Un barco zona raspando en el puerto de la Bahía de Nemrut , Turquía. Crédito: Mattia Insolera

Así se ven 7 años de fotografía documental

Por Kevin Hume de Through the Cracks
Traducción de Sophia Montoya.


El fotógrafo documental italiano Mattia Insolera no tenía planeado pasar 7 años preparando su primer libro de fotografía cuando navegó desde Italia, en el 2007, con un amigo con el propósito de cruzar el Océano Atlántico.

Pero después de abandonar el viaje, tras llegar al Estrecho de Gibraltar, Insolera pronto encontró su llamado en la cultura del mar Mediterráneo, un mundo de contrabandistas, migrantes, marineros y puertos.

Esa primera muestra fue suficiente para mudarse de su ciudad natal de Bologna a Barcelona y viajar a 13 países diferentes para documentar la vida Mediterránea.

Todo ese trabajo ha resultado en una exitosa campaña de Indiegogo para crear «6to Continente», su amado tributo a las personas que aún dedican sus vidas a trabajar en el Mediterráneo.

Un combatiente rebelde, Misurata, Libia. Crédito: Mattia Insolera.

El mes pasado «6to Continente» fue publicado en línea y en librerías Españolas.

Insolera eligió fotografiar la antigua cultura marítima del Mediterráneo, lo opuesto a lugares trillados por turistas o guerras y conflictos que han definido la vida en algunas regiones en los años recientes.


Las fotografías de Insolera son increíblemente dinámicas, casi cinemáticas, creando en tiempos un sentido de pavor y desesperación, y en otros momentos esperanza y asombro.

«Me centré en aquellos que todavía utilizan el mar como transporte exterior, ambiente de trabajo, espacio de intercambio, que aún viven en el mar como un sexto continente. Lo que permanece de este Mediterráneo es un sentido fatalista y de resignación, como si el mismo Mediterráneo con todos sus habitantes estuvieran atrapados en el peso de su propia historia», Insolera dijo en el Bologna Courier.

Documentar el «6to Continente» llevó a Insolera muy lejos: viajó un total de 15.000 millas por motocicleta y pidió aventón a cualquier barco que estuviera dispuesto a llevarlo.

Los contenedores procedentes de China en la terminal Muelle 2 del puerto de El Pireo, a cargo de la empresa COSCO chino (foto a la izquierda). Dos estudiantes ensayan un espectáculo en el astillero, Alejandría, Egipto (foto a la derecha). Crédito: Mattia Insolera .

El resultado es una observación bellamente contrastada hacia la industria moderna de embarque y las culturas tradicionales de pesca del Mar Mediterráneo. Las fotografías de Insolera son increíblemente dinámicas, casi cinemáticas, creando en tiempos un sentido de pavor y desesperación, y en otros momentos esperanza y asombro.

En una historia en el sitio de noticias Italianas The New City, Insolera describe el Mediterráneo como un lugar que sólo parece retener su importancia «como una ruta de intercambio para el tráfico que viene de otros lugares… y es sensible para los conflictos actuales y el flujo migratorio que resulta».

El sugiere crear múltiples «regiones macro-Mediterráneas para promover políticas para el bien común del ambiente, pesca y los bienes de trafico, involucrando países que no pertenecen a la Unión Europea y el Mediterráneo».

Una pescadora y su novio en la bahía de viajes Bokova en Turquía. Crédito: Mattia Insolera.

Kevin Hume (@KevinNHume) es un reportero gráfico con un Master en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Berkeley en California, en los Estados Unidos. El verano pasado fue pasante de fotos en el periódico de San Francisco Chronicle. Kevin empieza en agosto un nuevo puesto como fotógrafo en el periódico Herald and News en el estado de Oregon.

Esta historia se publicó originalmente en Through the Cracks, fue editada por Carlos A. Moreno y fue traducida del inglés al español por Sophia Montoya para Medium en español.

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