Marcas y políticos

De cara a las municipales y luego las presidenciales, un pequeño consejo para los políticos, quienes suelen hacerlo, salvo excepciones, muy mal en digital.

Ver a los políticos chilenos¹ en digital es esto: Tuitean tarde mal y nunca. Les gusta más disparar mensajes que sean compartidos (usan las plataformas más para distribuir que para acercarse a las personas) y no tienen grandes equipos monitoreando y estudiando esas conversaciones. El tono y estilo no es consistente (más bien poco trabajado y formal). No hay humor, fotos o videos. No enganchan 1:1 con los usuarios y no están analizando los problemas a mejorar y virtudes a corregir. Son parte de una mentalidad que posterga todo a «bajarlo después a digital», porque reina la cultura de esperar a la conferencia de mañana a las 10 a. m. antes que la noticia por alguna red social, AHORA. En ese sentido deberían estar haciendo dos cosas. Por un lado, mirando a las marcas que lo hacen bien en digital…

Las marcas que la revientan en digital son esas que crean un estilo particular y consistente a la hora de comunicar. Marcas que respetan su ADN pero son capaces de enganchar con humor, generar conversaciones, experiencias y contenidos capaces de asombrar, aunque sea por un ratito, en digital. Pero no hablan de la competencia. No se pierden en eso. Sí monitorean las conversaciones para entender lo bueno y malo de ellas según los propios consumidores, en pos de mejorar en forma continua. Suelen armar equipos especializados en digital (internos o a nivel de agencias) y tratan de tener conversando a todos sus externos (agencias, consultores, etc.) en pos de la marca. Y están contestando cada reclamo e interacción. SIEMPRE y en cualquier plataforma (más sobre eso aquí).

Por el otro, si bien sus cuentas no son perfectas² deberían mirar lo que hace el equipo de Hillary Clinton en digital. Con un equipo de 100 personas, están en distintas plataformas digitales (Facebook, Twitter, LinkedIn, Medium, Pinterest, Instagram, Youtube), generando contenido y simplificando la comunicación pero manteniéndose siempre en EL MENSAJE de su campaña. Se nota la consistencia a lo largo de las plataformas y el tiempo invertido es brutal (ver este tuit, como ejemplo). No tratan de «bajar» la frase de la entrevista a digital. Digital va primero, pero todo está armónicamente construido (eso sí, hablan mucho de Trump, la confrontación es a propósito, no una reacción visceral).

Veamos si para las municipales y presidenciales que se avecinan, los políticos locales se ponen las pilas.


  1. Hay excepciones como el caso de Giorgio Jackson o Gabriel Boric, por nombrar algunas.
  2. Ahora, es cierto que no son cuentas perfectas: les falta mayor conversar más con sus simpatizantes.