Los siete motivos del fracaso en México

Primer motivo: Distraernos de nuestros problemas en lugar de resolverlos

En México, la queja es deporte nacional. Nos quejamos del cómo estamos. Y la acción inmediata es entretenernos. Consumimos horas y horas de televisión basura. De comedia fácil. Memes divertidos. Videos chistosos. Y los problemas se quedan sin solución.

Dejamos que se escape nuestro recurso más preciado; el tiempo. Lo dejamos sentados en el sillón. En nuestro círculo de conformismo. Y nos excusamos. Así son las cosas. La gente no entiende. Que le vamos a hacer.

Sí, también hay que entretenernos. Pero hay momentos para hacerlo. Y formas creativas para descansar.

Descansa con un libro. Descansa con lápiz y papel. Descansa haciendo cosas.

Lee. Escribe. Imagina. Crea. Experimenta.

Levántate.

Piensa fuera de la silla.

Segundo motivo: El complejo del llanero solitario

Nos falta trabajar en equipo. Falta entender que nadie es autosuficiente. Carecemos de la habilidad del trabajo grupal. Increíble viniendo de un pueblo tan solidario.

Nos une la adversidad pero nos divide el éxito.

Desde la escuela tenemos problemas para integrarnos. Para dividir las funciones y compartir los logros. Necesitamos integrarnos. Entender que en equipo las cosas suceden y funcionan mejor. Preferible llegar todos a la meta trazada. Ayuda. Siempre ayuda. Organiza. Coordina. Haz cosas.

Tercer motivo: El círculo de la comodidad

Nos encanta el área del confort. La incomodidad nos asusta. Vivir toda la vida en el mismo lugar donde se nace. Exigimos una escuela de gran nivel cerca de casa. Esperamos el maravilloso empleo a varias cuadras del hogar. Esperamos la conferencia en el teatro de la ciudad.

El fruto busca caer cerca del árbol.

El camino incómodo es el que nos llevará a hacer cosas grandiosas. Arriesga. Sal. Muévete. Explora. Experimenta. Sólo hay una vida, te lo anticipo. Mejor dicho: te lo advierto.

Hay un intercambio, viaja.

Hay evento, asiste.

Hay una capacitación fuera de tu ciudad, participa.

Hay una capacitación fuera de tu ciudad, asiste.

Valdrá la pena, te lo aseguro. Amplia tu mundo.

Cuarto motivo: Las escuelas dejaron de inspirar

La inmensa mayoría de las escuelas se convirtieron en instituciones burocráticas. En fábricas de excusas. No hay recurso. No hay tiempo. No hay espacio. Fábricas de títulos universitarios. Carreras donde es posible egresar sin leer un solo libro.

El mundo hierve en ideas mientras nos quedamos secos sin saber que hacer.

El mundo vive la más impresionante etapa de su historia. Y nuestros estudiantes son espectadores no actores. El próximo gran invento no será mexicano. La próxima gran aplicación no será mexicana. Y que no se culpe a los maestros. La responsabilidad es de todos.

Son pocas las escuelas comprometidas con lo importante. La escuela es grande por el trabajo de su gente no por su tamaño. La escuela debe inspirar, sacar lo mejor de cada estudiante. Resolver problemas de la comunidad. Trabajar para sacar al país adelante.

Hay que hacerlo. Nos lo debemos.

Quinto motivo: La envidia

Las personas exitosas en México siempre levantan sospechas. Si le fue bien es por sus palancas. Si le dieron el empleo es porque se acostó con el jefe. Si le aumentaron el sueldo es por barbero. Si ganó una elección es por la compra de votos. Si tiene dinero es por prestanombres.

Basta.

Debemos reconocer los méritos de las personas. Aplaudir sus logros como si fueran nuestros. Claro; la perfección es una ilusión; primero juzgamos en lugar de analizarlos. Tiramos la piedra y nos escondemos. Debemos crear modelos de inspiración para las próximas generaciones. Si alguien es para ti exitoso cópialo. Y mejora su método.

Sexto motivo: Pocos leen

Si consumes contenido basura no tendrás la claridad de pensamiento. Tu cerebro es la máquina más compleja del universo conocido. Aliméntala con libros útiles. Pocas, lastimosamente pocas personas se preocupan por su intelecto. En agregar información de calidad a su sistema.

Ingresa en tu sistema lo más selecto. Lo mejor de las mentes más brillantes se encuentra plasmado en libros. Y si no lees te pierdes las mejores ideas del mundo.

Séptimo motivo: Pensar a corto plazo

En México gastamos no invertimos. Tapamos el pozo mientras llueve. Hacemos las cosas para salir del paso.

Tiramos el papel sin pensar que sucederá después. Hacemos fiestas hoy para quedarnos sin comer mañana. Los gobiernos se ocupan de resolver no de prevenir. Pocos proyectos trascienden. Y aquellos en lograrlo se convierten en la mejor inversión.

Soñamos las cosas por la noche y queremos verlas realizadas en la mañana.

Todo proyecto necesita tiempo para aplicarse adecuadamente. Rogamos por magia que no existe para que sucedan las cosas que no planeamos.

Las visiones cortas siempre se quedan pequeñas.

Y si piensas invertir te anticipo que la mejor inversión eres tú.

Haz la mejor versión de ti.

#PiensaFueradelaSilla