Grandes series de fantasía infantil

Por orden cronológico, una selección de series famosas y valiosas de fantasía infantil (y también juvenil), excluidas las propias de los más pequeños, como las de Osito (de cuyos cuatro libros se acaban de publicar nuevas y cuidadas ediciones en castellano) o Sapo y Sepo. Hay más información siguiendo los enlaces.

1920–1929. DOCTOR DOLITTLE, Hugh Lofting. Siete libros. El primer libro lo compuso el autor durante la primera Guerra Mundial, en cartas a sus hijos. Dolittle es un médico bondadoso que, cuando aprende los lenguajes de los animales, adquiere un prestigio mítico entre ellos. Lofting remezcla elementos distintos: un científico verniano en escenarios exóticos, la inventiva propia del nonsense, rasgos de los relatos de animales, tanto los de aventuras como los confeccionados con intenciones educativas. Ejemplo de serie que mejora, literariamente, con el paso de los libros.

1945–1948. PIPPI CALZASLARGAS, Astrid Lindgren. Tres libros. El primero lo escribió la autora para contentar a su hija enferma. Pippi es una superniña de nueve años, con recursos inagotables y una fuerza descomunal, que vive sola con un caballo y un mono, y tiene unos chicos vecinos que disfrutan con su compañía y la secundan en los juegos que les propone. Pippi, la primera niña rebelde de la literatura — o, más bien, la primera con ese tipo de rebeldía — , resultó subversiva para algunos padres y pedagogos porque trituró el molde de las narraciones sobre «niñas buenas y educadas». En realidad, sin embargo, era una crítica inteligente a los excesos de una educación formalista sin argumentos de peso para justificar las reglas de conducta que manda.

1945–1970. LA FAMILIA MUMIN, Tove Jansson. Nueve libros. Los Mumin son unos trols, minúsculos seres vergonzosos, de pelaje suave, curiosos, alocados y juguetones, que viven en un valle de Finlandia. Sus historias que hablan de amabilidad, de optimismo, de comprensión, de que una madre siempre atenta y un ambiente familiar afectuoso son el refugio seguro frente a las amenazas. Están ambientadas en el clima y las tradiciones nórdicas, como se comprueba en las descripciones de islas y tormentas, en los contrastes de luz y oscuridad entre los veranos y los inviernos, en la multitud de seres extravagantes que proceden del folclore y de la influencia de otros autores nórdicos. Eso sí, el mundo de los Mumin es inclasificable y lo disfrutarán los lectores con más inclinaciones poéticas y no los dados a las historias de acción.

1952–1982. LOS INCURSORES, Mary Norton. Serie cuyos héroes son personajillos de pocos centímetros de altura, que conviven con los hombres pero lo hacen escondidos en distintos lugares — bajo el suelo, debajo de las alfombras, detrás de los cuadros, etc. — , y que llaman «incursionar» a lo que los hombres llaman robar. La serie mejora de secuela en secuela pues Norton elabora cuidadosamente su narración, apoyándola en varios enfoques deficientes, con lo que logra dar al relato más verosimilitud y añadirle un elemento de interés: además de querer saber qué ocurre con la familia protagonista, el lector también acaba deseando averiguar cómo hemos llegado a conocer su historia. Las traducciones al castellano, aunque tienen calidad, no logran transmitir las muchas sugerencias que contienen las palabras y expresiones originales, empezando por la inexacta correspondencia entre «borrowers» e «incursores».

1966. ROWAN, Emily Rodda. Cinco libros. Pueblo de Rin, ambiente paramedieval. Cuatro tipos de gente: los habitantes de Rin, descendientes de antiguos esclavos de los Zebak; los Zebak, gente violenta que vive más allá del mar; los Maris, gente que ocupa las tierras costeras, fronterizas con Rin; los Viajeros, comerciantes y cómicos que van de un lugar a otro. El protagonista es Rowan, un chico asustadizo de doce años con un don para cuidar y curar los animales. Todos los relatos tienen un esquema semejante: un peligro al comienzo; una visita de Rowan a la impertinente Bruja Sheba que le dice unos versos proféticos y, a veces, le da un amuleto para los momentos difíciles; una expedición con algunos compañeros que, cada uno de los cuales cumplirá un papel importante hasta que, al final, será Rowan quien habrá de hacer frente a la última dificultad. Cada libro se desarrolla en un escenario diferente. Gran narración, con acentos de lo más clásico en las cualidades y aventuras del héroe, muy bien pensada para un público infantil.

1950–1956. CRÓNICAS DE NARNIA, C. S. Lewis. Siete libros. El sobrino del mago narra la creación de Narnia, un mundo donde conviven toda clase de seres y gobernado por el león Aslan, y cómo el mal se hace presente ya en sus comienzos; los héroes son Polly y Digory, dos chicos ingleses del siglo XIX que acceden a Narnia. El león, la bruja y el armario tiene como protagonistas a los cuatro hermanos Pevensie, chicos del siglo XX, y cuenta cómo Aslan restaura el daño causado en Narnia por la Bruja Blanca. En El príncipe Caspian los hermanos Pevensie vuelven a una Narnia donde muchos no creen ya en Aslan. Los protagonistas de La travesía del viajero del Alba, una novela de viaje, son los dos Pevensie más pequeños y Eustace, un primo suyo. El trono de plata, esta vez con Eustace y una amiga llamada Jill, se inspira en los relatos caballerescos del ciclo artúrico. El caballo y su jinete, con protagonistas narnianos, habla del regreso a la verdadera patria y a un mundo libre. La última batalla, también con Eustace y Jill como personajes humanos principales, es una descripción del inevitable final del mundo. Relatos escritos con chispa, con argumentos que atrapan y hacen pensar, con personajes atractivos, con descripciones magníficas, con una presentación muy creíble de los cambios hacia una mayor madurez de los protagonistas.

1964–1968. CRÓNICAS DE PRYDAIN, Lloyd Alexander. Cinco libros. El protagonista principal es Taran, un chico joven que, al principio, es un porquerizo. En El Libro de los Tres hace amigos que le acompañarán en sus aventuras posteriores. En El Caldero mágico ha de combatir contra enemigos que pretenden dominar la tierra de Prydain. En El Castillo de Llyr la principal protagonista es la princesa Eilonwy, que choca con una malvada hechicera. En Taran el vagabundo se cuentan los viajes de Taran para demostrar su origen noble y así poder casarse con Eilonwy. En El Gran Rey Taran termina de descubrir cosas sobre sí mismo y se resuelven los enigmas planteados en los primeros libros. Saga de literatura fantástica inspirada en relatos mitológicos germánicos y célticos. Es un mundo imaginario, con reminiscencias mágicas y ambiente paramedieval. En un clima optimista, con rasgos de humor y un estilo poético, el narrador exalta el valor, la alegría en las dificultades, la lealtad en la amistad.

1977–1982. LOS MUNDOS DE CHRESTOMANCI, Diana Wynne Jones. Cuatro historias que tienen en común la figura de Chrestomanci, nombre que no se refiere a una misma persona sino al puesto, un funcionario del gobierno británico que controla el uso de la magia en el país, personaje central en las dos primeras novelas y secundario pero decisivo en las otras dos. Las cuatro tienen también una base común que va siendo aclarada según se desarrollan las novelas: existen doce Mundos Relacionados y todos, excepto el Once, son a su vez una Serie o grupo de mundos; todos ellos fueron uno al principio pero de él fueron naciendo mundos paralelos en momentos históricos cruciales. Los argumentos son complejos pero se desarrollan con claridad y, a la vez, presentan con naturalidad convincente la fusión de lo cotidiano y lo mágico. Además, al presentar los conflictos de los héroes en unos ambientes fantásticos, llevan al lector a reflexiones más profundas: los protagonistas acaban descubriendo dentro de sí mismos cualidades que no creían tener y van recibiendo lecciones sobre la forma de usarlas apropiadamente.

1997–2007. HARRY POTTER, Joanne K. Rowling. Siete novelas. En la primera historia el protagonista tiene diez años y sabemos que sus padres han fallecido y que sus odiosos tíos le abruman. Luego va creciendo un año en cada novela al ritmo de los sucesivos cursos académicos en la escuela de magia Hogwarts. Esto también quiere decir que las novelas van dejando de ser infantiles y ensombreciéndose un poco. En ellas hay muchas influencias literarias previas, aparte de que la vida cotidiana en Hogwarts se parece a la de muchas novelas colegiales. Los personajes tienen gancho; los episodios están bien trabados y se suceden con rapidez; no falta un plan de estudios y una bibliografía completa sobre magia; continuamente surgen pequeñas incógnitas que tensan más la trama, pero a la vez hay escenas o diálogos humorísticos en momentos oportunos; abundan las descripciones ingeniosas y son muchos los juegos de palabras; en cada libro aparece algún nuevo personaje. En todos los libros, y en especial en el último, hay numerosas situaciones de tensión y escenas de acción con salvaciones en el último momento, que se alternan con momentos de lucha interior de Harry en torno a qué debe hacer y qué no, y con peleas dialécticas con intercambio de reproches y arrepentimientos posteriores.

2006–2010. TOM TRUEHEART, Ian Beck. Tres libros. La familia Trueheart, compuesta por la madre y siete hermanos, pues el padre desapareció hace tiempo en una misión, es la última de las grandes familias aventureras. Todos los hermanos son aventureros profesionales menos Tom, el pequeño, a punto de cumplir doce años. En el primer libro, cuando ninguno de sus hermanos regresa para su cumpleaños, el Ministerio de Relatos toma cartas en el asunto y encarga una misión a Tom: entrar en el País de las Historias Fantásticas para conseguir que sus hermanos puedan finalizar sus aventuras. En el segundo ha de ir al País de las Historias Oscuras. En el tercero se adentra en el mundo de los Mitos y las Leyendas y Mitos. Relatos con un planteamiento que respira buen humor y entreteje con talento muchos cuentos previos. El lector que conozca los originales sentirá curiosidad por ver cómo se va enredando y desenredando todo. Es certera la idea detrás de toda la historia: que sea un niño como Tom, en definitiva el lector, quien termine las historias y, al final, sea su principal protagonista. El segundo y el tercer relatos tienen más recovecos argumentales y son muchos más los personajes. El lector ideal es quien los lea por orden, quien conozca bastantes de las historias anteriores, y quien disfrute con el tono bromista y los golpes irónicos del narrador.