La fiebre por correr

Fiebre del oro: período de migración apresurada y de forma masiva de trabajadores hacia áreas más rústicas, en las que se había producido un descubrimiento espectacular de comerciales de oro. Suele referirse en especial al que se produjo en California en 1848. —Wikipedia.

Año 2016, estamos ardiendo en fiebre por correr sin importar las consecuencias sobre la vida misma. Ardamos. La sociedad acostumbrada a quejarse, a levantarse, a gritar cuando la tragedia se vuelve personal y deja ser de un tercero. Mal acostumbrados a no hacer las cosas de la manera correcta, a no leer el reglamento de la carrera, a no cumplir con el equipo técnico, a no realizarnos estudios médicos cuando todo lo anterior no es obligatorio.

Oferta y demanda

El mercado de las carreras de asfalto lleva ventaja sobre las de montaña o senderos, en ambos veo el mismo patrón repetido en varias carreras —precios elevados. Donde la gran mayoría de los corredores cegados por su entusiasmo y algunos hasta fanatismo, no logran ver como el organizador sacará el máximo provecho posible sin ofrecer ninguna garantía. La única manera para evitar que este abuso siga creciendo es no asistir a las carreras, pero es complicado.

Borregos existen en todos lados, borregos con falta de visión y alcance los hay, borregos fanáticos hacen crecer el poder de una persona y suben precios.

Volver a lo básico

Al nacer nuestra vida depende de los padres o el tutor en turno, cuando no se cuenta con ninguno de los anteriores tenemos que aprender en base a experiencias y por lo general las malas experiencias son las que nos hacen crecer para ser más fuertes.

Enfocado, en no depender de nadie.

En la montaña he aprendido y es bien sabido que cada persona empeñada por hacer cumbre, practicar trail, correr en montaña o escalar es responsable de lograrlo con sus propios medios. Al no hacerlo, pone en riesgo el abasto, la seguridad de otras personas. Entiéndelo.

La suma de las experiencias y conocimiento de varias personas es lo que podemos llamar equipo. Pero es responsabilidad de cada persona ver por su vida como regla básica de supervivencia.

Evita el misticismo, fanatismo, di no al entusiasmo

Alguna vez leí: Ultramaratón de los Cañones no se trata de altimetría, sal y corre. IMHO, creo que cualquier actividad física que lleve al cuerpo a niveles a los que no estamos acostumbrados debe realizarse a consciencia y bajo una certificación médica, nada de magia.

Es responsabilidad mía, tuya y de cualquier corredor prepararse para ese reto con tiempo, no es responsabilidad del organizador salvar nuestra vida cuando hicimos caso omiso de las señales de una mala preparación o mala organización de la carrera.

¿Cuales son tus métricas para considerar que una carrera es apta para recibir el pago de tú inscripción?