Cómo lograr que no te importe una mier*a lo que piense la gente
Comienza a vivir tu vida
Este artículo está inspirado en el trabajo de Julien Smith & The Flinch.
Publicado originalmente en The Growth List.
Todos somos culpables.
Todos los días desde el momento en que nos despertamos, vivimos nuestra vida dándole importancia a lo que la gente piensa de nosotros.
Aceptamos este status quo tal y como es porque todo el mundo lo hace. Caminamos de puntillas por la vida haciendo cosas para complacer a los demás, y no porque realmente creamos que es lo que correcto. Eventualmente nuestras acciones, apariencias, y vidas se vuelven un molde de lo que pensamos que la gente percibe de nosotros.
¿Cómo me harán ver estos pantalones? ¿Qué pensarán mis colegas si digo esto? ¿Esa gente está hablando de mí a mis espaldas? ¿Qué pensarán de mí mis amigos y familiares si acepto este trabajo?
Sólo escribir el párrafo anterior me dio un dolor de cabeza…
Es agotador. Es espantoso. Tiene que parar.
Vivir una vida basada en lo que otros consideran ideal es una manera terrible de vivir. Te convierte en un espectador sin carácter que espera que sean los demás quienes tomen la iniciativa. Te convierte en un seguidor. Y peor de todo, te convierte en alguien que no toma una postura por nada.
Hoy es el último día en que vivimos una vida dictada por los demás. Hoy, vamos a llegar al fondo del asunto. Hoy es el día en que ya no te importa una mier*a lo que piensen de ti.
A nadie le importa
Lo creas o no, no somos tan especiales.
Pasamos nuestros días pensando cómo nos juzgará la gente, pero la verdad es que esa gente está pensando exactamente lo mismo.
Nadie en esta sociedad “obsesionada con los teléfonos inteligentes” tiene tiempo en su agenda para pensar durante más de un breve segundo acerca de ti o de mí. La verdad del asunto es que, cuando tenemos tiempo para pensar tranquilos, estamos demasiado ocupados pensando en nosotros mismos y nuestros problemas, no en los demás.
Un estudio realizado por la National Science Foundation afirma que la gente tiene un promedio de más de 50.000 pensamientos por día. Esto significa que incluso si alguien piensa en nosotros diez veces en un día, eso sería sólo el 0,02% del total de sus pensamientos diarios.
“Te preocupará menos lo que la gente piense sobre ti cuando te des cuenta lo poco que lo hacen.” — David Foster Wallace
Es una triste pero simple realidad que la persona promedio filtra su percepción del mundo a través de su ego, por lo que tienen más pensamientos relacionados a “yo” y “mi”. Esto significa que a menos que hayas hecho algo que afecte directamente a una persona o su vida, de seguro no va a pasar demasiado tiempo pensando en ti.
Siempre he disfrutado ver a los artistas que intentan conseguir algo de cambio en las estaciones de tren de Nueva York. A esos muchachos simplemente no les importa una mier*a lo que piensen de ellos. Pero la observación más interesante que hago es cómo reaccionan los espectadores. En lugar de mirar a los artistas, la mayoría de la gente mira alrededor para ver cómo reaccionan los demás. Si la gente se rie, ellos también lo hacen. Pero si la gente no presta atención, ellos tampoco.


Incluso cuando se les da una oportunidad exageradamente obvia para juzgar a alguien, la gente todavía sigue pensando en cómo los percibirán los demás.
Una vez que entiendes que así es como funciona la mente de la gente, das un gran paso hacia la libertad.
No puedes complacer a todos
Es imposible cumplir con las expectativas de todo el mundo.
Siempre habrá gente—no importa qué digamos o cómo los tratemos— que nos juzgará. Ya sea que estés en el gimnasio, en el trabajo, tomando un tren, o incluso jugando Call of Duty en Internet. Incluso ahora mismo está sucediendo. Nunca serás capaz de impedir que la gente te juzgue, pero sí puedes impedir que te afecte.
Piensa en lo peor que podría suceder cuando alguien te esté juzgando a ti o lo que estés haciendo.
Te garantizo que lo más probable es que no suceda nada. Absolutamente nada. Nadie va a dejar su vida ocupada para confrontarte o reaccionar de alguna manera. Porque como dije antes, a nadie le importa. Lo que sí va a suceder es que esta gente en realidad te va a respetar por marcar tu territorio. Puede que estén en desacuerdo contigo, pero te van a respetar.
Comienza a ponerte firme en lo que crees: causas, opiniones, lo que sea. Va a haber gente que estará en desacuerdo contigo de todos modos, así que ¿por qué no expresar lo que realmente piensas?
“¿Tienes enemigos? Bien. Eso significa que te has puesto firme por algo en tu vida.”— Winston Churchill
He aprendido que es mejor ser amado por unas pocas personas que te importan, que caer bien a todo el mundo. Me refiero a familiares, amigos, tu esposo/a; la gente que te quiere por cómo eres, y la gente que siempre estará en los malos momentos. Enfócate en ellos. Son los únicos que importan.
Cosechas lo que siembras
Preocuparse demasiado por lo que piensan los demás puede convertirse en una profecía autocumplida, ya que la manera en que pensamos se convierte en la manera en que nos comportamos. Los individuos que hacen esto se convierten en personas que sólo quieren agradar a los demás y se comportan de manera excesivamente servicial, pensando que eso evitará que los juzguen. Pero en realidad lo que sucede es lo opuesto. A la mayoría de gente no le interesan ni le caen bien los chupamedias. El comportamiento que adoptamos en un intento por agradar a los demás puede causar el efecto contrario.
Si cómo pensamos afecta nuestro comportamiento, entonces cómo nos comportamos afecta a quién atraemos.
Esto significa que si eres un chupamedias, entonces atraerás a tu vida gente que es chupamedias como tu. Y viceversa. Puede ser peligroso ir por este camino si no reconoces sus consecuencias.
Se ha dicho que somos el promedio de las cinco personas con las que más tiempo pasamos. Cuando comenzamos a sentirnos atraídos y a asociarnos con gente que comparte nuestras mismas debilidades, nos estancamos. Dejamos de crecer, porque no hay nadie que nos desafíe a ser mejores. Comenzamos a pensar que esa es la norma y nos mantenemos cómodos allí. Ese no es un lugar en el que quieres estar.
Ahora vamos a hablar de la cura. Aquí hay 5 maneras para que te deje de importar una mier*a lo que piense la gente.
Reclamar tu libertad
1. Conoce tus valores
En primer lugar y ante todo, necesitas saber qué es importante para ti en tu vida, qué es lo que realmente valoras, y cuál es tu objetivo final. Una vez que sabes quién eres y qué es lo que te importa, lo que los demás piensen de ti se volverá sustancialmente menos importante. Cuando conoces tus valores, tienes algo por lo que ponerte firme, algo en lo que creer.
Dejarás de decir que sí a todo. En cambio, aprenderás a decir que no cuando tus amigos te presionen para ir de bar en bar, o cuando una oportunidad de negocio tentadora te distraiga de tu propio negocio.
Cuando tienes en claro tus valores, tienes en claro tus pensamientos.
2. Hazte ver
Ahora que sabes cuáles son tus valores, es hora de hacerte ver.
Esto puede hacerse de varias maneras. Aquí hay algunas sugerencias:
- Bloguear
- Usar un suéter con lunares
- Hablar en público
- Coquetear/Invitar a salir a alguien
Ten en mente al hacer estas cosas que debes decir lo que piensas. Sé honesto contigo mismo y con lo que compartes, porque el mundo no necesita otra persona que evite conflictos y haga lo que todos hacen.
3. Rodéate de profesionales
Rodéate de gente que se sienta segura de sí misma y que viva la vida sin comprometer sus valores fundamentales. Estas personas te contagiarán su actitud rápidamente.
Uno de mis mejores amigos, Cody, ha sido una gran influencia para mí. Durante un verano que pasé junto a él, observé incontables ocasiones en las que expresaba firmemente su opinión sobre temas controversiales. Lo que aprendí es que él estaba simplemente expresando opiniones que la gente ya tenía en su cabeza, pero temía demasiado decirlas. La gente lo admiraba por ser tan honesto y directo, incluso cuando estaban en desacuerdo con sus puntos de vista.
Gracias por no importarte una mier*a, Cody.
4. Crea una “lista de crecimiento”
Ok, ahora nos ponemos personales.
No le he dicho esto a nadie, pero tengo una lista llamada la “Lista de Crecimiento”.
Una Lista de Crecimiento está compuesta por todas las cosas de la vida que te hacen sentir incómodo. Miedos, inseguridades… Todo lo que te ponga los pelos de punta.


Así es como funciona.
Primero escribe todas las cosas que te hacen sentir incómodo. Luego, una a una, realízalas. Una vez que hayas completado una tarea, pasa a la siguiente. Y repites.
Mi primera tarea de crecimiento fue bañarme con agua helada (The Flinch). Puse el agua tan fría como pude, y sentí cómo mi cuerpo comenzaba a temblar incluso antes de entrar en la ducha. Era la voz de la estupidez que sonaba dentro de mi cabeza.
Fue difícil al principio. Pero para mi sorpresa la segunda vez se volvió más fácil. Y luego aún más fácil la tercera vez. Sin darme cuenta, mi cuerpo dejó de temblar; ya no me sentía incómodo, había conquistado mi miedo.
Este ejercicio es milagroso. Aún no he encontrado una mejor manera de salir de mi zona de comfort. Puedes leer todos los libros del mundo sobre cómo ganar confianza o superar tus miedos, pero si no te pones en acción sólo serás alguien que leyó un libro sobre cómo andar en bicicleta pero nunca se subió a una.
5. Viaja solo/a
Si estás buscando una transformación definitiva que combine todos los puntos anteriores, deberías viajar solo/a. Viajar con alguien más puede ser divertido, pero no tendrás la oportunidad de salir verdaderamente de tu zona de comfort.
Estarás expuesto a distintas culturas, romperás normas sociales que ni siquiera sabías que existían, y en definitiva te verás forzado a salir de tu pequeña burbuja.
Lleva tan poco como te sea posible, y ponlo todo en una mochila. No planees nada, excepto un viaje de ida hacia tu destino; resuelve todo lo demás cuando estés allí. Creeme, estarás bien.
No será sencillo al principio, pero no te desanimes. Sentirte cómodo con lo incómodo se volverá más fácil con el tiempo. Yo continúo luchando con ello todos los días, al igual que muchas otras personas. Pero necesitas empezar hoy.
El mundo ya está lleno de gente que obedece al status quo. Pero es la gente a la que no le importa una mier*a la que cambia el mundo.
Sé lo segundo.
Comienza a vivir la vida que quieres, no tengas miedo como cuando eras un niño, y siempre, siempre mantente firme en la verdad.
Alguien tiene que hacerlo.
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