El importante rol de Noruega en la guerra en Siria

Como se sabe, cuando EE. UU., con Hillary Clinton a cargo, decidió bombardear Libia en 2011, Jens Stoltenberg puso a disposición la aviación militar noruega, y Noruega se convirtió en la nación bombardera más importante de la guerra. Cuando la guerra en Siria realmente comenzó, en 2012, se puso nuevamente el gobierno rojiverde (Ap, SV y Sp) a disposición de EE. UU. —pero en esta guerra el rol de Noruega terminó siendo diferente—. Ésta vez, Noruega tomó un rol menos visible, pero de todos modos importante para los planes de cambio de gobierno en Siria.

Señalizó la guerra en 2012

Una batería de misiles Patriot desplegada en la base militar en Giziantep, Turquía. Foto: Departamento de defensa de EE.UU/Flickr

Cuando la OTAN decidió desplegar misiles Patriot en la frontera con Siria, el ministro de defensa noruego Espen Barth Eide declaró: «Estamos muy de acuerdo con el despliegue» (en noruego). El 9 de diciembre de 2012, el mismo Eide declaró que Noruega considera ahora al grupo de oposición sirio, Coalición Nacional, como el legítimo representante del pueblo sirio. Esta coalición no ha sido votada por nadie, entonces ¿cómo pueden alegar alguna legitimidad? Eso algo que sólo los señores del pensamiento de occidente pueden aclarar.

Esta posición no es algo que los rojiverdes concluyeron por sí mismos. Esta fue la posición principal de EE. UU. y de occidente para la guerra en contra de Siria. Sin basarse en las Naciones Unidas (ONU), EE. UU. decidió por sí mismo que el gobierno de Bashar al-Assad ya no era el gobierno legítimo de Siria, sino que la así llamada Coalición era la que tenía que tomar ese rol. Esto es una falta a los principios básicos fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas. En la ONU, es el gobierno de Assad el que gestiona la membresía de Siria, y ni el Consejo de Seguridad ni la Asamblea General han aprobado algo distinto.

¡Esto fue una declaración de guerra! Esto fue avisar acerca de que ahora occidente, con sus aliados —y con todos los recursos que sean necesarios—, sacarían del poder al gobierno sirio e instaurarían uno nuevo. Detrás de este objetivo, se puso entusiasta a disposición Noruega, bajo el liderazgo de los partidos rojiverde (Ap, SV y Sp).

A propósito, ¿qué ha sido de Espen Barth Eide? Ah sí, ahora es el Jefe de Asuntos Geo-Políticos, miembro de la Junta Directiva en el Foro Económico Mundial. Esto hay que reconocer de los social-demócratas, ellos sí saben cómo recibir pago por sus servicios.

La superpotencia humanitaria contraataca

Donde alguna vez hubo vida y paz, ahora hay sólo destrucción.

Como es sabido, la OTAN, Turquía y las dictaduras productoras de petróleo han llevado a cabo la guerra en Siria como una suerte de guerra de poderes. Han armado, financiado y equipado a una legión de milicias jihadistas, las cuales han llevado a cabo una guerra completamente criminal en contra de la gente en Siria. La guerra ha llegado a arrasar con ciudades y pueblos, y ha forzado a millones a emigrar. Y se ha hecho de un modo tal que es imposible para la gente común y corriente seguir viviendo en Siria. La crisis de refugiados, es así, un resultado deliberado de esta campaña militar.

Lo primero que los rojiverdes hicieron fue apoyar la resolución de Occidente con respecto a aplicar sanciones a Siria (en noruego). Esto sucedió sólo unos días después de la declaración de apoyo a la Coalición Nacional. El gobierno azul (Høyre y Frp) ha seguido lealmente esta línea, y todos los partidos con representación en el Congreso están de acuerdo. Las sanciones son una guerra económica —toma cuenta de esto SV, Sp y MDG—. Ustedes son cómplices en destruir la economía siria y, por lo tanto, contribuyen a empujar a la gente a emigrar.

Y entonces viene Noruega con su expertise. Los políticos noruegos se ven a si mismos como especialmente buenos y moralmente superiores personas —«¡Es típico noruego ser bueno!»—, y se han inclinado a usar los miles de millones del petróleo noruego para crear una una reputación mundial que posiciona a Noruega como un líder mundial en ayuda humanitaria. Es esta inflada auto-imagen, bien alimentada con miles de millones provenientes del petróleo, la que ha hecho posible que Noruega, junto con los EE. UU. y el Reino Unido, hayan podido crear un nuevo estado en África, a saber, el galopantemente catastrofal Sudán del Sur. Esto ha costado algo así como 13 mil millones desde el lado noruego y al menos 50 mil millones en total. Esto es dinero que ha desaparecido en un agujero negro (en inglés).

El rol que fue diseñado para Noruega en la guerra en Siria fue el de cuidar de el lado humanitario de la guerra para el cambio de régimen. Esto significaba financiar la ayuda a los campos de refugiados, los cuales se convirtieron en consecuencias necesarias de la guerra, y llevar a cabo la formación de la administración que se haría cargo, a nivel local y nacional, después de la caída del gobierno sirio.

Sistema de apoyo

Un buen ejemplo del rol que ha sido asignado a Noruega, que ha tomado es la conferencia llamada Apoyo a Siria y la región, llevada a cabo en Londres, el 4 de febrero de 2016. Los anfitriones de la conferencia fueron el Reino Unido, Kuwait, Alemania, Noruega y las Naciones Unidas. Dos fallidas superpotencias, dos estados petroleros y la ONU. Observe el lector que Siria no fue anfitrión. Por lo que puedo ver, Siria no fue invitada ni siquiera como participante. (El sitio web de la conferencia (en inglés) es muy reservado con respecto a los asistentes. No hay una lista de participantes disponible.) Por otro lado, Turquía asistió a la reunión, y es mencionada con el documento final como un socio importante en el trabajo por delante.

Como se sabe, Turquía lleva a cabo una guerra contra Siria a través de su apoyo masivo a organizaciones jihadistas (en noruego), como también al Estado Islámico (EI). Turquía utiliza a los refugiados como arma (en noruego) para forzar concesiones económicas y políticas de la Unión Europea. A pesar de esto, el país es un socio digno en el sistema de apoyo. Gran Bretaña, Francia, Noruega y Kuwait están entre los países que apoyan la guerra contra Siria.

En la conferencia, Erna Solberg (primera ministra de Noruega), se compromete a apoyar con 10 mil millones de coronas (en inglés) a lo largo de los próximos cuatro años.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega ha creado un portal que muestra cómo se utilizan los fondos noruegos (en noruego). Es bueno como una vista preliminar, pero sólo proporciona una lista de destinatarios en el primer nivel, y no da información acerca de cómo los receptores gastan el dinero.

Cuando, por ejemplo, dice que se han asignado 12,8 millones para el Programa Nacional para el futuro de Siria, lo que no se dice es a quién realmente van los recursos o qué es lo que esto significa. O ¿Capacitar a Actores de la Sociedad Civil? Esto huele mucho a cambio de régimen, pero se requiere más información para poder concluir. Sin embargo, cuando Siria es boicoteada por Noruega, cuando Siria no puede asistir a conferencias sobre ayuda a Siria, y se da dinero para construir el futuro de Siria, es fácil caer en la conclusión, para decirlo de algún modo, de que todo esto se trata de construir un nuevo régimen.

El rol de las organizaciones de ayuda

La nota publicada en el periódico online E24 reza: Egeland confirma que (el dinero de) la ayuda va al auto-declarado califato del Estado Islámico // Millones de coronas en ayuda de emergencia de Flyktninghjelpen han terminado en áreas controladas por el grupo terrorista islamista Estado Islámico. La ayuda se usa en propaganda del EI enfocada en ganarse el favor de la gente.

Lo que sí sabemos es mucho acerca de la función de las organizaciones de ayuda. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega (UDI) ha construido Norsk Folkehjelp og Flyktninghjelpen para convertirse en instituciones semi-estatales y muy bien financiadas. Sirven como una extensión de UDI. Norsk Folkehjelp apoya la llamada Coalición Nacional en Siria, así como también la idea de que ésta es el soporte para el cambio de régimen . El objetivo de la Coalición Nacional es derrocar al gobierno de Bashar al-Assad e instalarse ellos en su lugar (en inglés). Flyktninghjelpen, Kirkens nødhjelp y la Cruz Roja también están, de uno u otro modo, también trabajando con la Coalición Nacional, luego de que la coalición rojiverde los juntara (en noruego).

El Secretario General de Flyktninghjelpen, Jan Egeland, ha confirmado que su organización envía ayuda a lugares que están controlados por el EI, E24 escribe: «Millones de coronas en ayuda de emergencia de Flyktninghjelpen han terminado en áreas controladas por el grupo terrorista islamista Estado Islámico» (en noruego). La ayuda se usa en propaganda del EI enfocada en ganarse el favor de la gente”. Esto ha sido confirmado por Egeland.

Jan Egeland se unió desde muy temprano a la idea de un cambio de gobierno en Siria. Terje Tvedt escribe (en noruego): En abril de 2011, afirmó Egeland que el «Presidente Asad no va a decir muchos más discursos de nuevo año» (Dagens Næringsliv, 27 de abril de 2011).

Jan Egeland es uno de los principales políticos de puerta giratoria en Noruega, y un participante activo en diversos proyectos imperialistas «humanitarios». Entre otras cosas, ayudó a atraer a los palestinos al desastroso Acuerdo de Oslo, que más que nada ha destruido el movimiento de resistencia palestino y lo ha llevado a vivir y morir por la gracia o desgracia de los «países donantes» e Israel.

Egeland fue hasta enero de 2012 miembro del directorio del «International Crisis Group», un think-tank global dirigido entre otros por George Soros y Zbigniew Brzezinski. Flyktninhjelpen, liderada por él, está auspiciada por el mayor beneficiado por concepto de ayuda a asilados, Hero (en noruego).

Cuando se trata de Norsk folkehjelp, que también es activa en Siria, he mostrado anteriormente que ellos también apoyan el cambio de régimen en Siria y a la Coalición Nacional (en noruego). Ellos cooperan con USAID y el Departamento de Estado de EE. UU., y en Siria apoyan a organizaciones que son protegidas por milicias islamistas. (No quieren responder a cuales de ellas, pero aseguran que no es el EI.)

Ni en contra de la guerra, ni a favor de la paz, sino que por el cambio de régimen

Noruega, la «Nación de la Paz», no lucha ni en contra de la guerra ni a favor de la paz en Siria. Apoyamos un lado específico en una guerra de intervención. Lo apoyamos material y políticamente, y lo hacemos dando la apariencia de ser humanitarios y buenos. El trabajo de apoyo noruego contribuye pasiva y activamente a la guerra. Es verdad que damos mucha ayuda a los migrantes, pero somos parte de una guerra que los obliga a emigrar, en primer lugar. Apoyamos las sanciones y los bombardeos con una mano y ofrecemos indulgencias con la otra. (Al mismo tiempo que una proporción significativa de las indulgencias se utilizan para construir una administración pro-imperialista.)

Sobre esta base, esperan los máximos líderes políticos noruegos ser considerados buenos y generosos. Hay características que están mucho más en línea con la realidad. Somos cómplices en el sufrimiento del pueblo sirio. Nunca hubiese habido ciudades arrasadas ni 12 millones de personas desplazadas en Siria si no fuese por la guerra que Noruega ha apoyado desde el primer día.


Traducido y editado por: Edvard Haugland
Título original: Norges viktige rolle i Syria-krigen
Autor/Fuente: Pål Steigan / Steigan Blogger
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