Dedo a Bush

Como puedes ver, el día de hoy ando bien contestatario, pero no pude evitar tomar esta foto. Unos la tomarán como falta de respeto, otros estarán de acuerdo, otros lo tomarán como un acto rebelde inmaduro, pero la verdad, es lo que menos me interesa. Entiendo que se te tiene que utilizar la razón para actuar, pero en ocasiones tenemos que dejar fluir la parte emocional que tenemos, y al ver el nombre del ex-presidente de Estados Unidos que le costó al mundo tanta chingaderas durante su mandato, tenía que darle placer a mis instintos. Como dirían los griegos: Si te posee el dios de la gula: come para que se vaya; pues aquí estaba poseído por el dios contestatario, así que lo hice.

La foto fue tomada en una de las calles principales de San Francisco, California, incluso la lápida se encuentra en el suelo, ojalá que sea para pisotear este nombre. Entiendo que al susodicho a quien va dirigido el mensaje es lo que menos le preocupa, de seguro ha recibido peores, pero no importa, sirvió para quitarme las ganas. Seamos realistas, cuantas veces no deseamos rallarle la madre a un líder político que con sus decisiones afecta a millones de personas, pero por el otro lado, habrá gente que diga que eso no tiene nada que ver, que nosotros somos los responsables. Aunque la verdad, nunca he sido presidente para entender las decisiones de quien recibe mi dedo.

Vale, ya después de mi daga, me retiro, que sigo caminando por la Market Street, la cual está llena de pura gente bien loca, pero no me refiero a cuestiones mentales, sino a borrachos y vagabundos buena onda que piden cerveza en lugar de dinero o comida para vivir. Por cuestiones desconocidas han hecho la calle su hogar, de la misma forma que los viajeros hemos hecho el planeta el nuestro, sabiendo que las fronteras son sociales, no naturales.

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