Amanecer

Despertar para ver el amanecer. El sol que susurra está a punto de asomarse para convertir la noche en día. Los primeros colores de la tierra empiezan a darse a conocer. Parece que al mundo le quitaron un velo de gasa negro que lo mantenía en la oscuridad. Al poco tiempo, el sol se asoma por completo, la franja anaranjada se fue y todo se puso más claro. La estrella empieza a alumbrar desde los bordes de la tierra, está en ese punto en que no podés mirarla, porque te ciega. La luz también ciega. Demasiada luz es casi tan mala como demasiada oscuridad, pero los ojos se acostumbran más rápido a la oscuridad. Yo elijo mirar a Thanos.