Hoy he aprendido algo sobre mi novio que ninguna chica tendría que descubrir jamás


«Mark era el material de los sueños. Amable, cariñoso, atento. Lo suficiente para poner celosos a todos mis amigos. Pero hoy sucedió algo horrible…»


Mark era el material de los sueños. Amable, cariñoso, atento. Lo suficiente para poner celosos a todos mis amigos. Pero hoy sucedió algo horrible, algo que no le deseo ni siquiera a mi peor enemigo. Me enteré de algo sobre Mark que cambiará para siempre mi opinión sobre él; mi capacidad para confiar en los hombres se ha roto para siempre.

Poco después de la cena, mi mejor amiga, Jessica, me llamó y me dijo que tenía cierta información que compartir conmigo sobre Mark. Le supliqué que me lo dijera por teléfono, pero ella insistió en que tenía que ser en persona. Así que nos reunimos una hora más tarde en el Jitterbug Cafe, nuestra cafetería favorita, para beber capuchino y escuchar el concierto de guitarra acústica de la noche de los viernes. Sin embargo, esta noche el sonido de la guitarra acústica sería reemplazado por el sonido de las lágrimas, las sonadas, los pañuelos sacados de los paquetes de pañuelos y otros sonidos que indican que algo triste está sucediendo.

Fue allí, en la cafetería, que Jessica me contó la mala noticia: Mark es en realidad un par de salchichas viejas dentro de un suéter de angora muy pequeño.

Al principio no podía creer las palabras que ella me estaba diciendo mientras salían de su boca. Había oído que esto le había ocurrido a otras chicas, pero nunca pensé que pudiera sucederme a mí. Pero cuanto más pensaba en ello, más me cuadraba todo; su olor ocasional a salchichas viejas, su negativa a hablar y su incapacidad para caminar por la habitación por sí solo.

Le pedí a Jessica que me explicara cómo descubrió la verdad acerca de Mark. Me dijo que empezó a atar cabos cuando observó una conversación por mensajes de texto entre Mark y yo. Se dio cuenta de que Mark no respondía a nada de lo que le estaba diciendo. Y esto es así porque él es un par de salchichas viejas y las salchichas no pueden mandar mensajes.

Y a pesar de que Mark era el base estrella en nuestro equipo de baloncesto de la escuela, nadie pudo recordar a Mark participando en ninguno de los partidos. En vez de eso, él siempre estaba sentado en el banquillo —el comportamiento típico de una persona que en realidad no es una persona, sino un par de salchichas genéricas dentro de un mini suéter.

Pero quizá el momento más revelador fue la semana pasada, en la fogata de Nolan, cuando Mark fue realmente confundido por un tarro de salchichas. Todos nos reímos. «¡Qué gracioso! ¡Rachel pensó que Mark era un tarro de salchichas! ¡Afloja con el alcohol, Rachel!» Y aunque Rachel parece tener un problema con el consumo de alcohol, esta fue la noche en la que Jessica finalmente se dio cuenta de la verdad sobre Mark.

Esta es una realidad que afrontan chicas jóvenes en todas partes hoy en día: en algún lugar, alguien está haciendo a punto pequeños suéteres de angora, llenándolos de salchichas viejas y apestosas, y luego poniéndolos en circulación como si fueran personas reales. Puede que te hayas sentado frente a uno en un autobús repleto sin siquiera haberte dado cuenta. Pero, otras veces, están cortejados por chicas jóvenes y vulnerables, cuyo único error es estar buscando el amor en un mundo tan, tan frío.

Realmente pensé que me iba a casar con Mark, que él iba a ser el elegido. Mis amigos lo aceptaron, mi familia lo aprobó. Nunca pensé que me haría esto a mí: revelar que él realmente era un par de viejas salchichas de Frankfurt, vistiendo un suéter de recién nacido. Pero supongo que si hay algo que he aprendido de toda esta dura experiencia es que no todo el mundo resulta ser la persona que piensas que es.