Cómo escribir 1.000 palabras por hora

Si fueras capaz de escribir una hora al día y cada hora escribieras 1.000 palabras podrías tener una primera versión de una novela en menos de tres meses. Escribiendo una hora al día.

¿Quieres hacerlo tú? Te voy a dar las tres claves para que consigas hacerlo. Yo lo hago, cada día, desde hace años. Sé cómo hacerlo y sé que tú puedes conseguirlo. Lo mejor de todo es que es muy fácil, mucho más de lo que imaginas.

Yo escribo cada día un mínimo de 5000 palabras. Entre 1.000 y 3.000 por trabajo. Escribo para blogs ajenos, también soy ghostwriter aunque en las editoriales lo llaman ser redactora; vamos, que escribo libros que firman otros, por trabajo escribo varios miles de palabras cada día.

Por libre, escribo mis blogs, novelas y guiones. Suelo dedicar un par de horas al día a mis proyectos, de modo que no acepto trabajos que se coman esas horas, a no ser que en casa haga mucha falta o la oferta sea buena. Mi tiempo de escritura es sagrado. Eso implica renunciar a una parte de ingresos, pero si tengo unos mínimos gastos cubiertos no necesito más.

Cómo escribo un mínimo de 5.000 palabras al día

Hace unos meses leí un libro que explicaba como la autora americana Rachel Aaron pasó de escribir 2.000 palabras al día a escribir 10000. Yo ya escribo mucho, suelo estar satisfecha de mis números, pero aún y así pensé que igual podía hacer algo para ser más eficiente. Pero no. Me gustó mucho el libro, lo recomiendo totalmente si lees en inglés, es puro sentido común, por lo menos para mí. Me gusta comparar mi método con el de otros autores para ver si puedo mejorar el mío y aplicar sus buenas ideas.

Si hay algo que tengo claro respecto a los métodos es que cada uno tiene que construir el suyo propio. Pero también es cierto que hay una serie de cosas que todos y cada uno de los escritores tenemos en común: escribimos. Y en eso poca variedad puede haber: a mano, a máquina o a ordenador. Igual alguno se dedica a dictárselo a alguien o graba el texto. Pero a excepción de los que escriben hablando, la mayoría de escritores escribimos escribiendo. Tecleando, habitualmente.

En segundo lugar, los escritores contamos «cosas», da igual si son historias reales, si es ficción inventada o si no es ficción. Antes de escribir tenemos que tener claro lo que vamos a contar, de qué va nuestro texto, por lo menos a grandes rasgos. Y hasta ahí llega lo que todos los escritores tenemos en común.

No hay respuestas secretas a la pregunta de antes. Escribo un mínimo de 5000 palabras cada día escribiendo. Simplemente. Sólo necesito 3 cosas para poder hacerlo: tiempo de escritura, saber qué tengo que escribir y teclear muy rápido.

3 recursos para escribir 1.000 palabras por hora

Sé fiel a tu momento de escritura

Si solo puedes disponer de una hora, que sea una hora. Sé perseverante en esto y no dejes de escribir un un solo día. Tu tiempo de escritura es sagrado. Búscalo, seguro que eres capaz de encontrar una hora al día, que no tiene que ser la misma cada día. Si los martes no dan nada en la tele que te guste, escribe de 9 a 10. Si puedes despertarte una hora antes, hazlo cada día. Si los fines de semana te ahorras la siesta, escribe un par de horas.

En resumen, busca tu momento, pacta contigo mismo que durante 60 minutos cada día estarás frente al ordenador para escribir (sí, para escribir 1.000 palabras por hora tienes que dedicarle una hora y teclear).

Haz que sean 60 minutos completos, prepárate antes para no perder ni un minuto.

Que en tu casa sepan que durante ese tiempo NO SE TE PUEDE MOLESTAR. Si tienes la oportunidad de escribir sola en casa, mejor que mejor. También puedes marcharte a escribir a otra parte. Yo no suelo hacerlo, pero conozco gente que no puede escribir en casa. Un director-guionista de cine me contó que él escribe sus pelis en los bares de los hoteles, tiene sus favoritos.

Ten claro lo que vas a escribir

Primero piensas y luego tecleas. Creo que uno de los mayores problemas para muchos es que se sientan frente al ordenador y no saben por dónde empezar. Yo recomiendo estructurar y planificar hasta el mínimo detalle, hablaré de eso en otros artículos. Si sabes lo que tienes que escribir y visualizas la escena antes, cuando llega el momento de redactar lo tienes clarísimo.

Sí, visualizo las escenas. Antes de escribirlas sé cómo empiezan y cómo acaban. Si es un artículo en un blog, antes me documento y estructuro. Si sólo vas a escribir una escena cada día vete a dormir por la noche pensando en la escena del día después. Visualízala como si fuera una peli, deja que los personajes hablen, se muevan y todas esas cosas. Después, en el momento de escribir, simplemente teclea. Ya editarás después. Ahora escribe.

Escribir sin parones es lo que garantiza que la hora de escritura esté aprovechada al máximo. Si no encuentras la palabra perfecta, pon otra, marca la palabra, o la frase con un resaltado en color y ya corregirás después. En tu hora de escribir, escribe.

Aprende mecanografía

Suena muy antigua esta palabra. Pero no debería ser algo antiguo. Hoy en día es más importante que nunca. A los niños en los colegios deberían enseñarles a teclear de forma correcta a la vez que aprenden a escribir. Sólo si eres capaz de usar todos los dedos y de hacerlo de forma correcta podrás escribir muy rápido. Es imposible que con dos dedos vayas igual de rápido que yo con los 10. Imposible. Además, usar correctamente el teclado facilita la ergonomía y por tanto ahorrarse dolores de cervicales, muñecas o de dedos. Aunque cuando escribes mucho, dolores hay.

La mecanografía es una de las cosas más útiles que he aprendido en la vida, y está a mismo nivel que saber inglés, saber leer o conocer cómo se usa una regla de tres.

Si no sabes escribir con todos los dedos, deja de escribir novelas y ponte cada día durante tu hora de escritura a hacer prácticas de mecanografía. Estoy segura que en la red encontrarás páginas donde puedes aprender.

La forma de escribir 1.000 palabras por hora:

  • Escribir durante una hora.
  • Saber lo que tienes que escribir
  • Que tus dedos tengan la capacidad de ir más rápido que tu cerebro.

Yo escribo a la vez que pienso, tecleo sin necesidad de mirar el teclado. En momentos de inspiración, o en los que tengo mucho que decir, soy capaz de llegar a las 2.000 palabras por hora. ¿Y tú?


Publicado originalmente en www.claratiscar.com el 5 de febrero de 2016.