Al decir: No pasa nada…

Recuerdo tu rostro afligido queriendo discutir lo que había ocurrido y cómo yo te miré de vuelta, e hice una mueca de indiferencia y seguí con mis asuntos.

Tú insististe, me repetías: qué ocurre, qué te pasa, qué piensas, qué está pasando por tu cabeza.

Mientras, lo que yo pienso es:

Cómo te extraño… cada momento en que no estamos juntos, que estamos en ciudades distintas y solo nos podemos ver un par de veces al año. Ahora nos volvemos a separar, me gustaría gritarle al mundo lo mucho que te quiero, lo mucho que deseo enviar todo al carajo e irme a perseguirte o más bien a acompañarte, pero eso sería inmaduro, impulsivo e inadecuado, quizás hasta un sentimiento exagerado, pero es muy difícil poder continuar con todo esto y saber que dentro de poco no vamos a estar juntos.

Así que… para que te digo lo que siento, y de como muero lentamente con cada segundo que pasa, y que será el último en que vea tus ojos y tu sonrisa en mucho tiempo.

Decido callar… mi alma, mi corazón y mis sentimientos, todo queda guardado dentro del baúl de palabras que me tragué, y cada vez se hace más pesado y su carga cada vez mas complicada de llevar.

Pienso entonces que a la final, no quiero colocarte triste con las ideas que pasan por mi cabeza, agregarle mas dificultades a tu vida, ser de nuevo quien te quita el sueño por las causas equivocadas.

Y con un poco de reparo te dije: no pasa nada…

Me miraste con desconsuelo y lo dejaste pasar, sabiendo que la cabeza me carcomía y aún estando a tu lado no era capaz de decirte nada, seguía siendo un cobarde.

Por eso desde entonces prefiero explicarte lo que siento, lo que te extraño, te comento de mis miedos y de cómo intento pelear con los demonios que no era capaz de aceptar, y que en mis soledad aprendí que los tenía y que no hacía nada dejándome consumir por ellos. Y eso lo aprendí te ti, tú me enseñaste la manera de luchar de enfrentarme a mis miedos aceptar mis debilidades y mis errores pero siempre intentar salir adelante.

Es por eso que ahora cuando tengo el impulso de decir:

No pasa nada.

Pienso, que es lo que de verdad siento, si estoy confundido, atemorizado o sencillamente cansado del mundo, y te lo expreso como un confidente y con la confianza de volver a verte, de saber que solo tu realmente entiendes lo que siento y la manera en quiero.