Escríbele un beso
Lisardo Sobrino
41

Hoy, sin que me lo pidas, soy toda tuya

Sigo escuchando y escuchando y escuchando todos esos besos que me mandas. A más de 9,000 km es lo único que me queda.

También será que no me canso de ellos. Y vuelvo a escuchar tus ruidos atravesados y siento que estás en mi oído diciéndome todas esas cosas.

Y siento que tus Mmmm se van de mis oídos hasta mis Ganas. Ya no sé qué hacerle a todas estas. A toda esa agitación constante que no se va.

Ayer en la noche llegué tarde a casa, dejé mi bolsa, mis llaves, mis jeans. Saqué el móvil de mi bolsa con las manos ansiosas y me concentré sólo en escucharte, en sentirte a través de tus besos, en imaginarte del otro lado del mundo diciendo todo eso sólo para mi. Leía una y otra vez mis ganas de hacerte gritar. El placer de dar placer. Te imaginaba tendido en mi cama con la única encomienda de disfrutarnos uno al otro.

Me encanta que me hagas gritar de Ganas, pero también que te permitas ser egoísta y simplemente disfrutar mis labios y mis besos repartidos por todo tu cuerpo.

Me encanta imaginarte perdido entre mis sábanas azules. Comienzo a sentir tus manos, sigo perdida por ti, con ganas de explotar entre tus brazos. Mis manos se pierden, no quiero detenerme… sólo quiero que tus besos me lleven a ese punto de éxtasis… de abrir los ojos sólo para ver tu cara mientras me besas… no puedo más con esta ansiedad, con estas Ganas, quiero sentir cómo mi pulso se vuelve loco, cómo comienzo a perder la constancia en mi respiración… te escucho una vez más… todos tus besos y ganas se juntan con las míos… y me pierdo por completo…

Ese momento cuando nada más existe, dónde ya no puedo detener todas esas Ganas atoradas… quiero gritarte al oído… quiero morder tus labios… quiero que sientas mi espalda que se arquea de placer… quiero sentirte… y no puedo… y las ganas se van y regresan… y vuelvo a tocarte y vuelvo a escucharte y vuelvo a morder mis labios para no gritar…

Hasta que el sueño me venció.

Y desperté pensando en ti. Again.

Y desperté con ganas de ti. Again.

Ya comienzo a dudar si sean sólo las Ganas lo que me está volviendo loca. Ya sé que no se van a ir. Me las dejaste junto con la Magia de la Navidad. La magia que me arrastra por el día y las ganas que me arrastran por la noche.

Quiero tener todos tus placeres, todas tus risas,
todas tus voces entrecortadas.
Quiero todos tus besos para mi.

¿Qué ofrezco a cambio? Mis amaneceres ruidosos, las 20 maneras en que puedo ser tuya, te doy todas mis mentiras. Puedo darte todas mis letras que hoy es lo único que me pertenece y que de verdad me importa. Te doy mis risas escandalosas, mis ganas de bailar y cantar.

Hoy, sin que me lo pidas, soy toda tuya.

(Con todo y las ganas que no se van)