«La creatividad es un movimiento perpetuo»

Lucas Dietrich, diseñador gráfico y artista, en una entrevista con Leuchtturm1917.

Trabajas en medios muy diferentes, desde el papel hasta la película y también tienes un vínculo estrecho con la música. ¿Cuál es la disciplina que más disfrutas?

Lo que más me gusta es cuando las disciplinas se entrecruzan. Entre más tiempo me ocupo en la música y gráficos, más puntos de cruce y paralelos encuentro. La música y los gráficos se alimentan bilateralmente, por eso es que no tengo ningún favorito.
Lucas Dietrich (Foto: ShootED 2014)

¿Existe en tu trabajo una fuerte contradicción entre el diseño por pedido y la expresión artística? ¿O los clientes te brindan suficientes libertades?

Buena pregunta. Por supuesto que siempre existen ciertas fricciones cuando el trabajo gráfico y artístico se confunden. Ahí hay una gran diferencia: uno corresponde a resultados relacionados con brindar un servicio; el otro corresponde a la libre expresión. Al final siempre depende de los deseos del cliente. Cuando yo como diseñador gráfico o ilustrador obtengo la suficiente confianza como regalo, también ahí se encuentra la libertad. Entonces la mayoría de los proyectos son bellos y emocionantes.

Tus portadas de disco están llenas de ideas creativas. ¿Qué piensas de todo esto?

Decir que escucho la música y tengo una imagen en mente sería muy simple. Me escucho a mí mismo, lo que tiene que decir la persona o el proyecto y cómo es dicho. En conjunto con la música se encuentran varias ideas visuales e imágenes. No están de repente ahí, sino que «crecen» lentamente. Creo que es importante el no entender una portada de álbum como una visualización pura de la música, sino también integrar a la persona y a la esencia del proyecto en ella.

¿Tienes algún ritual o trucos específicos para estimular tu creatividad?

El ritual: la creatividad está, por así decirlo, en perpetuo movimiento; la continuidad es decisiva. Entre más tiempo se esté sin hacer nada, más difícil es volver a comenzar, de igual manera que sucede con la mayoría de las cosas. Cuando se permanece activo, así sean tan solo un par de bocetos, un par de tonos por día, permanece el pequeño motor de la creatividad activo por sí solo. El truco es casi la práctica opuesta del ritual: Permitirse también el ser perezoso. Cuando no se tienen ocurrencias hay que hacer algo más o, simplemente, pararse un poco. Tomar un café, hacer una caminata por la ciudad, ir al museo, etc. Cuando lo dejas ir, hay lugar para nuevas ideas.

¿Qué papel juegan los cuadernos de notas en tu vida cotidiana?

Para mí, en la mayoría de los casos, el cuaderno de notas es un cuaderno de bocetos que es nuevamente mi diario visual. Con él puedo registrar tanto viajes como hechos cotidianos mucho mejor que con otros medios. Por supuesto que esa es una historia personal, pero cuando se dibuja se tiene que observar mejor para profundizar en una cosa. Cuando miro alguno de mis viejos dibujos, puedo recordar aún años después el lugar y las circunstancias en la que este se encontraba.

¿Por qué no has decidido renunciar a la pluma y al papel a pesar de la digitalización?

Eso tiene razones pragmáticas y hápticas. Pragmáticas porque un cuaderno de dibujo no necesita ni de baterías ni de una pantalla sensible. Puedo llevarlo a donde quiera y soy totalmente independiente. Hápticas porque hay una directa relación física entre la cabeza, la mano, el lápiz y el papel. Cuando dibujo sobre una tableta, existe siempre este milímetro de cristal entre el lápiz y el dibujo. Pareciera ser un detalle insignificante, pero en la expresión artística significa mucho. En el cuaderno de dibujo puedo dibujar tanto con lápiz como con tinta, puedo colorear con acuarelas, puedo pegar trozos de papel y colocar hojas entre las páginas. También el que exista un fin juega un papel importante: un cuaderno de dibujo estará en algún momento lleno. Entonces comenzar con el próximo es para mí una gran alegría.

¿Hay datos particularmente importantes en los cuadernos de LEUCHTTURM1917? ¿Por qué?

Por un lado el gramaje de los cuadernos de dibujo. Con 180gr el papel es lo suficientemente grueso como para poder pintar sobre él con diferentes medios. Un papel más delgado se rasgaría o se ondularía al momento de pintar. La bolsa en la cubierta posterior también la encuentro muy práctica. Con frecuencia acumulo etiquetas, boletos u otros pedazos de papel que, a mi parecer, merece la pena recoger y quizá más tarde pueda añadir a alguna imagen. También pienso que el relieve en seco opcional es un bonito detalle, el cuaderno es aún más individual gracias a él.

Más sobre Lucas Dietrich en Facebook o en http://www.lucasdietrich.com/


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