
México y Colombia.
De cierta manera, vivir en Colombia es como vivir en México.
Un país en el que sus ciudades por momentos parecen ser completamente diferentes y te hacen sentir que has viajado a otro país pero sin mostrar el pasaporte. Viajar del norte al sur puede ser una experiencia enriquecedora, en el que cada lugar tiene algo diferente de lo que puedes enamorarte (o llegar a odiar, esto último, mi sentimiento sobre el clima bogotano).
A Bogotá, a pesar de ser la capital del país, le falta mucho para estar al nivel de, por ejemplo, Ciudad de México o Sao Paulo. Sin embargo, a través de mis pláticas con la gente local, y personas mayores, pude saber que ha crecido demasiado, que ha tenido un gran desarrollo en infraestructura y movilidad en los últimos años, y que mucha gente se siente contenta de ver que su ciudad haya mejorado en varios aspectos. Y puedo dar fé, que al menos, su escena de emprendimiento y tecnología, ha tenido un crecimiento maravilloso: startups, eventos, servicios. Pero por otro lado, lamentablemente también toca leer artículos como “El doloroso retroceso de la cultura ciudadana en Bogotá”.
Su servicio de transporte público por momentos me parece insuficiente, el tráfico puede llegar a ser tan caótico como el del DF, la diferencia es que en la capital mexicana duplicamos (y un poquito más) a la población bogotana. La comida es más bien sosa, pero no por mala, descubrí muchas cosas ricas, sin embargo, acostumbrada a una cocina donde las especias abundan, no me hicieron tan feliz con la gastronomía capitalina, pero lo bueno de vivir en la capital es que puedes comer cosas que provienen de muchas regiones, y por mucho, la comida costeña es la que mas complació a mi paladar.
Acá, para resumir lo que aprendí de Colombia, una lista de las cosas que, por alguna razón siempre comparé con México. Ojalá te sea de utilidad si alguna vez llegas a visitar este hermoso país. *
En México uno come tortillas, en Colombia, arepas.
En México las cosas son chidas, padres; en Colombia, las cosas son chéveres o son una chimba.
En México uno es una buena persona; en Colombia, uno es una persona querida.
En México dejamos atrás los miles de pesos hace algunos años; en Colombia me siento millonaria. “Claro señora, son 500 mil pesos”.
En México uno le pone chile o salsa a la comida; en Colombia, le pones ají (que no pica, gracias).
En México uno toma horchata; en Colombia, avena.
En México se preparan huevos a la mexicana: con cebolla, tomate y chile; en Colombia, son huevos perico (¿alguna referencia sútil?), con cebolla y tomate, ¿no creerían que le van a poner chile verdad?
En México uno pide un licuado; en Colombia, pides un jugo con leche.
En México hay tráfico; en Colombia, trancones.
En México (la capital) hay HOY NO CIRCULA; en Colombia, PICO Y PLACA.
En México uno se va de farra, de fiesta; en Colombia, se va de rumba.
En México después de la fiesta amaneces crudo o con cruda; en Colombia, con guayabo. Que no es lo mismo que arriba del… (¡ups!)
En México se va a la farmacia; en Colombia, vas a la droguería.
En México comemos sandía; en Colombia, patilla.
En México hacemos cajeta; en Colombia, arequipe.
En México decimos frijoles (con acento prosódico en jo); en Colombia son frijoles (con acento prosódico en fri).
En México las cosas son divertidas; en Colombia, bacanas.
En México para afirmar algo decimos “ándale”, “ok”; en Colombia “hágale” o “de una”
En México uno puede ser un hijo de la chingada; en Colombia, usted puede ser un hijueputa (y en ocasiones un triple hijueputa).
En México saludamos con ¿qué has hecho? ¿qué onda? ; en Colombia con un ¿qué más?
En México las cosas pueden ser malas, desagradables (comida, situaciones, personas); en Colombia, las cosas son malucas.
En México uno tiene cuates, amigos; en Colombia tiene parces, parceros.
En México cuando el grupo de amigos se reúne, hacemos referencia a ellos como “la banda”, “la bola”; en Colombia, es “el parche”. “Nos fuimos de parche a casa de Luis”
En México cuando no somos precavidos y “facilitamos” que nos roben, decimos que “nos pusimos de a pechito”, o que “lo pusimos en bandeja de plata”; en Colombia, dicen “dar papaya”. (¡Y luego piden que no me ría!)
En México usamos dinero; en Colombia, plata.
En México se chambea; en Colombia, se camella.
En México usamos muletillas como “chin” “en la madre”; en Colombia por alguna razón dicen “uish”. “Uish, se quemó el arroz”.
En México vamos a la tiendita; en Colombia, a la cigarrería (aunque la gente les diga tienditas o tiendas, todas tienen un letrero afuera que dice cigarrería).
En México a uno le ofrecen un café o un cafecito; en Colombia, te ofrecen un tinto.
En México uno toma el camión, el taxi; en Colombia, uno coge buseta, taxi, y una gran cantidad de cosas, en resumen, uno coge de todo. En México eso sería… bueno, el chiste se cuenta solo.
En México nos parece curioso y divertido el acento colombiano; a ellos les parece que el nuestro es de las cosas mas bacanas, según ellos hablamos cantadito y ellos tienen un acento neutro. (¡Ajá!)
Solo puedo decir, gracias Colombia, por enseñarme tantas cosas lindas en estos 6 meses (y darme un gato rolo), ¡nos vemos muy pronto!
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*Muchas palabras o expresiones, pueden no ser representativas de todas las regiones, yo solo viví en Bogotá, pero esta lista puede crecer si me ayudas.