Análisis

Deadpool (2016)

La creación más “indigna” de Marvel ha llegado a las pantallas grandes para refrescarnos de ese agotado toque heroico —del cual estaba cansado—, y ver cómo el género de superhéroes necesitaba a este retorcido “héroe”.

Esta película, desde el día de su confirmación, ha causado mucho furor, y ya en su estreno hemos visto que se quedó como el ídolo de toda una generación, más que nada de los adolescentes que ni siquiera sabían que este héroe ya estaba haciendo su trabajo desde 1991. Este anti-héroe está diseñado para navegar por territorios en los que no veríamos a, por ejemplo, el Capitán América, ¡y vaya manera! Lo hace con un estilo de lenguaje soez y vulgar, chistes escatológicos y sexistas, y con un humor que me recuerda a las películas antiguas de baja calidad.

No estoy interesado en hacer un análisis profundo o en mostrar el significado, porque simplemente no lo tiene. Así que vayamos al grano.

¿Entienden? Al grano. Vale, iré a pegarme un tiro.

Deadpool nos ofrece una historia demasiado simple. Un mercenario que por amor decide someterse a una cura experimental contra el cáncer, y gracias a esa terapia se convierte en un fenómeno que puede regenerar partes de su cuerpo y que ahora quiere cobrar vengarse de quien le hizo esto y al mismo tiempo busca recuperar el amor de su amada. Básicamente, una historia de amor con mucha sangre y explosiones. Ahora, ¿qué es lo que la hace grandiosa? Deadpool, y hace que la película funcione demasiado bien como una comedia, hace que una película que bien podría durar 70 minutos te mantenga entretenido por 108 minutos. Y es ahí donde los guionistas destacan, porque deciden que el personaje tenga más desenvolvimiento, y eso nos da —lo adivinaron— más buenos momentos.

Memorable

Entre los personajes obviamente diría que el mejor construido es Deadpool, los demás pues no, pero para ser sincero el único personaje que me gustó, además de Deadpool, fue la anciana, que en tan pocos diálogos se ganó el aprecio del público.

Deadpool es un personaje bastante singular inspirado en otros héroes del universo Marvel, pero la combinación de todo ello lo hace realmente único. Su primera adaptación en la gran pantalla fue en la película de Lobezno, interpretando por el mismo Ryan Reynolds, pero el resultado fue nefasto. Aquí tenemos la redención de Reynolds sin lugar a dudas.

Uno de los miedos para esta película era que censurasen el personaje, lo alterasen y que se nos presentara algo que sería de todo menos Deadpool. Quizá si Disney hubiese estado de por medio sería lo que hubiese pasado, nunca lo sabremos. Lo que queda claro es que han tenido las agallas y han tomado el riesgo que prácticamente todos los estudias de hoy en día no toman, hacer algo leal al origen pese a que incluya violencia salvaje y vocabulario como el de Deadpool.

En general, yo creo que han captado bien la esencia del personaje en la pantalla y que está genialmente recreado. Reynolds lo hace bien. Cada momento de Deadpool en pantalla se hace muy disfrutable. Es cómico hasta lo absurdo, letal como nadie y durante toda la película hace que no nos tomemos nada demasiado en serio. Deadpool es simplemente Deadpool, tal y como nos hubiese gustado verlo.

El villano de la película personalmente no me resultó de mucho agrado, y el resto de personajes secundarios no están desarrollados ni de lejos como el de Deadpool, algunos no tienen prácticamente ningún desarrollo. La película trata de mostrarnos a Deadpool, su historia, su evolución, su desarrollo. Se centra en él y lo hace bien. El trasfondo amoroso es fundamental, como el propio protagonista diría, se trata de una película de amor, ya que es lo que mueve a Wilson en cada momento.

Y volviendo a la historia no es que sea compleja la que se nos plantea ni nada que no sepamos ya, pero lo que se cuenta se cuenta bien. Una de las cosas que más nos gusta ver, sin duda es a Deadpool repartiendo golpes, las escenas de acción no son lo espectacular que podríamos esperar de una peli de Los Vengadores, pero están muy bien y es casi imposible que la cinta no nos saque una sonrisa en algún momento. Situaciones muy dispares y locas con una combinación de acción brutal y humor negro hace que Deadpool se gane nuestros corazones. Lo que pretendía la película es mostrarnos bien al personaje y presentárnoslo de la mejor manera posible, y eso para mí lo consigue de sobra.

El traje es simplemente el traje. Con esta frase un poco simple y estúpida quiero decir que es como tenía que ser, genial, no como el de los cómics pero muy divertido . En muchas películas de héroes hemos visto como les cambiaban los trajes para modernizarlos y adaptarlos al cine. A veces esto es un acierto pero muchas veces los fans no hemos estado a gusto con algunos de estos cambios. En esta película no nos va a pasar eso, Deadpool es Deadpool, tan simple y claro.

La película se ríe de si misma, del propio estudio, de Ryan Reynolds, de los superheroes (y por cierto lo hace mucho mejor que Watchmen). A diferencia de todo el hype que traía Guardianes de la Galaxia, Deadpool si consigue lo que busca: entretener, hacer reír, hacer pasar un buen rato; no tiene nada de memorable ni busca ser una obra maestra profunda sobre dilemas de los superhéroes. Y sí, la recomiendo.

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