Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia

En un mundo donde gritamos en internet que defendemos nuestro derecho a expresarnos, a vivir dónde queramos y cómo queramos, a movilizarnos, a votar por quién queramos, a vivir con quién queramos, a casarnos y tener hijos si nos place; en fin, en un mundo donde gritamos que defendemos nuestros derechos se nos olvida escuchar lo que gritan otros. Los que gritan que ellos también tienen derecho a elegir lo que les gusta o no, quién les gusta o no, qué les gusta hacer y qué no. Hoy es el día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia. Y ellos tienen los mismos derechos aunque muchos se volteen con cara de asco y rabia.

Deja atrás las palabras denigrantes como: «mariconcito», «maricón», «pato» para referirte a un hombre gay.

Deja atrás las palabras denigrantes como: «marimacha», «maricona», «machorra» para referirte a una mujer gay.

Decir gay no va a ser que te excomulguen o se te caiga el cielo encima. Tratarlos con respeto tampoco. Te lo prometo.

Cada vez que sientas tus derechos cercenados, piensa en esos a los que tú mismo le cercenas sus derechos. ¿Quién eres tú para decidir sobre sus vidas?

¿No te gusta? Ni te inmutes, porque tu cara de asco, de rabia, tus palabras denigrantes no van a hacer que mágicamente se vuelvan como tú quieres, eso les da más fuerza para gritar por lo que tienen derecho: respeto, tolerancia.

Eso aplica a todo: color de piel, religión, veganismo, política, etc.

Recuerda que el respeto se gana respetando. La vida es algo individual y cada quien es (debería) ser libre de escoger cómo vivirla.

Si no te hacen daño, ¿qué tiene que ver contigo?

¡Vivir y dejar vivir!

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