El Nudo, los Medici del siglo XXI y dar el paso

Un cómic para la web, ser un mecenas moderno y comenzar algo


Enrique Luque es uno de mis mejores amigos. A Neil Gaiman no lo conozco en persona, solo por sus libros y cómics, y a Hernán Casciari le sigo la pista desde la época en que los blogs eran más blogs, hemos intercambiado correos y me invitó a escribir un complejo articulo en la revista Orsai. Esto para nada es una advertencia previa para justificar lo que voy a afirmar sobre Enrique, Neil o Hernán. No son años para buscarle justificación a las cosas. No piensen que cuando diga que Enrique es el mejor diseñador gráfico venezolano, es porque somos amigos, o que afirme esto por haber sido invitado a su anti-boda, en un lindo pueblito a las afueras de Barcelona, una de las mejores experiencias de toda mi vida. Esto es otra historia.

Enrique Luque es el mejor diseñador gráfico venezolano. No es ninguna exageración, hace un par de años me cansé que los medios de comunicación y la consagración única de nuestros países, me dijeran quien es el mejor o más importante o más famoso. En Venezuela, y prácticamente en toda América Latina, otras personas deciden quien es el mejor, le dan ese título hasta que se muere, y mientras tanto, los invitan a todos lados a dar charlas y les pagan los almuerzos, hoy en día hasta les regalan los teléfonos. Así es como Quino será el mejor hasta que se muera, y Vargas Llosa será el mejor hasta que se muera. En America Latina hay que esperar a que todos se mueran para estar en el camino a ser el mejor en algo. Ser el consagrado. Esto es otra historia.

Enrique forma parte de la inmensa (eterna) diáspora venezolana de los últimos 15 años. Ha dado vueltas por varias ciudades de Europa, ahora se encuentra en París, pero creo que parte de su corazón se encuentra en Barcelona y Barquisimeto. No tengo idea a que equipo de fútbol le va, aunque no hay que ser muy inteligente para unir los datos y sacar conclusiones. Nunca me importa a que equipo de fútbol le van mis amigos. Esto es otra historia.

Enrique tiene las virtudes y defectos de la mayoría de los venezolanos, es probable que si nos quedamos de ver bajo la pirámide del Louvre, el llegue una hora tarde… y yo también. Pero estoy seguro que si lo dejo a cuidar a Camilo una noche, y resulta que comienza el Apocalipsis zombie, Enrique se convertirá en un aguerrido Brad Pitt que logre sobrevivir al fin del mundo, para llevar a mi hijo, al refugio acordado en La Azulita, en Los Andes venezolanos. Ojalá no llegue mordido. Así somos los venezolanos. Esto es otra historia.


Desde hace varios meses que estoy siguiendo en Twitter a Neil Gaiman, uno de los escritores más interesantes y creativos que se encuentran vivos y activos en este momento. Seguir a @neilhimself es como seguir a un pana, un amigo, alguien que vive su vida como gran escritor consagrado, y al mismo tiempo como una persona común y corriente. Esto es otra historia.

Tienes lo mismo que todo el mundo… toda una vida.

Lo que me parece más interesante de Gaiman es descubrir a la persona detrás del escritor, alguien con intereses bien definidos, con una creatividad fuera del promedio y que interactúa con el mundo (y sus fans) de forma tranquila, humilde y fluida. Una forma de relacionarse con el mundo sin dramas ni complejos ni divinidad. Me recuerda bastante al escritor Hernán Casciari y su forma de construir proyectos culturales relacionandose desde la democracia de un blog, con sus amigos y lectores. Esto es otra historia.

[Internet] se trata de una verdadera democracia: cuando tenía 20 años hubiera matado por poder conectar con los escritores que me gustaban.

Neil, Hernán y Enrique tienen varias cosas en común: “una vida para hacer cosas”, Internet y lo más importante, han dado el paso. Probablemente para Neil fue más sencillo desde su geografía natal. Quizás a Hernán le costó moverse de un país a otro, y terminar de creer en sus propias capacidades por encima de lo que ofrecían editoriales y periódicos españoles. Posiblemente a Enrique le tocó el largo camino de tres países, y buscarse la vida en el proceso. Pero los tres han dado el tremendo paso de convertir sus sueños e ideas en algo tangible. Esta es la historia.

¿Sabes de qué están hechos los sueños? ¿Hechos? Sólo son sueños. No. No lo son. La gente cree que no son reales porque no son materia, partículas. Son reales. Están hechos de puntos de vista, imágenes, recuerdos, juegos de palabras y esperanzas perdidas…

Neil Gaiman en cada tuit me enseña que lo único que separa a un creador, a un maker, a un escritor, a un consagrado, de alguien que es un destructor, o peor, de aquel que va por la vida sin levantar la mirada, lleno de ideas que se quedan en la nada, es tomar el lápiz y escribir, tomar Internet y comenzar a mostrar al mundo de lo que somos capaces, o nos creemos capaces. La diferencia entre Neil Gaiman y cualquiera de nosotros es que la capacidad que tiene él para soñar, es la misma capacidad que tiene para convertir su imaginación en un objeto tangible como un libro. Neil no se pasa la vida teniendo ideas que jamás realiza. Desde hace muchos años ha encontrado la fórmula para colocar algunas de las ideas más extrañas que se le puedan ocurrir a un ser humano en libros, cómics, películas y series de televisión. Al mismo tiempo se acerca a la gente por Internet, y tiene una comunicación directa con sus lectores. Esta es la historia.

Enrique, el mejor diseñador gráfico que tiene Venezuela, está dando su primer paso para convertirse en uno de los mejores dibujantes de cómics del mundo. No está esperando que se mueran los consagrados, al final de la fila. Esta dando un paso al frente y ha presentado su proyecto.

EL NUDO (esta es la historia)

El Nudo es un webcomic que ha creado Enrique, probablemente le ha costado 10 años llegar hasta aquí. Estoy seguro que muchas de sus experiencias previas lo fueron preparando para este momento. Una suma de cosas. El resultado final de una ecuación de vida. Un tuit de Gaiman, un post de Casciari, un camino de Santiago, un beso de Céline, una noche de borrachos en un after catalán, una tarde caliente venezolana recortando y diagramando fanzines en la prehistoria de la red. Todo suma para el momento en que Enrique haya decidido tomar lo que le queda de vida, y hacer lo que quiere con ella.

Hace varios años Enrique me contó una historia bastante onírica de un personaje muy interesante que se le había ocurrido. Yo pensé de inmediato en J. J. Abrams y en cómo mi amigo, si viviera en Los Angeles y con los contactos correctos, terminaría siendo el nuevo Damon Lindelof, escribiendo una gran serie con un final mucho más digno que aquella blasfemia terminal de Lost. Eso no ocurrió. La geografía y los idiomas siguen deteniendo un poco ciertas cosas.

Pero…

Pero nunca en toda la historia de la humanidad, un creador ha tenido tantas herramientas para convertir los sueños en algo tangible (intangible) y real y único y que se pueda vender y hacer figuritas y terminar en la cuna de un niño o en el escritorio de trabajo de otro niño ya sumando años…

En Estados Unidos, el libro de bolsillo ha sido sustituido por el Kindle, que es perfecto para el trayecto diario hacia el trabajo, pero las ediciones de tapas duras se venden más que nunca. Yo presiono para que los editores conviertan mis libros en objetos hermosos, es necesario cuando estás en competencia con lo intangible.

En estos tiempos de Kickstarter está ocurriendo algo maravilloso, una buena idea tiene más probabilidades de convertirse en un proyecto de mucho éxito, hay toda una revolución editorial ocurriendo en una escala que no terminamos de comprender. Por otro lado, cada día se venden más juegos de mesa, estamos como cansados de tanta cosa virtual, pero al mismo tiempo el fenómeno tiene que ver con que se han derrumbado los filtros, los editores o compañías que deciden qué va a comprar o consumir el público, ya no existen más, o se encuentran totalmente desdibujadas. Los lectores, los jugadores, los consumidores de productos culturales tienen el poder de decidir. Cada día los burócratas de las empresas tienen menos cosas que decidir. El poder se ha movido del escritorio gris, a la habitación “cualquier color” de tu casa.


Una de las cosas interesantes que está experimentando Enrique es con la herramienta Patreon, una especie de familia Medici del siglo XXI. Usar Internet para conseguir los mecenas que patrocinen el arte de los próximos grandes creadores de la humanidad. Es un concepto interesante y fuerte. Todos podemos ser un Medici. Es como un Kickstarter donde se apuesta por la persona y no solamente por el proyecto. Será muy interesante ver a inversores con espíritu explorador como Martin Varsavsky “patrocinar” la carrera artística de futuros creadores. De alguna forma Patreon pudiera duplicar el éxito de otras plataformas de crowdfunding, con una orientación más enfocada en la persona.

No es difícil de imaginar a los fans de Joss Whedon ayudando para que haga la próxima Firefly. No es difícil imaginar a los amigos y próximos lectores de Enrique ayudando a lograr el éxito de su carrera como dibujante de cómics. Justo hace unos días vi un documental sobre la vida de Vincent van Gogh, no tendríamos sus pinturas de no haber sido por su hermano menor. Y así infinidad de artistas. Esta es la historia.

Pero más allá de todas estas palabras, lo importante y esencial tiene que ver con transformar los sueños e ideas en algo real. Enrique tomó el camino de un webcomic que ni siquiera el mismo sabe cómo terminará, me refiero al formato que ha decidido usar, lo mínimo que pasará es que aparezca editado en papel, pero en el camino se pueden generar muchos otros productos derivados. Siempre recuerdo algo que leí sobre Lovecraft y la forma como se construyeron y elaboraron los mitos que dan base a sus libros, en alguna medida fue una obra colectiva creada por todos los amigos y escritores que intercambiaban correspondencia con él. Me gusta pensar en los Mitos de Cthulhu como una de las primeras creaciones “open source” que han existido.

Lo que están haciendo Enrique, Neil y Hernán es construir un camino. Experimentar desde tres ópticas diferentes, desde tres etapas profesionales temporalmente distintas, la forma en que la creación de cultura y su difusión será realizada durante los próximos 100 años. Son creadores y emprendedores digitales. Construyendo alternativas al mundo que está cambiando de mundo. Sin ninguna duda, esta es la historia.


Puedes leer El Nudo en http://webcomic.eluque.com/
Puedes ayudar a Enrique en http://www.patreon.com/nudocomic
Puedes comprarle libros a Casciari en http://editorialorsai.com/tienda/
Puedes comprar American Gods de Gaiman en http://amzn.to/1qI1ywZ

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