Lo que haces ahora es tu prioridad

La vida misma se basa en decisiones. Quién eres hoy mismo consiste en todas las decisiones que has tomado a lo largo de tu vida.

Y cada una de estas afecta directamente en otras decisiones que hagas.

Por eso la forma en cómo decides usar el tiempo que tienes, ahora mismo, define lo que realmente quieres estar haciendo en tu vida.

Claro, es fácil decir que no tenemos tiempo… porque siempre estamos ocupados, tenemos calendarios llenos de actividades o nos llenamos de muchas responsabilidades que nos hacen pensar que no hay espacio libre.

Así nos ponemos la excusa de que nos hace falta más tiempo —pero seguimos diciendo que queremos más, para hacer nuevas cosas, para tener más cosas, para cumplir más…

La verdad es que nunca vas a encontrar más tiempo. Tú mismo debes crear el espacio de tiempo necesario.

Después de todos los «esto es lo que debo de hacer», no hay tiempo para los «esto es lo que quiero hacer», ¿verdad?

Si así es como te sucede, debes reestructurar todo lo que haces y preguntarte: ¿qué consume el mayor tiempo de tus días?

Todos comenzamos el día, frescos, con las mismas veinticuatro horas. Nadie tiene más que otros.

Necesitas identificar las cosas que estás haciendo actualmente para definir cuáles te acercan más a la vida que quieres, y así evitar el resto.

Lo que haces ahora es realmente tu prioridad.

Por ejemplo, si tu perro se rompe una pierna y necesita ser llevado al veterinario y lo único que haces es seguir viendo el timeline de Twitter, estás diciendo que esta red social es más importante que tu mascota.

Si de inmediato paras lo que estabas haciendo, ya sea trabajo de un cliente, una reunión o un avance de tu proyecto, para ir al veterinario, entonces tu mascota es más importante.

De esta forma, actúas bajo lo que más te importa (en este caso tu mascota) para detener todo lo otro que haces. Estás declarando tu prioridad a través de tus acciones.

Decir que algo es importante no lo hace así. Tus prioridades se demuestran por cómo usas tu tiempo y las acciones que tomas.

Al final ser dueño de tu tiempo, significa ser responsable al aprender a usarlo correctamente.

Si te levantas y lo primero que haces es entrar al Facebook, es tu prioridad.

Si no has comenzado tu proyecto, no es culpa de los demás, es tu culpa.

Si no has escrito constantemente no es por la supuesta falta de imaginación, es tu propia culpa.

Si no has visto que el mundo cambie pero tú sigues igual, tienes parte de la culpa.

Si lo usas para distraerte, es por que tú mismo sabes que lo tienes merecido.

Si te la pasas viendo la televisión en vez de aprender algo nuevo, es tu prioridad.


Si no has analizado cómo manejas tu tiempo, ahora es el momento de darle espacio a lo que realmente importa y simplificar las cosas que evitan llevarte adónde realmente quieres ir.

Es que hay muchas formas en que estamos perdiendo el tiempo y energía; ver televisión excesivamente, ser adicto al ejercicio o comer a todas horas son distracciones.

Ten el coraje de eliminar todo lo que te esté robando tu preciado tiempo. Por ejemplo:

  • ¿Ves televisión buscando algo divertido?
  • ¿Son esas series, concierto en vivo, deportes o películas tu única forma de diversión?

No quiero decir que sea malo ver estas cosas, sólo que cuando lo haces por mucho tiempo, te estás perdiendo de lo importante para ti.

Si te encuentras observando constantemente, es mejor ser partícipe de tu propia vida.

En vez de ver un deporte, juégalo. En vez de escuchar música, aprende un instrumento.

Qué es más divertido para ti: ¿jugar una reta de futbol con tus amigos o ver los partidos por la televisión?

Busca maneras de tener tus manos llenas de mugre, porque en ese juego se activará la chispa de productividad en ti.

Por eso es más común usar nuestro tiempo en un trabajo que es seguro y nos da beneficios que arriesgarse a emprender algo por tu cuenta.

Si quieres comenzar un proyecto propio cuando estás trabajando actualmente, evita a toda costa esas cosas que no te aporten valor.

Piensa en todas las cosas que debes hacer diario, semanal o mensualmente. Identifica las que no están ayudándote a progresar hacia la vida que realmente quieres y usa todo espacio libre para avanzar con tus ideas.

Recuerda que el tiempo es un recurso finito y una vez que lo pierdes, nunca más va regresar. Así que no lo desperdicies.

Nunca vas a encontrar más tiempo si lo estas llenando automáticamente por puro hábito, así que te recomiendo analizar tus acciones diarias y alinéalas con lo que quieres lograr con tu vida.

Porque si las cosas que estás haciendo justamente ahora son lo más importante para ti, te pregunto… ¿realmente estás haciendo lo que te gusta?


Gracias por leerme.

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