El tacto de la realidad virtual moldeará tu quinto sentido

Telepresencia física, realidad aumentada, todo indica que el mundo virtual quiere que le echemos una mano, literal y física.

Hay una gran capa de abstracción cuando hablamos sobre tecnología, su compresión es más compleja que la de otras materias como la Arquitectura, la Ingeniería o la Medicina, que se basan en elementos sólidos que se pueden tocar y entender usando tus cinco sentidos.

El gran reto al que se enfrenta el mundo virtual es el de moldear la realidad física con el objeto de crear un concepto de transcendencia espacial y temporal para mejorar las necesidades humanas de comunicación, interacción y colaboración entre las personas. No hay mayor reto que la de extender o prologar tu presencia física más allá de cualquier dispositivo hardware o software. Para ello el foco se debe centrar en los interfaces.

Vivimos en un entorno multipantalla con una cierta barrera estática, con Skype podemos realizar videoconferencias en las que compartimos archivos e información en un modo plano pero con un cierto grado de rigidez siempre hay una pantalla intermedia como GUI (Graphical User Interface).

Desde el MIT Media Lab se está trabajando mucho sobre el concepto de TUI (Tangible User Interface). Desde su proyecto inFORM pretenden transformar la información digital que hasta ahora la consideramos intangible y formada por átomos estáticos, hacía una revolución de átomos radicales que le darán forma a una nueva manifestación física y tangible.

En pararelo la semana pasada, el inventor Alex Kipman, de Microsoft HoloLens, presentó en la conferencia de TED de Vancouver la primera experiencia de telepresencia mediante hologramas.

Utilizando un escáner 3D cualquiera puede reconocer su cuerpo y trasladarlo a una replica digital, entre todas las aplicaciones que estéis pensando. No cabe duda que para la reuniones de trabajo nos vendrá muy bien enviar nuestro holograma.

El video en 360º es en esencia un gran vehículo de realidad aumentada. Aún estamos jugando con él, dentro de un prisma de dos dimensiones. Trasladar este formato en una recreación visual tridimensional abre nuevos caminos de comunicación aún por explorar.

Al fin y al cabo estamos hablando de ambientes y entornos inteligentes, a priori estas tecnologías han nacido de manera individual pero llegará el día en el que converjan. Quizá antes de lo que pensamos volarás dentro de un video en 360º hasta la luna, te reunirás con el holograma de Neil Armstrong y le harás la bromita de quitarle el casco.

En definitiva, las pantallas tal y como las conocemos hoy como serán sustituidas por entornos adaptables, físicos y más tangibles que nunca. Nos va a ser muy difícil diferenciar entre nuestra vida real y la virtual, ya que de manera fluida convivirán simultáneamente.

Entendiendo este nuevo medio de expresión humana, sabemos cómo nos vamos a comunicar y la manera en la que vamos a colaborar, pero a día de hoy quedan muchas incógnitas por despejar para calcular el impacto que tendrá en nuestras vidas, el hecho de jugar con el espacio y el tiempo nos lleva a nuevo nivel de plataforma con infinitas posibilidades.