Defendiendo lo indefendible

Nos volvemos locos con la noticia del papá que maltrató al niño en el Callao, con la cucaracha del Domino’s Pizza, con el chibolo matón que le pegaba a un viejito en una quinta, con los asaltantes de la Vía Expresa de la semana pasada, compartimos posts de personas que denuncian a otros por Facebook sin saber bien qué pasó ni leer a la contraparte (hay casos que se ha visto son denuncias sin sentido pero el rumor ya fregó al acusado), etc… Somos campeones en defender la justicia. Bacán con eso. Pero cuando se trata de Keiko Fujimori, ¿qué es lo que necesita cierta gente para abrir los ojos?

Los que la defienden veo primero sacan la carta de “Alberto” y sus logros, como si esto fuera infalible. ¡Pero no pues! Alberto Fujimori hizo muchas cosas buenas. Seguro que sí. Pero eso no cambia que sea uno de los 10 ex presidentes más corruptos del mundo, que compró los medios de comunicación, responsable de esterilizaciones forzadas y casos de abuso a los derechos humanos. ¿Que él no tenía cómo saber todo? Entonces, ¿por qué Alan, Humala, Toledo y cualquier otro sí son responsables de los errores en sus respectivos gobiernos? ¿No medimos con la misma vara a todos acaso? Por más cosas buenas que haya hecho, no se puede tapar lo malo, ¡que es también mucho!

Y si pasamos a Keiko, hay pruebas de la cantidad de inasistencias al congreso, la escasa chamba que hizo en el mismo, una mujer con un CV tan pobre que difícilmente sería contratada en una empresa que se respete, hay cada vez más pruebas de que no está claro cómo financia esta campaña (el JNE no dice nada) y encima declara sobre el caso de Guzmán y el JNE (ella sí opina), que dice no le consta que Montesinos cometió delitos, que cuando le preguntan si indultará a su padre llama a su hija a sentarse con ella (entrevista con Lúcar) para zafar del tema.

Keiko Fujimori no puede adjudicarse los logros de su padre y a ella no podemos culpar por los errores de este tampoco. Pero sí podemos señalarla cuando cínicamente dice que no hay pruebas, que su padre es inocente y mucho más. Que como hija lo haga, se entiende. Pero que como potencial presidente lo haga, asusta. Hoy lidera las encuestas (¡si es que son ciertas!) y me preocupa que muchos amigos, familiares y conocidos de todos nosotros vayan a votar por ella. Por donde miremos estoy seguro vemos aún fujimoristas.

Yo era fujimorista de chico, incluso al entrar a la universidad y hoy me avergüenzo. No me importaba la política mucho ni leía casi noticias, pero un día abrí los ojos y me di de cabeza con noticias, artículos, lecturas y mucho más que me hizo cambiar radicalmente lo que pensaba. Hoy me da impotencia y malestar ver cómo están las cosas y cómo gente que conozco, que pienso hace rato debió pasar por ese proceso, aún apoya lo indefendible.

Que las elecciones son libres, sí. Que pueden votar por quien quieran, sí. Pero no sé si los que pensamos distinto, que veo ya somos muchos, nos quedaríamos tranquilos si leemos que alguien defienda al papá que abusó del niño del Callao o a los ladrones de la Vía Expresa. Entonces, ¿por qué quedarnos callados cuando vemos alguien apoya lo indefendible? ¿Alguna persona fujimorista podría opinar con argumentos el porqué de su apoyo a esta candidatura?