Creo que me estoy volviendo loca

¿Por qué la gente le da tanta importancia el decirle a alguien “me gustas”?

Sé que mucha gente difiere conmigo, pero para mí el decirle a alguien que me gusta no es un big deal. Me puede gustar una persona como me gusta un buen libro, como me gusta el pastel de chocolate o como me gusta un Monet. Puede gustarme por su apariencia, por tener gustos en común conmigo o, en el mejor de los casos, por su manera de pensar. Me gusta, es simple. En cambio, para mi decirle “te quiero” a alguien, eso sí es un big deal.

Si pudieras ver la vida a través de mis ojos, definitivamente te enamorarías de ella.

No digo que mi vida sea perfecta, pero claramente he desarrollado la capacidad de ver un poco de rosa en cada instante que la conforma. Las cosas más triviales pueden generarme momentos efímeros de felicidad, como ver el cielo mientras camino a la escuela, tomarme un té en una tarde lluviosa, lograr alcanzar una posición de yoga. Claro que todo esto me es posible porque he probado también de la oscuridad, el sufrimiento que es parte intrínseca de esta vida; pero si tiene un objetivo, puede ayudarte a enamorarte de ella.

¿Por qué a veces no puedes y no podrás dejar de pensar en ciertas personas?

No estoy segura si pueda generalizarse, pero si no puedo dejar de pensar en una persona es porque, de alguna manera, está generando un cambio en mí. Pude haber aprendido de esa persona o pudo hacer que me cuestionara cosas que nunca me había cuestionado. Ojalá yo también ronde por la mente de alguien, eso significaría para mi una manera de trascender. Aunque supongo que nunca lo sabré.

¿Realmente me estaré volviendo loca?

Empezando por el hecho de que lo estoy diciendo por medio de un blog en Internet y de que tardé casi dos horas en estructurar mis ideas, sí… creo que me estoy volviendo loca, pero ¿no dicen que las mejores personas lo están? Si puedo ser feliz, si puedo amar, entender, cuestionarme, arriesgar, si puedo vivir, entonces hasta prefiero perder la cabeza.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.