Caña mediática a Podemos, no Pablo Iglesias contra la prensa

Una alusión irónica de Iglesias a un periodista de El Mundo es presentada por la prensa española como un ataque a su libertad

Vídeo: Europa Press

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, tuvo una polémica intervención en la presentación del libro En defensa del populismo, del profesor Carlos Fernández Liria, en la Universidad Complutense de Madrid, donde Iglesias era profesor hasta su dedicación en exclusiva a la política.

Iglesias dijo que su presencia en ese acto académico le suponía dos retos: uno era «explicar por qué este libro de Carlos es fundamental para entender Podemos» y «en segundo lugar tengo que evitar que Álvaro Carvajal, que tiene aspecto de epistemólogo pero es un periodista de El Mundo, me saque un titular del tipo “Pablo Iglesias: Vamos a hacer que España se masturbe con nosotros” (risas del auditorio) y eso no es fácil».

El político de Podemos añadió que «después volveré con Álvaro Carvajal porque voy a utilizar a los periodistas que nos siguen como recurso para explicar ciertos elementos que vinculan a Podemos con el psicoanálisis: creo que entre periodistas y Podemos se ha generado una cierta —les veo con cara de miedo por primera vez a los periodistas (apuntó con una sonrisa irónica)—, una cierta relación psicoanalítica que sirve para explicar muchas cosas». Y en el mismo tono irónico, Iglesias apostilló: «Otro posible titular de Álvaro Carvajal: Pablo Iglesias alienta el linchamiento de un periodista de El Mundo en la Universidad Complutense».

La relación de Podemos y Pablo Iglesias con la mayoría de los medios es de abierta hostilidad y sesgo editorial siempre en contra de los morados

En el vídeo se pueden escuchar estas palabras, las que desarrollaron el tema de la «relación psicoanalítica» de Podemos con los medios y las disculpas que tuvo que dar Iglesias después de que una periodista protestara por señalar de esa manera tan ofensiva al compañero de El Mundo, lo que provocó que parte de los informadores abandonaran el aula mientras la mayoría de los alumnos y profesores presentes respaldaban a Iglesias con aplausos.

En cuestión de horas, la etiqueta #IglesiasContraLaPrensa era de las más tuiteadas a remolque de una información de El Mundo que decía «Pablo Iglesias ataca a un periodista de EL MUNDO en una conferencia».

La bola de nieve ya se había agrandado demasiado como para distinguir si con sus palabras el líder de Podemos había hecho una referencia burlona al reportero de El Mundo o un ataque feroz a la independencia y libertad de prensa. Al día siguiente, El País, La Razón y El Mundo llevaron el ataque de Iglesias a portada, en línea con su política editorial de publicar en primera solo cosas negativas de Podemos y ocultar o relegar a páginas interiores las positivas.

Obsérvese que la foto de Iglesias tiene trampa: parece que está relajándose groseramente ante el auditorio cuando en realidad se está recogiendo el pelo para atárselo con una goma (portada: kiosko.net)

De entre las interpretaciones que he leído me quedo con ésta de José Sanclemente, por su enfoque a favor «de discernir entre los medios y los periodistas». En este caso, Álvaro Carvajal seguramente no es responsable de los textos finales que aparecen con su firma porque han podido ser retocados por sus superiores y mucho menos de los titulares y énfasis que El Mundo haya dado a sus noticias. Por esa razón, aunque la intención de Iglesias al mencionar al periodista fuera puramente didáctica y sin ánimo de ofender, el secretario general de Podemos debía haberse referido al medio de comunicación y no al reportero de a pie. Parece que eso lo comprendió después y pidió disculpas en Twitter:

Por otra parte, a Iglesias le sobran ejemplos para estar molesto con el tratamiento que le dispensan la mayoría de los periódicos y medios de comunicación españoles, y especialmente El Mundo. He aquí dos portadas de muestra.

La relación de Podemos y Pablo Iglesias con la mayoría de los medios, excepto algunos programas de la Sexta y Cuatro, y diarios digitales como eldiario.es, cuartopoder.es o infolibre.es, es de abierta hostilidad, sesgo editorial siempre en contra de los morados (tapar las acciones buenas y amplificar los errores, como en este caso del periodista de El Mundo) y empleo de todos los recursos gráficos, audiovisuales, de programación y editoriales para denigrar a Podemos (tergiversación, informes policiales de dudosa veracidad filtrados por supuestas «fuentes de la seguridad del Estado», es decir, fuentes anónimas; tertulias y desayunos donde despellejan a Podemos sin que ninguno de los comentaristas se aproxime política o ideológicamente a esta formación…).

Las alusiones de Pablo Iglesias al periodista Álvaro Carvajal hay que situarlas en este contexto de acoso y derribo de la prensa de referencia (El País, El Mundo, TVE, Antena 3, Telecinco, Canal Sur, Telemadrid, Cadena Ser, ABC, RNE, La Vanguardia) contra Podemos y, muy directamente, contra su persona. Es lógico, por lo demás, que los medios del bipartidismo reciban con toda su artillería a un partido que ha declarado públicamente su intención de «asaltar los cielos» del poder político en España.

La secretaria de Análisis Político y Social de Podemos, Carolina Bescansa, manifestó al día siguiente de las críticas de Iglesias a los medios que «la gente sabe que no se trata a Podemos de la misma manera que las otras formaciones» en periódicos y televisiones, mientras que «las críticas que se vierten al PP provienen de los juzgados, no de los medios de comunicación».

Bescansa pidió abrir un debate para saber «cómo funcionan los medios por dentro», porque cree que los periodistas «se encuentran con dificultades a la hora de transmitir las noticias de Podemos».

ACTUALIZACIÓN (25 de abril de 2016)

Iglesias se abraza con Álvaro Carvajal tres días después de estallar la polémica (Foto: @alvaro7carvajal)

Publicado originalmente en anselmolucio.wordpress.com el 23 de abril de 2016.