¿Cómo lidiar con un ambiente hostil de trabajo?

Lo primero que debes analizar es el costo-beneficio de seguir en el lugar en el que te encuentras. De nada sirve ganar un muy buen sueldo si tu salud anímica y mental se va deteriorando poco a poco. El dinero es importante. Es cierto. Aunque debes recordar que no llegaste a la vida para adquirir dinero. El dinero es un invento. Es un instrumento. Tu éxito no lo determina el sueldo que ganas.
Aunque las circunstancias sean complicadas, nadie debe anteponer un trabajo por su salud. Nadie. Porque después pagarás las consecuencias. Y te lo digo por experiencia. Los compañeros de trabajo pueden ser una causal de hostilidad. Aquí debes analizar por qué se sienten así.
¿Se manifiestan inseguros por su permanencia en la empresa?
¿Existen amenazas internas que buscan atacar al grupo?
Atención: no lo tomes personal. Cuando las personas sienten ahogarse tiran manotazos por doquier. No lo tomes como algo contra ti. Es una reacción al entorno.
Ante una amenaza la mayoría de las personas son reaccionarias. Los reaccionarios están en modo de espera de la debacle en cada momento. La emergencia. El derrumbe para pelear y salir corriendo. Estas personas son cachorros con miedo. Hazles saber que no hay que temer ya que la mayoría de los temores son magnificados.
Da el primer paso en la mejora de la relación. Lleva una ofrenda de buena voluntad. Organiza un almuerzo en grupo. Lleva una canasta con dulces y reparte entre todos los compañeros. Habrá quienes lo valorarán. Otros no tomarán atención. No te preocupes. Haz equipo con los que se encuentran en tu misma sintonía.
Para las emergencias siempre muestra tranquilidad. Nunca pierdas la calma. No andes como los demás aventando papeles y corriendo como pollo sin cabeza. Ten la paciencia para identificar el problema y proponer una solución. Aunque no sea la mejor. Pero que sea una solución aplicable al momento. Con el tiempo, las personas te identificarán de forma natural como alguien que se preocupa por el grupo. Es así cuando se forman los liderazgos.
Tu escritorio debe ser tu isla en el desierto. Tu templo. Tu lugar zen. No permitas que nadie lo profane. Si el lugar en el que trabajas no te ofrece las condiciones necesarias, búscalas por tu cuenta. Sí. Implica que le metas dinero. Pero dime: ¿Cuántos años llevas en la misma silla? ¿Cuántos años llevas en el mismo escritorio?
Si quieres avanzar debes mostrarlo con tus actos. Cómprate la mejor silla posible. Que el mundo vea tus ganas de salir adelante. Si quieres renunciar para emprender tu negocio, entonces tu mentalidad debe empezar desde que eres empleado. Cuando eres un empleado de bajo nivel, ¿qué garantías tendrás de convertirte en un emprendedor de alto nivel?
Cuando te pidan algo, cumple con creces las expectativas. «Es que me van a dar más trabajo». No te asustes. La gran parte de nuestro trabajo es de oficina. Radica en hacer llamadas con clientes, reportes, correos electrónicos y cotizaciones. Si tu jefe te pide una cotización, entrégale cinco. Te costará unas llamadas más. Si tu jefe te pide una idea, entrega diez. Y ayúdale a elegir la mejor. Aprovecha el entrenamiento que llevas dentro de la empresa y estudia todos los procesos. Buenos o malos para que tú en tu emprendimiento repitas lo que funciona. Todo esto te dará resultados. Las personas aprenderán a confiar en ti y esto te dejará en una mejor posición para solicitar mayores privilegios.
Renuncia a lo ordinario y vive lo extraordinario. Todos los días comparto tips e ideas estratégicas por medio de la lista de difusión de WhatsApp de Piensa fuera de la silla.
Y NO. No es un grupo motivacional en el que te voy a decir que tú eres el centro del universo. Es un grupo de personas empeñadas en construir la mejor versión de sí mismas cada día.
Para recibirlas agrégame PRIMERO a tu lista de contactos como Raúl Gabino. Este es mi número: +52 1 8341309459. DESPUÉS envíame un mensaje por WhatsApp con tu nombre completo con la palabra inscribir.