En Internet eres tú y los secuestradores…

…o al menos eso es lo que mucha gente piensa. Como las madres.

¿Alguna vez han tenido una charla sobre los peligros de Internet? Estafas, anuncios fraudulentos (¿cómo leches puede la gente caer en eso?), y los desconocidos. O al menos eso es lo que se cree mucha gente.

Y es que, gracias a las charlas de los policías (que los pobres sólo hacen su trabajo) o del que sea sobre los peligros de Internet, y esos consejos de las redes sociales más populares, por no mencionar los anuncios de concienciación (aunque los niños involucrados parecen… que son tontos, directamente) de la tele, hay bastante gente (por no decir casi cualquier mortal, fuera del gaming) que es completamente incapaz de dirigirle la palabra a algún desconocido en Internet, ya que pensarán que cualquier desconocido será una amenaza para su seguridad.

En serio, no hay uno de estos por cada cuenta de alguien que no conozcas. ¿O acaso eres tú uno de estos?

O lo que es lo mismo, para casi cualquiera, Internet (o su Facebook o Instagram, cada uno que ponga lo que quiera) es él, sus amigos y familia, sus grandes estrellas americanas, alguna página del periódico, y el resto son secuestradores (una manera moderna de llamar a los desconocidos, ¿a que sí? *risas*). Esto lo único que fomenta es que la gente se cierre sobre sí misma y se haga más tímida, cosa que en Internet es contraproducente, ya que, ¿a quién de los que se atreven a conocer gente no le ha pasado que se encariña de sus amigos de Twitter o el foro, por decir algo?

Otra forma de decirlo: muchas cuentas de redes sociales medianamente activas las llevan gente normal como tú, que muchas veces se aburre y todo eso. No va a pasarte nada malo si te atreves a hablar con ellos. Pero evidentemente, el hecho de que te pida el número de la cuenta bancaria canta mucho; tan sólo hay que ir con un poco de luces (como andar con pies de plomo si tiene pocos tuits/posts o si no tiene imagen de perfil propia) y tu odisea por redes sociales será muy interesante y segura.

Pero ¿el problema? Que aunque en realidad no sea muy interesante, a mucha gente le da cosa dar su nombre (apellidos ya entiendo, pero a mí, personalmente, me da igual si te llamas Pedro, Pepe, Ana, Elena o como sea). Y para ese caso voy a intentar ayudar un poco para inventarte un apodo que puedas usar sin problema y sin tener que añadir números o el prefijo de tu país (o al menos eso espero). A ver por dónde empiezo…

  • Una primera opción podría ser pensar en tu nombre o apellido y hacer un anagrama, o lo que es lo mismo, transformarlo de forma que luego quede irreconocible. Cambia las letras de sitio, añade o quita letras o cambia las vocales por números (una O por un 0, una E por un 3, etc.)
  • Otra opción podría ser pensar en algo que te ha marcado, alguna marca (Pescanova ya está cogido, lo siento ^^), algún personaje de pelis o videojuegos, y hacer un anagrama desde ahí. Intenta que sea lo más inusual posible y pensar en hacer que a quien lo vea se le quede grabado en la cabeza. Cada uno es un mundo.
  • También puedes pensar en alguna palabra que te llame la atención, preferiblemente en algún idioma fuera de los que la gente con la que te vayas a encontrar (en el caso de España, serían español, catalán, gallego, euskera en zonas cercanas a País Vasco, inglés, portugués y francés) suele conocer, y hacer lo propio desde ahí.
  • Lo que sí que no se puede hacer es juntar con pegamento tu nombre y el juego de turno (y con el año de nacimiento si cabe) (variaciones incluídas), por lo menos sin transformarlo a fondo, por ejemplo FernandoCOD2002, porque ese apodo no sería en absoluto interesante, sería bastante largo, y si usas tu nombre real, no serviría para ocultar cómo te llamas.
¡Qué nombres más originales! (Nótese el sarcasmo).

(Si alguien sabe alguna otra idea con la que crear un apodo, que me lo deje en las respuestas a este artículo).

Supongo que ya no puedo decir nada más con respecto al tema, si no es decir «en conclusión»: la mayor parte de la gente que hay (al menos la que he conocido) por Internet es bastante parecida a ti, pero si incluso así no quieres dar tu nombre o necesitas un apodo, basta con ser un poco creativo para ocultarlo perfectamente. ¿Mi nombre? Me lo tendrás que sacar con sacacorchos, o tendrás que esperar a que suba mi currículum a LinkedIn, a ver si puedo trabajar en algo bueno mientras estudio.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.