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Algunos consejos de defensa personal

El caso particular que me lleva a escribir este post es que en Guadalajara, la ciudad donde vivo, se han presentado ataques con arma blanca contra mujeres. Las investigaciones judiciales nos dicen que son dos hombres los cuales intimidan y agreden a las chicas con un picahielos o navaja. Uno de ellos viaja en bicicleta para arremeter a la víctima por la espalda.

Si bien las autoridades locales dicen que reforzaron la seguridad y confían en atraparlo pronto, el hecho es que los primeros casos se registraron en diciembre del año pasado. La zona de los ataques tiene en sus cercanías teatros, escuela y oficinas, muchas mujeres se ven obligadas a pasar por ahí en las noches. Por eso se me ocurrió hacer un pequeño post sobre defensa personal y algunos consejos útiles que puedan ayudarnos a estar un poco más tranquilas ante la situación:

1.- Escucha a tu intuición: Puede que esa persona se te haga sospechosa, o notes alguna actitud rara que te ponga en alerta. Antes de descartarlo y considerarte paranoica, asume que es un posible riesgo, toma distancia y ponte a salvo.

2.- Sentido común: Siempre está atenta, procura no llevar audífonos o ir hablando por móvil en la calle. Eso puede aislarte un poco de la realidad, en situaciones de precaución es muy importante que pongas atención a tus sentidos. Escuchar y mirar atentamente tu alrededor puede marcar la diferencia entre ser o no atacada. De preferencia usa rutas bien iluminadas y concurridas si tienes que caminar sola por las noches. En medida de lo posible camina en dirección contraria a la que circulan los autos, es probable que los ciclistas lleven el mismo sentido, así los verás de frente.

3.- Corre: Si te encuentras en peligro y tienes la oportunidad de correr ¡hazlo! No trates de confrontar al atacante si puedes ponerte a salvo sin necesidad de pelear. De preferencia usa zapatos cómodos o bajos, si no puedes, no dudes en quitarte los tacones para emprender la huida. Los zapatos altos no son aptos para correr, puedes lastimarte y quedar indefensa. Como último recurso, unos zapatos de tacón pueden ser un arma.

4.- No te rindas: Si la confrontación es inminente, es bueno que tengas en mente que los agresores suelen buscar víctimas “débiles” (sobre todo si hablamos de hombres que sólo atacan a mujeres). No tengas miedo de gritar, mirar bien sus rostros (te ayudará al denunciar) y resistirte lo más posible. Es posible que salgas herida y magullada, fuera de las películas nadie sale indemne de una pelea, hazte a la idea de no ponérselos tan fácil.

5.- Más vale maña: Por lo general un atacante masculino siempre tendrá más fuerza bruta que una mujer. Optimiza tus fuerzas atacando áreas contundentes que te permitan causar estragos con poca fuera, recuerda que tu meta es escapar lo más pronto posible y ponerte a salvo, no volverte Bruce Lee. Además de la clásica entrepierna otras zonas vulnerables son: los ojos, la nariz, el esternón, las orejas, la boca del estómago, el entrecejo, las clavículas y las rodillas.

6.- Ayuda extra: Puedes llevar contigo un spray pimienta, un paraguas o cualquier cosa de fácil acceso que puedas usar para defenderte ante el peligro. Los tacones, las llaves o incluso tu bolso son muy útiles.

7.- Técnicas: Aquí van algunas técnicas útiles en caso de ataque. Puedes tomar la mano de tu agresor y empujar sus dedos hacia atrás o un lado con todas tus fuerzas, el dolor lo hará soltarte. Si te toman por el cuello (de frente), pica la parte de su garganta (justo sobre la clavícula) con tu dedo índice, con fuerza. También puedes optar por tomar a tu agresor del cabello y jalar su cabeza hacia abajo mientras levantas tu rodilla. El caso es pegarle en la cara. Si estás a buena altura, puedes picarle los ojos. No subestimes el poder de un buen pisotón y un codazo en alguna de las áreas vulnerables del cuerpo del agresor. Esa última técnica es especialmente útil para liberarte si te agarran por detrás.

Recuerda, en todos los casos la meta es crear un momento en el que puedas huir de tu agresor y buscar ayuda. También trata de pensar frío ante la emergencia y evaluar si resistirte es o no la mejor opción de acuerdo a tu caso. La prioridad siempre es defender tu vida. La verdad es que escribo este post como precaución, pero esperando que nunca te haga falta usarlo. La base de una buena defensa personal es estar atenta para evitar la agresión antes de que suceda. Para cerrar también quiero recordarte la importancia de denunciar cualquier ataque, de esa forma podemos presionar a las autoridades para atrapar a los agresores.