Cómo hacer algo que le importe a la gente


Por Jon Westenberg


Podrías hacer algo ahora mismo. Si quisieras dejar de leer, agarrar una hoja de papel de estraza y hacer una tormenta de ideas, probablemente podrías llegar a media docena de ideas sobre apps, libros o productos. A fin de cuentas, las ideas no son la parte más difícil. Basta con preguntar a Tom Haverford.

Podrías construir un sitio con WordPress y empezar a agobiar a tus amigos para que probaran el concepto. Podrías comenzar a escribir artículos de opinión en Medium y poner «Fundador» o «Autor» en tu biografía de Twitter en menos de 48 horas. Podrías lanzar una página de inicio, publicar el primer capítulo de un libro y continuar con ello en Product Hunt.

Las cosas se complican cuando estás intentando hacer algo que a la gente realmente le importa un carajo. No quieres que tu sueño se muera en la recámara, porque nadie lo leyó, lo vio, lo usó o lo escuchó. El silencio ensordecedor alrededor de tu trabajo puede destrozar tu alma.

¿Quieres que la gente se preocupe?
He aquí cómo.

1.

Solo haz aquello que a ti te importe

Si quieres hacer algo que verdaderamente le importe a la gente, que les preocupe de verdad, tiene que importarte a ti mismo. Porque si no lo hace, por más que lo intentes, saldrá a relucir en el producto final.

¿La razón de esto?

Hacer algo es difícil. Hacer algo que no te importa es aún más difícil.

La única forma en la que podrás trabajar de forma constante, cuando no quieras trabajar, intentarlo constantemente cuando no lo quieras intentar, es preocuparte por tu trabajo de una manera profunda y honesta.

¿Quieres que la gente se preocupe? Entonces tiene que importarte verdaderamente a ti mismo.

2.

Haz cosas para la gente real

El mejor consejo de escritura que he escuchado fue el de escribir específicamente para alguien que conozco. Es una idea genial. Cada vez que voy a crear algo o construir algo, pienso en aquellos que conozco que sé que se beneficiarían de lo que estoy haciendo.

Si tienes algo que te importa lo suficiente como para hacerlo, tienes que hacerte la siguiente pregunta: ¿Para quién lo estás haciendo? ¿Qué información necesitan? ¿Qué giro les haría frenarse? ¿Cuál es su único punto débil que el producto podría solucionar o su historia secreta que tu novela sería capaz de tocar y provocar una respuesta emocional real?

Deja de pensar en tu público como un concepto vago, como una colección de personas anónimas.
Piensa que tu público es una persona real con sentimientos, experiencias y con una historia. Cambiará tu perspectiva.

¿Quieres que a la gente le importe?
Tienes que saber qué hará que les importe.



3.

Pregúntate si te adaptas al proyecto

Tienes que preguntarte si tienes el valor, la fuerza, la motivación y la pasión para hacer lo que quieres hacer. Y me refiero a preguntártelo realmente a ti mismo, porque la primera vez que apareces con una idea puedes estar tan atrapado en ella que no puedas ver nada más.

Es fácil confundir el entusiasmo con la pasión, motivación y capacidad.

Cuando ese sentimiento comienza a apagarse o te acostumbras a él, puedes darte cuenta de que no tienes la potencia bruta real para poder terminar y seguir adelante. Eso no es algo malo; no hay nada malo en reconocer que un proyecto no es adecuado para ti. Tal vez haya otro proyecto que sí lo es.

No es suficiente con que te preocupes por lo que estás haciendo. Tienes que sentirte bien.

¿Quieres que la gente se preocupe?
Sólo trabaja en proyectos que te hagan sentir bien.

4.

No hagas nada para ser alguien

¿Has visto alguna vez uno de esos concursos de cantantes en la televisión? Quizás hayas visto un centenar de jóvenes, con los ojos brillantes, agarrando micrófonos y hablando de sus sueños. Explicarán que desde que eran niños, siempre quisieron ser cantantes.

Casi nunca dicen que querían cantar. Cuando se llega a esto, la mitad de las veces es porque en realidad cantar no es el objetivo final. Quieren la parafernalia, el estilo de vida y las vacaciones de los cantantes.

Si el hecho de cantar realmente fuera su objetivo final, no estarían en un programa de realidad en la televisión. Estarían ahí fuera cantando donde pudieran todas las noches, escribiendo canciones, fundando grupos de música, grabando música.

Lo mismo sucede para cualquier cosa que pudieras hacer. ¿Quieres hacer X o ser la persona que hizo X? Porque si no te preocupas por el acto de hacer algo, si no quieres salir cada día de allí y tratar de hacer algo, igualmente podrías abandonar.

¿Quieres que la gente se preocupe?
Ellos deben preocuparse por tu trabajo. No tú.

5.

Trabaja. Trabaja duro.

Si quieres escribir un libro que pueda romper el corazón de alguien: trabaja duro.

Si quieres empezar un negocio que cambie el mundo: trabaja duro.

Si quieres dibujar un cómic que exprese todo lo que eres y con lo que sueñas: trabaja duro.

¿Quieres que la gente se preocupe?
Trabaja duro.