¿Firmarías para una editorial sin adelanto?

Si mañana me llama una editorial y me propone sacar alguno de mis libros de Amazon para que ellos lo publiquen daría saltos de alegría, claro, pero después preguntaría qué me pagan de adelanto y qué pasa con los royalties del libro en versión electrónica. Si no me pagan un buen adelanto, o me dejan los derechos de venta de la edición digital, les diría que no. Y no es por llevar lo de ser una autora indie hasta el final, que también, sino por la falta de confianza que me generaría.

© Dariusz Sankowski

No entiendo el sector editorial

No entiendo que no sean ellos los que quieran descubrir a los nuevos talentos (ojo, no digo que yo sea un nuevo talento, de ser un talento no sería nueva que una ya es madurita, dejémoslo en MILF, ¡qué diablos!)

No entiendo que no respondan mails o que en sus páginas web ponga que no reciben manuscritos no solicitados, tampoco cuentan qué tienes que hacer para que te soliciten el manuscrito y si les preguntas o mandas una sinopsis volvemos a lo de antes, no responden mails.

No entiendo que cuando desean lanzar una novedad al mercado en lugar de buscar a alguien con ganas de contar una historia, que ya tiene escrita, vayan a una persona mediática o con éxito en otro campo, y le pidan que escriba un libro. Convierten en escritores a personas que no querían serlo, que no habían dado el paso para hacerlo. Y, en cambio, no quieren leer manuscritos no solicitados. Prefieren esperar a que alguien destaque vendiendo por su cuenta para plantearse si publican su próximo libro en la editorial, cuando el público ya conoce el producto. ¿Qué gracia tiene eso? ¿Qué riesgo implica? En estos casos hay una inversión, sí, pero con un riesgo mínimo. El simple hecho de que determinada editorial publique algo ya significa que se venderá. Pero si el escritor no es mediático y no hay un riesgo por parte de la empresa, ¿qué pasa? Pues que vendiendo el mínimo ya recuperan su inversión, ¿pero al autor cuánto le queda? En dinero digo, que con orgullo y satisfacción solo paga las facturas el Rey.

No entiendo a las editoriales que no editan libros, que se limitan a cobrar a los autores para publicar sus obras, no entiendo que una empresa con vocación editorial publique cosas, no sólo que no ha corregido, sino que no ha leído. No lo entiendo.

Tampoco entiendo a aquellas que sí corrigen pero que no corren ningún riesgo. El autor lo paga todo y ellas dicen que distribuyen, a cambio se quedan con un porcentaje de las ventas. Cobran por un trabajo que ya han hecho, y cobrado. Sin riesgo no debería ser lícito obtener beneficios. Editan, maquetan, imprimen, distribuyen y adiós muy buenas. Ellos ya han cobrado por su trabajo, no pierden nada si la obra no se vende. Espera, que dicen que te van a hacer un blog. Fantástico.

Por qué no confío en alguien que no pague un adelanto

Ante todo me parece una falta de respeto al trabajo del autor, que no cobrará (si es que cobra) hasta pasados muchos meses después de las ventas. El autor invierte tiempo y esfuerzo, es su trabajo. Entregar un libro a una editorial es trabajar gratis, a cuenta de que, quizás, algún día te paguen. Es peor que ser proveedor de un ayuntamiento, los pagos de las editoriales se demoran mucho más.

Seguro que la imprenta cobrará por su labor. Maquetadoras y correctoras puede que incluso estén en nómina de la empresa y no sólo cobran cada mes sino que saben con qué dinero cuentan y tienen cierta seguridad laboral y económica. El autor no tiene nada de eso, tiene que entregar su obra gratis temporalmente a cambio de un porcentaje muy, muy pequeño de las ventas. ¿Un 10% con suerte? Conozco a varios autores que han publicado con editoriales que nunca les pagaron nada. Otros recibieron como pago algunas cajas con libros pasados muchos meses, no habían conseguido venderlos. Con suerte, las editoriales reparten royalties un par de veces al año, por lo que me cuentan, claro. Al cabo de un año te pagarán un 10% de las ventas de tu libro. No parece un buen negocio a no ser que vendas un montón.

Como decía antes, la falta de riesgo implica falta de interés. Si no tienes nada que perder, ¿te vas a esforzar realmente?

No hay un esfuerzo para venderlo. El esfuerzo te lo pedirán a ti. Y si no lo te lo piden, te lo exigirán. Y si no, si pasan absolutamente de todo, permanecerás en el olvido. Sea como sea, no te quedará otra que currarte un plan de marketing para vender una novela de una editorial que no está haciendo nada por venderla a parte de imprimirla y distribuirla. Tus conocimientos de marketing y tu capacidad de convocatoria probablemente sean limitados y tengas que hacer un esfuerzo titánico (que es tiempo que pierdes de escritura) para cobrar, con suerte, un 10% al cabo de un año. La mayoría de autores que conozco no tienen ni idea de cuánto venden, no tienen resúmenes semanales ni nada de eso. No saben cuánto cobrarán.

© Tamara Menzi

Supongo que hay más razones, pero estas son las primeras que se me pasan por la cabeza, si tengo que ceder mi trabajo gratis y esforzarme en venderlo, espero más que un miserable 10% al cabo de un año, necesito conocer cómo van las ventas para analizar el impacto de mi plan de marketing. Si al final tengo suerte y lo peto, la que se llevará calentito será la editorial, no yo. Yo veré cómo otras se quedan con el beneficio de mi trabajo, de mi riesgo y de mi inversión. Puede que sea una locura llevar esto de ser autora indie hasta sus máximas consecuencias, pero o jugamos todas en serio o yo sigo jugando sola.


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Publicado originalmente en www.claratiscar.com el 5 de marzo de 2016.