar con cartas documento por cuestiones de copyright, hasta experimentar por primera vez con el cobro online por un servicio de clipping de archivo digital.

Con MediosRegistrados.com aprendí que mucha gente está dispuesta a pagar por un servicio que realmente le ofrezca un valor.

El experimento de cobro online no tuvo buenos resultados en cuanto a la viabilidad del negocio, pero me sirvió para entender que había una cantidad enorme de gente dispuesta a tomarse el tiempo de ir a un ciber (en el caso de que no tuviese una impresora en su casa), imprimir una factura con un código de barras, ir a un local de PagoFácil y pagar lo correspondiente para tener acceso por 3 meses al archivo de MediosRegistrados.

En 2002 terminé la secundaria, empecé la carrera de Diseño Gráfico en la UBA y abandoné por varios años el mantenimiento del sitio. Hasta que un día de 2005 descubrí Postsecret y me fascinó. Y cuando veo cosas que me fascinan, me dan ganas de transformarlas, de sumarles algo propio. Por eso decidí armar una versión local y mucho más simple; en lugar de pedirle a la gente que envíe una postal por correo ordinario, sólo deberían escribir su secreto en un formulario web y enviarlo. Ese día bajé un script PHP gratuito para instalar un guestbook en una página, lo modifiqué un poco y registré el dominio www.tusecreto.com.ar.

El primer día tuvo 15.000 visitas. A las pocas semanas estaba leyendo literalmente miles de secretos por día para aceptarlos o rechazarlos. Empezaron a aparecer notas en diarios, revistas, radios, y hasta se publicó un libro. Llegó a tener picos de 1.300.000 páginas vistas en un mismo día y se enviaron más de cinco millones de secretos de los cuales ya se publicaron más de doscientos mil. Hoy, por suerte, ya no tengo que ocuparme personalmente de la moderación de cada secreto.

Así era TuSecreto en febrero de 2007, con el chivo del libro incluído.

En el año 2006 entendí que generar sitios con ideas y contenidos originales y virales era una buena estrategia para crecer, al menos personalmente. Hoy parece sencillo, pero en un mundo sin «redes sociales», la única manera de lograr esto era apalancarme en el tráfico que ya tenía cautivo en otros sitios. Por eso en la cabecera de la captura de TuSecreto se pueden ver todos los sitios que tenía online en ese momento (algunos más olvidables que otros).

Con TuSecreto aprendí que hay millones de personas dispuestas a generar contenido motivadas también por recompensas intrínsecas (distintas de las recompensas extrínsecas como la fama o el dinero).

Uno de los tantos proyectos más chicos en los que empecé a trabajar era www.placasrojas.com.ar. Servía como un repositorio de placas de Crónica TV y se hizo conocida gracias a una aplicación que permitía generar placas propias con una estética bastante realista. Y subrayo que era bastante realista porque recuerdo haberme comunicado con gente del canal Crónica TV para consultar qué tipografía utilizaban para las placas; me comentaron que usaban una máquina bastante antigua para generarlas y que no se trataba de una tipografía disponible comercialmente. Así fue que me pasé varias semanas capturando placas de la TV para luego recortar individualmente cada letra de la A a la Z y cada número del cero al 9.

Seguro te cruzaste con alguna de estas placas.
Con PlacasRojas.com.ar aprendí que la pasión que se le pone al producto se convierte inevitablemente en un factor clave que determina su éxito.

En 2007, por la necesidad de agrupar ese tráfico generado por todos los sitios en una comunidad, nació www.elforro.com. Después del primer año de vida el tráfico empezó a escalar y en cuestión de meses ya era uno de las comunidades más grandes de la región, llegando a más de 5 millones de visitas únicas por mes. Por esa comunidad de foros pasaron cientos de miles de personas; intercambiando mensajes, generando comunidades dentro de comunidades y organizándose por el bien común. En algún momento llegó a haber más de 15.000 personas conectadas siendo moderadas por más de 50 voluntarios.

ElForro.com en 2007
Con ElForro.com aprendí el secreto para generar comunidades: escuchar, comprender y cuidar a los usuarios.

Quince años después y habiendo transitando este relativamente largo y fructífero camino, entendí que ejecutando una idea con pasión y entendiendo las necesidades del público, es posible generar una comunidad que produzca valor por el que alguien más esté dispuesto a pagar. Algo que puede parecer obvio pero no por eso es menos cierto e importante.

Hoy me encuentro construyendo junto a Mer Reina una plataforma abierta de generación y distribución de contenido: ElMeme.

Con el volumen de información disponible aumentando a cada minuto, entendimos que podíamos generar una plataforma que ofreciera las herramientas y el conocimiento necesarios para que cualquiera pueda producir contenido original y de calidad. En ese sentido, ElMeme se propone como un verdadero nuevo medio; abierto, descentralizado, y entendiendo a la educación como base fundamental de su comunidad.

Con ElMeme aprendí que lo que sea que estés haciendo en este momento, nunca es lo último que vayas a hacer.
Por eso hay que construir sobre lo aprendido y seguir aprendiendo…
Así te mira Neil deGrasse desde la última iteración del diseño de ElMeme. [Inédito y exclusivo]