El ego espiritual y la verdadera conciencia

Este ha sido uno de los temas más recurrentes en estas últimas semanas para mí. Se está acabando el año, se acerca la Navidad y Mercurio comenzará a retrogradar. Además de esto, Marte pasará del signo Acuario a Piscis, que es el más espiritual de todos los signos. Para los que no están tan familiarizados con la Astrología, en pocas palabras estas fiestas de Fin de año serán muy distintas a las anteriores en el sentido de que invitarán mucho a la reflexión, a desconectarnos por un rato del trabajo, del consumismo, el carrete (fiestas, para los que no son de Chile) y las redes sociales, para enfocarnos en el ser interior, que es el que realmente vale.

Y con este objetivo es que he decidido realizar este artículo, ya que en Internet me he encontrado con mucha gente que está llena de ego, pero en particular este artículo va dedicado a un tipo de ego que es el que en particular veo muchísimo en el mundillo de las disciplinas vinculadas al despertar de la conciencia y el desarrollo personal: el ego espiritual. En lo personal, considero que es muy dañino y mancha todo lo bello que puede traer este despertar a la Humanidad, y lo explicaré en los siguientes párrafos.

El verdadero despertar de la conciencia: Matando el falso ego

Siempre me he preguntado mucho acerca de por qué las disciplinas espirituales en general son tan poco exploradas, siendo tratadas en la mayoría de los casos en un circuito más esotérico y under —espiritual y esotérico no son lo mismo, técnicamente hablando, aunque la gente tiende asociar ambas cosas—. Ya que mi interés es bajar todo este conocimiento del alma a la Tierra, mi interés en la Astrología siempre ha ido más por el lado práctico y científico que por el lado esotérico propiamente tal. Esto es porque quiero que esta disciplina milenaria llegue a mucha gente, al pueblo y no se quede sólo en un circuito cerrado dentro del jet set de la Nueva Era.

Pero dicho esto, veo que muchos supuestos «gurús» espirituales no están dispuestos a hacer el «trabajo sucio» para difundir su obra y para muestra un botón: muchos astrólogos tradicionales critican a los astrólogos pop, acusándonos poco menos de «prostituir» este bello arte, y lo peor de todo es que lo hacen dentro de un halo de arrogancia intelectual, en vez de hacer siquiera el intento de tratar de simplificar el vocabulario astrológico para que el mundo espiritual llegue a más personas. Ok, no a todos los astrólogos les interesa ser masivos, pero los que prefieren trabajar desde un terreno under no deberían criticar a los que hacemos el esfuerzo porque este conocimiento salga a la luz. Después de todo, si no fuera por los horóscopos muchos de ellos ni siquiera tendrían clientes, ya que es muy difícil llegar a trabajar con gente influyente, como empresarios, políticos o gente famosa.

Ahora, los neo-astrólogos tenemos la ventaja de contar con el milagro que significa Internet, las redes sociales bien utilizadas pueden llegar a ser mágicas a la hora de promover conocimiento a la gente más allá de los horóscopos de las revistas y los matinales. Y nos ofrecen la oportunidad de hacerlo de la manera más creativa y artística posible, habemos muchos que lo hacemos desde lo visual, pero hay incluso gente que trabaja con la Astrología desde otros tipos de arte, como J. P. Krom, quien lo hace desde el terreno musical. Ok, puede que suene un poco egocéntrico todo esto, tampoco soy dueña de la verdad absoluta. Pero hay que reconocer que todo evoluciona y admiro a muchos astrólogos clásicos que están dispuestos a compartir sus conocimientos con la gente, como el mismo Pedro Engel.

Pero no sólo en los astrólogos que se exceden con tecnicismos y palabras rimbombantes veo este ego espiritual, sino que también es muy frecuente en la gente que está metida en el despertar de la conciencia. Gente que se cree superior sólo por estudiar disciplinas espirituales como la Kabbalah o el I-Ching que miran en menos a la gente que aún no posee estos conocimientos y que creen que por estar «despiertos» son superiores a los demás, nada más falso que eso. Porque de partida, el despertar de conciencia implica la ausencia total de ego, pero de verdad.

Un ser despierto jamás hablará de que lo está, sino que lo demuestra con sus acciones. Se preocupa por los demás y es mucho más sensible a su entorno, en algunos casos realiza voluntariados y acciones sociales en favor de los más desfavorecidos por el sistema. O puedes que no realice acciones sociales, pero lo demuestra irradiando amor y energía a cada una de las cosas que hace. Se compromete con una causa, así como también con las personas, pero mantiene una postura flexible con respecto a sus creencias.

En los últimos años ha habido un boom de todas las disciplinas orientadas al bienestar y a la búsqueda del ser interior y cada vez son más las personas que buscan mejorar su calidad de vida, al menos en términos espirituales. Sin embargo, en el intento de trabajar en nosotros mismos y de elegir que es lo que nos hace bien nos volvemos hasta cierto punto un tanto moralistas y adoptamos ciertos complejos de superioridad hacia la gente que no ha despertado aún, olvidándonos de algo muy importante: la fluidez.

Amigos y amigas: NO TODA LA GENTE DESPIERTA AL MISMO TIEMPO. Todo dependerá mucho de las experiencias de las personas, de su edad, de su carácter y personalidad, de su bagaje cultural personal, del nivel cultural de su entorno y de su contexto social. Es un hecho de que las personas más curiosas y mejor informadas despertarán antes que aquellas cuya educación se limitó a lo básico. Y no, esto no es clasismo. Tiene que ver con el hecho de que el conocimiento es poder… o si no pregúntate: ¿Por qué es ahora que la gente ha comenzado a despertar en masa y a rebelarse contra la corrupción y mentiras que ha pintado este sistema? ¿Por qué ahora y no antes? La respuesta es técnicamente obvia, pero parece que a los seres humanos hay que estar constantemente recordándoles estas cosas, de lo contrario las olvidan y las entierran en el baúl de la ignorancia.

Y cuando hablo de educación no me refiero a la moto que nos vendió por años el sistema académico corrupto. Me refiero a la verdadera educación, que tiene que ver con ser curioso, estar abierto, informarse, deducir y aplicar.

Los peligros de la dualidad

  • «No puedes escuchar rock o metal, porque eres un ser de luz y esa música es de vibración baja».
  • «Si estudias Kabbalah no puedes jugar videojuegos».
  • «Yo soy mucho más consciente que tú porque medito y hago yoga, mientras que tú pasas carreteando y tomando alcohol».
  • «Si eres mujer y estás por el camino espiritual no deberías mostrarte sensual, ya que nadie te apreciará por tu ser interior».

Estas han sido algunas de las tantas perlitas que mucha gente que está supuestamente trabajando en su proceso de despertar me ha tirado, por el hecho simple de tener gustos y realizar actividades que cualquier millennial podría tener o hacer. Como si ambas cosas necesariamente tuvieran que oponerse, como si las personas «despiertas» fuesen superiores al resto, como si todo bastara con comer bien, hacer yoga o pintar mandalas. Como si con todas esas cosas ya tuviéramos la vida automáticamente resuelta.

PERO LA VERDAD ES QUE NO.

¿Acaso no puedo ir a conciertos de rock, jugar videojuegos o beber cerveza al mismo tiempo que medito, pinto mandalas, o estudio astrología, numerología, o cualquier otra disciplina vinculada al desarrollo personal? ¿Acaso debo dejar de divertirme para convertirme en un «ser de luz»?

Siempre he sido partidaria que se pueden hacer ambas cosas a la vez y de que hay tiempo para todo. Incluso el despertar de la conciencia deber ser tomado con humor y espontaneidad, en vez de andar con juicios de valor criticando lo que hacen los demás. Porque la conciencia real tiene que ver con que es uno quien pone el límite y al poner esos límites, comienzas a conocerte más a ti mismo y captas mejor lo que pasa en tu entorno.

El otro día estaba viendo un video muy interesante de David Parcerisa, un astrólogo e investigador español especializado en temas de conspiraciones. En el video entrevista a la Dra. Obiols, quien habla sobre el tema de la dualidad y como esta afecta a la conciencia, así de como vencerla para salir de la Matrix.

  • «Los ricos y los pobres».
  • «La derecha y la izquierda».
  • «Los metaleros y los reggaetoneros».
  • «Los cristianos y los ateos».
  • «El capitalismo y el comunismo».

El bien y el mal. Esa ha sido la pomada que nos han vendido por años. Y lo que más me llamó la atención del video honestamente, tiene que ver con el hecho de que esta señora entrevistada no es la única que opina lo mismo. Este rollo de unir dos conceptos que son aparentemente opuestos lo veo y lo oigo mucho en las canciones de HIM, que hablan de amor, pero no el amor como te lo hace creer la sociedad. Sino el amor como la capacidad de entregar energía al mundo.

Hace muchísimos años, un profesor que teníamos en la universidad nos dijo que las cosas no eran buenas ni malas, sólo eran diferentes. Es muy probable que así sea. En lo personal, confieso que aún hay ciertas cosas que me cuesta integrar —como por ejemplo, el hecho de que no paso el reggaetón—. Y creo que está bien, ya lo haré a su tiempo. Nos han vinculado tanto al tema de la dualidad y de lo correcto vs lo incorrecto que es casi imposible quitárnoslo de encima incluso en un plano espiritual. Pero por lo menos desde ya hago el esfuerzo para integrar cosas que a simple vista son opuestas pero que en el fondo están más conectadas que nada, porque en el fondo todo está interconectado aunque no lo crean.

Así que salgamos de clichés y vivamos el despertar de la conciencia, pero en serio. Desde el amor y la compasión hacia todos los seres vivientes, sin juzgar a priori, sin discriminar y sin despreciar a los demás por lo que son o lo que hacen.

Este artículo ha sido publicado anteriormente en www.misserinia.com

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