Asamblea Nacional de Venezuela — cortesía 800noticias.com

Cuando el poder está sobre la ley

«Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia» —Aldous Huxley, escritor británico.

Confrontación de poderes. Esta pelea dio comienzo en Venezuela el 6 de diciembre del 2015 cuando la oposición obtuvo la mayoría parlamentaria por elección popular en la Asamblea Nacional por primera vez en 17 años de gestión del gobierno «socialista» liderada por el presidente fallecido Hugo Chávez Frías y continuada por Nicolás Maduro. Desde enero del presente año, el Ejecutivo Nacional no ha tenido buena empatía con el Poder Legislativo y ha desvirtuado el ejercicio del ente.

El presidente Maduro siempre ha hecho grandes discursos basándose en que todas las acciones de su gobierno están respaldadas por la Constitución de la República. No obstante, goza de contradicciones cuando las cosas no se cumplen a su favor, sobreponiéndose al final de cuentas a la madre ley de la nación.

Soberbios

Poder Legislativo

Lo expuesto anteriormente se evidencia a partir de la primera declaración de Estado de Excepción y Estado de Emergencia Económica en Venezuela dictada por Maduro en siete estados del país el 7 de septiembre del 2015. Sucesivamente, aplica una extensión de 60 días sin previa aprobación del Parlamento, tal como lo refleja el artículo 338 de la Constitución que dice: «La aprobación de la prórroga de los estados de excepción corresponde a la Asamblea Nacional. Una ley orgánica regulará los estados de excepción y determinará las medidas que pueden adoptarse con base en los mismos». No fue aprobada la prórroga en dicha fecha, por ende, no se determinó una ley regulatoria para ejecutar el Estado de Excepción. Entre otras cosas, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia declaró constitucional la extensión del decreto; ignorando y anteponiéndose a las funciones del ente legislativo.

«Si aprobamos compartimos culpas y si no lo aprobamos el gobierno dirá que nosotros no apoyamos para resolver la crisis de Venezuela». —Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea Nacional.

Maduro optó por prolongar el mismo decreto con un argumento «actualizado» el día 13 de mayo. Días después, la Asamblea negó la extensión que debe ser aprobada por el ente legislativo para su ejecución según indica la Carta Magna, sin embargo, nuevamente el Tribunal Supremo lo declaró como constitucional burlando las decisiones tomadas desde el Parlamento. Incluso, la aprobación del ente judicial salió publicada en la Gaceta Oficial Nº 6.227 para la misma fecha.

Nacionalidad

Los dirigentes de la oposición y desde el Parlamento han hecho una variedad de peticiones sobre la partida de nacimiento del presidente Nicolás Maduro, ya que afirman que el personaje es de nacionalidad colombiana; tema que evade él mismo, y también, todos los gobernantes que conforman su gabinete ejecutivo cuando la prensa intenta abordar el asunto.

La Constitución de Venezuela señala en su artículo n° 227 que «se requiere ser venezolano o venezolana por nacimiento, no poseer otra nacionalidad» entre otros requerimientos para ejercer como Jefe de Estado.

La soberbia sale a relucir cuando el mismo Tribunal Supremo de Justicia determinó mediante una sentencia que indica que la nacionalidad venezolana prevalece por sobre otras que ostente una persona: «[…] ante el supuesto de que una persona ostente múltiples nacionalidades y una de ellas sea la venezolana, será ésta la que tenga prevalencia en todo lo concerniente al régimen jurídico aplicable a la misma”, reza parte del texto judicial de la sentencia N° 300 de este año.

Sin embargo, el abogado constitucionalista, Humberto Ortíz, consultado por el medio digital Noticia al Día, explicó que la sentencia en cuestión no hace referencia a los requisitos para ser presidente, como se difundió en las redes. «Es un caso de otra materia, y lo que indica es que una persona que tenga varias nacionalidades incluyendo la venezolana, se le considerará nacional para efectos judiciales en este país», manifestó.

No obstante, cabe destacar que el tema sobre el documento de nacimiento de Nicolás Maduro sigue sin ser mostrado, a pesar de que sus fieles gobernantes aseguran con total firmeza que el presidente es venezolano de nacimiento.

«Dictadorzuelo»: en modo rebelión

Así llamó el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, al presidente Nicolás Maduro en respuesta a las duras declaraciones que emitió este, asegurando que Almagro era «agente de la CIA» y un «traidor»; también aprovechó la ocasión para llamar al pueblo a una «rebelión nacional». Algo llamativo ya que casi desgastan el uso de la palabra «paz», asegurando que en base a ella Venezuela superará todas las adversidades que sufre en la actualidad. Tendremos mucha paz para evitar el colapso económico que acecha al país. Eso casi seguro.

Victimas

Usurpación de funciones

Tal y como manifesté en mi artículo anterior titulado Filas de preocupación que dice: «[…] sino se le apoya a los que continúan con “el legado de Hugo Chávez”, se les califica de “traicioneros a la Patria”», Maduro introducirá una demanda al presidente de la Asamblea, Henry Ramos Allup, por «usurpación de funciones exclusivas del Presidente de la República». Esto a causa de las solicitudes formales que ha realizado el Parlamento venezolano a la OEA sobre la activación de la Carta Democrática Interamericana.

«Quiero hacer un juicio histórico para demostrar la traición a la patria que ha tenido esta gente. Ramos Allup ha usurpado funciones constitucionales exclusivas del presidente de la República». —Nicolás Maduro.

En ese sentido, expresa que «la pelea es peleando» añadiendo por otro lado de forma contradictoria que está «obligado por la Constitución a cumplir y hacer cumplir la Constitución y garantizar la paz y la unión del país». Esto con el fin de anular el poder que le otorga la Constitución a la Asamblea Nacional de aprobar y anular leyes, a la cual Maduro con un tono imperativo, muy relajado y con seguridad dijo en alguna ocasión:

«La Asamblea Nacional de Venezuela perdió vigencia política, es cuestión de tiempo para que desaparezca, así lo creo, está desconectada de los intereses nacionales y estoy seguro va a negar el decreto porque quieren acabar con la vida económica del país para llegar con una alfombra roja a Miraflores». 
Aquí el video completo de las declaraciones.

Sencillo: o estás con ellos o estás en contra.

¿Es posible entonces que con estas breves premisas pueda calificarse al gobierno de antidemócrata y dictatorial?

¿Es posible cuestionar, reflexionar y asumir los errores que se siguen cometiendo y que están llevando a Venezuela a un estallido social por falta de alimentos e insumos médicos?

¿Es entonces la salvación el uso de la violencia y no las vías democráticas que reza la Constitución y que la mayoría exige como pueblo soberano?

Conclusión.

Se las dejo a ustedes.