Decepción

Sonriente, jadeando, sudoroso y algo flaco camino con seguridad, inesperadamente escucho el golpe, buscando en la oscuridad ese sonido seco y cercano me esfuerzo abriendo los ojos hasta no poder, al rato, sin ver más que mis pesadillas, comienzo a sudar y tiemblo, me acurruco y recuerdo los días de penumbras que tanto combatí.